lunes, 19 de diciembre de 2022

Castillo de Elvas


Elvas, ciudad de cuatro fortificaciones: el castillo medieval; la fortificación abaluartada de la propia ciudad, y dos magníficos fuertes, el de Santa Lucía al sur de la población y el espectacular de Nuestra Señora de Gracia, al norte. La ciudad se encuentra a escasa distancia, unos 11 km, del cauce del rio Caya, el Caia portugués, frontera entre Portugal y España. y unos 5 km. más allá, del centro de la ciudad de Badajoz. Este complejo entramado defensivo es el producto de 175 años de conflictos entre Portugal y España, desde la guerra de Restauración de Portugal (1640-1668), Guerra de Sucesión Española (1701-1713), Guerra de las Naranjas (1801) y Guerra de Independencia española (1808-1814) en la que fueron protagonistas además de Portugal España, Francia e Inglaterra.

Cortina y baluarte norte. En el centro la gran torre del homenaje

El castillo medieval se encuentra en el flanco noroccidental del baluarte más septentrional que rodea la ciudad, frente al fuerte de Nuestra Señora de Gracia. A la entrada del castillo hay una brevísima reseña de su historia: "Conquistado inicialmente a los árabes en 1166 por D. Alfonso Henriques, siendo perdido a favor de los árabes poco después. Fue reconquistado definitivamente por D. Sancho II en 1226. Sufrió modificaciones por D. Diniz, D. Juan y D. Manuel, teniendo actualmente la forma de cuadrilátero. La torre de Menagen fue reconstruida en 1488".

Puerta de acceso al castillo entre la gran torre del homenaje y una torre
cuadrangular de menor tamaño. Ambas de mampostería tienen reforzadas
las esquinas con sillería. La del homenaje se reconstruyó en 1448.

De los textos que suelo manejar no he encontrado casi ninguna información del castillo puesto que su historia está ligada al reino de Portugal. Una de las referencias la hace Cooper que menciona en dos ocasiones la villa. La primera mención la hace sobre la torre octogonal que sirvió como base del "arco de la Encarnaçao de Elvas"; comenta Cooper que esta torre junto con la torre de Espantaperros de la alcazaba de Badajoz, se han atribuido "al programa de rehabilitación de 1168-1169 por Abú Ya'kúb Yùsuf que intentaba ser el principio de una cadena de comunicación con Córdoba y Sevilla". Como hemos visto en la cartela, dos años antes del programa de rehabilitación de Abú Ya'kúb, en 1166 Elvas fue conquistada por D. Alfonso Henriques; y reconquista por los musulmanes muy pronto, -probable por Abú Ya'kúb en 1169 junto con Badajoz-. La segunda mención es sobre la ubicación del castillo de Alburquerque desde donde "se permite vigilar el camino que comunica Plasencia con Elvas".

Torre poligonal suroeste con saeteras. Se observan varias fases constructivas

Respecto a la conquista de Elvas en 1166 por Don Alfonso Henriques y su pronta recuperación por los musulmanes, la conquista debió llevarla a cabo el adalid portugués Geraldo Sempavor tras la situación que sobrevino a la muerte del primer califa almohade Abd al-Mumaín y el viaje de su hijo y heredero Abú Ya'kúb a Marrakech para tomar posesión del trono. La toma de poder de Abú Ya'kúb se dilatará dos años por problemas políticos, circunstancia que aprovecharán por un lado el rey Lobo, rey almorávide de Murcia y sus aliados castellanos, durante la minoría de edad de Alfonso VIII, para asediar infructuosamente Córdoba; y por otro lado el avance de Geraldo Sempavor que en 1165 ocupará plazas tan importantes como Trujillo, Évora y Cáceres, y a principios de 1166 las de Montánchez y Serpa, invadiendo ciudades cuya conquista correspondían a los reinos de León y de Castilla. Los leoneses pronto se movilizan junto a los almohades de Abú Ya'kúb que en 1169 inicia una campaña contra Sempavor; en el momento en que éste sitiaba Badajoz, cuyos habitantes, musulmanes, habían solicitado ayuda a Fernando II de León que acude en su socorro. Sempavor que contaba con la ayuda de Don Alfonso Henriques, es derrotado y hecho prisionero junto con el rey de Portugal. Tras reconocer la soberanía leonesa de parte de los territorios ocupados, el rey portugués y Sempavor son puestos en libertad. Aunque en ningún momento se menciona Elvas, es de suponer que por su proximidad a Badajoz fuese conquistada por Sempavor antes de asediar esta última y recuperada por Fernando II para los almohades en la misma campaña que se libera Badajoz del asedio portugués.

Torre del homenaje desde el interior del castillo

El episodio de la toma de Badajoz por Portugal ha de tratarse con cautela puesto que existe una versión diferente de cada uno de los protagonistas: de leoneses, de portugueses y de musulmanes, así como la figura de Geraldo Geraldez, más conocido como Geraldo Sempavor o Sem Pavor, controvertido personaje y héroe portugués. Comenta Ortiz Martínez que hasta 1161, fecha de una ofensiva almohade contra Portugal y la siguiente contraofensiva cristiana de 1162 y 1167, las conquistas portuguesas las había dirigido en persona el propio rey D. Alfonso Henriquez, pero a partir de esa fecha, y sin saber la causa, "sería llevadas a cabo por tropas municipales o milicias populares capitaneadas por líderes locales que actuaban guiados por intereses particulares o aprovechando situaciones favorables imprevistas". Sempavor era uno de esos líderes de frontera, conocidos como fronteiros, "que con sus propias tropas ocupaba territorios a los musulmanes y después los ofrecía a la corona". En la mencionada contraofensiva de 1162 y 1667, los portugueses llevarán los límites de la frontera sur hasta Elvas y Juromeña a la orilla del Guadiana; no obstante, una vez conquistado el Alentejo, en vez de proseguir la conquista hacia el sur, Algarve musulmán, ésta se dirige hacia el oeste ocupando territorios que eran de expansión leonesa y castellana. Tras la derrota portuguesa de 1169 en Badajoz y la devolución de los territorios conquistados por los portugueses, -aparte de los mencionados al oeste de la frontera leonesa, se incluían otros situados del sur de Galicia-, D. Alfonso Henriquez no volvió a interferir en los asuntos del rey leonés "dejando la dirección de sus tropas a su hijo Sancho"; sin embargo la actitud de Sempavor fue muy diferente, tras retirarse a su feudo de Juromeña, -unos 16 km. al sur de Elvas- continuó hostigando a los musulmanes de Badajoz, y no será hasta la firma de un tratado de paz en 1173 entre el rey de Portugal con los almohades, cuando el fronteiro cese su actividad.

Interior del castillo con varias estructuras

Lienzo sur exterior y puerta de acceso a la torre poligonal

Panorámica sur desde la plaza del castillo se ve el fuerte de Santa Lucía

Para esta entrada además de la cartela informativa que hay junto a la puerta del castillo, he consultado la siguiente documentación:

Cooper, EdwardLa fortificación de España en los siglos XIII y XIV, Ministerio de Defensa y Marcial Pons Historia, Madrid, 2014.
Kurtz Schaefer, Guillermo, Badajoz 1169. almohades, leoneses y portugueses, variaciones sobre un tema. Con una nota de Pere D'Alverhe, Revista de Estudios Extremeños, 2019.
Martínez Díez, Gonzalo, Alfonso VIII rey de Castilla y Toledo (1158-1214), Ed. Trea, Gijón, 2007
Ortiz Martínez, Fernando, El bastión más disputado. Ataque portugués al Badajoz almohade de 1169, Revista de Estudios Extremeños, 2020.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Castillo de Marcilla

 
Llegamos a Marcilla después de visitar Tudela en una parada camino de Olite. Era el otoño de 2005, el castillo se encuentra en el centro de la villa, en aquellos momentos estaba cerrado y parecía estar abandonado por lo que se podía entrever por los vanos de las ventanas. 

EL CASTILLO

Según la información turística actual, nos encontramos ante un castillo-palacio ejemplo de fortificación gótica. Está construido en ladrillo sobre un pedestal de sillares formando un talud de piedra. Tiene forma cuadrada; en sus esquinas le levantan fuertes torreones prismáticos, y otros tres en el centro de sus lienzos, excepto en el lienzo sur, donde se encuentra la puerta de acceso, donde el torreón se sustituye por una galería. La torre del ángulo suroeste ejercía de torre del homenaje y la del sureste, como veremos, se construye "en escorzo". Rodeado de foso, se accedía al interior mediante un puente levadizo. El interior tenia un gran patio de armas alrededor del cual se distribuían caballerizas y dependencias.

Torreón noroeste

Como no pudimos ver el interior, vamos a guiarnos por la memoria de la actuación arqueológica que elaboraron en 1998 Tabar y Sesma, que comienza citando el Catálogo Monumental de Navarra, con la siguiente descripción: "forma un monumental bloque de planta cuadrada con un alto pedestal de sillar en talud y resto de ladrillo (...) inciden en su papel de fortaleza los fosos que lo rodean, en buena parte visibles hoy en día. En los cuatro ángulos del cuadrado se elevan unos fuertes torreones prismáticos, adosándose el suroriental en escorzo". El edificio se abandona en la década de 1970 y debido a la pobreza de los materiales, adobe y tapial, muy pronto comienza su deterioro, hasta que en 1977 la Diputación Foral de Navarra lo adquiere a los herederos del marqués de Falces. A partir de entonces se llevan a cabo varias intervenciones que se centran en el desescombro, limpieza -destacan que la esquina noroeste del edifico había sido utilizada como vertedero por los barrenderos municipales acumulándose desperdicios durante 10-15 años que taponaron una bodega que alcanzaron 3 metros de altura- y llevando a cabo consolidaciones puntuales de las que destacan "el derribo de la logia de la fachada sur (1982), el vaciado de los fosos y acondicionamiento del acceso al castillo (1986), y el desmoche del paseo de ronda (1991)".

Torre suroeste

Algunos pormenores que estudian Tabar y Sesma de la fortaleza son el patio porticado de la zona noreste donde había un pozo, y la pavimentación -ésta había sufrido modificaciones por la acción del ganado a lo largo de los años´-. En la zona sureste se había excavado una mina "que da acceso a una serie de troneras situadas al pie del alambor" de la torre sureste. En la fachada sur se encuentra la puerta de acceso a la que se llega por un puente levadizo; sobre la puerta se aprecian dos largas ranuras verticales que servían para recibir las vigas de madera del puente. En la clave del arco de la puerta se ve muy deteriorado el escudo de armas de los Peralta-Velasco. En una de las dependencia hay una escalera de caracol para acceder al primer piso. Comentan que en los lienzos se aprecian mechinales de los anclajes de los andamios para la construcción de los lienzos. En la parte exterior del edificio se conserva la decoración de un friso de dientes de lobo en ladrillo, muy bien conservado en la torre del homenaje, y arquillos apuntados sobre ménsulas de ladrillo escalonadas. En las excavaciones que se hicieron en el foso han aparecido varios fragmentos de cerámica romana - terra sigillata hispanica- de los siglos IV-IV d.C. y cerámica altomedieval musulmana.

Torre central del lienzo oeste y torre noroeste

En tiempos modernos se añadieron en el patio de armas más construcciones que redujeron su espacio, aunque tras ser adquirido por la Diputación para su restauración, estas últimas construcciones se demolieron. En la actualidad el castillo, muy reformado, es la sede del Ayuntamiento de Marcilla.

CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS 

El constructor del castillo fue Mosén Pierres de Peralta, fiel servidor del rey Carlos III el Noble quien le hizo "ricohombre" de Navarra en 1416. Participó en numerosas embajadas y servicios por encargo del rey por lo que recibe numerosos privilegios y honores, llegando a convertirse en el primer personaje de la corte. Tras unas confusas maniobras y permutas se hace con el señorío de Marcilla donde construirá el castillo; una construcción poco habitual en Navarra donde las fortalezas eran modestas y en ocasiones una simple torre, destacando el edificio por sus potentes torres. En origen se concibe como castillo defensivo que pasará a tener carácter de residencia-palaciega, aunque su promotor tenía su vivienda principal en Peralta. Pierres de Peralta muere en 1442 sucediéndole su hijo del mismo nombre con el sobrenombre de El Joven.

Esquina suerte y lienzo este

Pierres de Peralta "el Joven", que alcanzó el cargo de Condestable de Navarra, fue uno de los principales cabecillas del bando agramontés durante la guerra civil de Navarra. Recordar que los agramonteses eran partidarios de Juan II de Navarra enfrentados a los beamonteses, partidarios del Príncipe de Viana, hijo de Juan II, y legítimo heredero a la corona. Sucedió a su padre en 1442 de quien recibe bienes y títulos entre los que se encuentran derechos sobre Marcilla. Muy próximo a Juan II, en 1468 asesinó al obispo de Pamplona Nicolás de Chavarri  por haber conspirado contra el rey. Tras su arrepentimiento, Sixto IV le impone como penitencia luchar contra los turcos, aunque consigue finalmente redimir la pena en Granada donde luchará contra los musulmanes del reino nazarí. Colaboró activamente en el matrimonio de Fernando de Aragón con Isabel de Castilla, los futuros Reyes Católicos. Muere en 1492 y le sucede su hija Juana.

Puente y puerta de acceso en el lienzo sur

Juana de Peralta se casa con Troilo Carrillo, hijo del arzobispo de Toledo -recordar que el arzobispo estuvo enfrentado a Fernando el Católico-. A la muerte de Juana les sucede su hijo Alonso Carrillo de Peralta a quien Fernando el Católico otorga el título de I Marqués de Falces en 1513. La mujer de Alonso Carrillo, doña Ana de Velasco, será quien se enfrente a las tropas de Cisneros que tenían orden de derribar el castillo.

Lienzo oeste con friso de arquillos de ladrillo

Tras la conquista de Navarra en 1512 por Fernando el Católico, según Martinena, por temor a levantamientos por parte de algunos nobles o de los propios concejos, el rey Católico percibió como un peligro el gran número de castillos que había en el reino, "vio enseguida que aquellas fortalezas constituían una amenaza constante para la integración de Navarra a la corona de Castilla y desde muy pronto pensó seriamente en mandarlas derribar", inquietud a la que había que añadir la frontera con Francia. Esto hacía temer un intento de recuperación del trono por parte del depuesto Juan de Labrit, como ocurrió el mismo año de la conquista en 1512, y posteriormente en 1516 y en 1521. No obstante será el Cardenal Cisneros, "el verdadero promotor y realizador de la idea", quien encarga la misión al duque de Nájera, don Antonio Manrique. La orden de derribar la fortaleza de Marcilla la recibe el capitán Villalva. Sin embargo, aunque muchas fortificaciones fueron derruidas, algunas como las de Lumbier y Puente la Reina se libraron de la destrucción gracias a la intermediación del condestable y cuñado del marqués de Nájera, librándose también, pero con más honra "el castillo de Marcilla, por el valor y resolución gallarda de doña Ana de Velasco, marquesa de Falces, que vivía en él", la antes mencionada esposa del marqués Alonso Carrillo de Peralta.

Plano basado en el Plano I de la memoria de
la Intervención arqueológica de Tabar y Sesma


Para esta entrada he consultado, además de la información turística, la siguiente documentación:

Díaz Húder, Javier, La conquista de Navarra, Pregón 47, marzo 2017.
Martinena, Juan José, Navarra. Castillos y palacios, Caja de Ahorros de Navarra, Pamplona, 1980
Tabar Sarrías, Mª Inés y Sesma Sema, Jesús, El castillo de Marcilla. Intervención arqueológica. 1998.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Torre de Conil


Siguiendo nuestro relato sobre las torres-vigía en la costa de Cádiz, dejamos aparte la Torre de Conil, aunque pudo tener esta función de vigilancia era parte de la fortaleza, fue la torre del homenaje del castillo en torno al cual se desarrolló la población.

LA TORRE

Iniciamos nuestra visita con la lectura del tríptico informativo de la Oficina de Turismo. En él encontramos datos interesantes de la Torre de Conil o Torre de Guzmán; su relato nos traslada a finales del siglo XIII recordando la figura de "Don Alonso Pérez de Guzmán, célebre defensor de Tarifa (1294), por cuya heroica defensa ganó el apelativo de "El Bueno", y Señor de Sanlúcar (1295), recibió en 1299 de Fernando IV como señorío, la almadraba de Huedi Coní"; continúa con la crónica del siglo XVI de Pedro de Medina, a la sazón cronista ducal: "A partir de entonces... hizo aquí un castillo con sus muros y torres, y en medio una torre fuerte y grande muy bien labrada, que se llama Torre de Guzmán". En el tríptico se detallan las medidas de la torre: tiene una planta de 7,5 metros de lado y una altura de 18 metros. Su interior está dividido en dos pisos cubiertos con bóvedas baídas de ladrillo; cada planta tiene 30 metros cuadrados. En él se aprecian los vanos de aspilleras, ventanas y la puerta de acceso-. La fabrica de la torre es de piedra ostionera -piedra sedimentaria compuesta por conchas y restos marinos, es porosa y se extrae de canteras de la costa atlántica gaditana-. La torre está coronada de almenas y defendidas las esquinas por cuatro garitas semioctogonales y una ladronera que defiende la puerta de acceso.

Remate almenado de la torre en su cara oeste, la ladronera central entre las
dos garitas octogonales defiende la puerta de acceso

Cooper nos presenta una fecha incierta de construcción de la torre en el "último tercio del siglo XV", basándose en la similitud que tiene con otras fortalezas andaluzas de esa época como son "la mampostería, las mochetas, los filetes de ladrillo y la cúpula de la planta alta"; similitud con los canecillos de las garitas con los del castillo de Santiago en Sanlúcar y el castillo de Niebla (Huelva),  el modelo de garitas muy utilizado en Andalucía como en el castillo de Montemayor en Córdoba y Melgarejo en (Jerez). 

Arco interior de la puerta de acceso

Señala como fecha de construcción 1472 aunque, añade en nota, se trata de la "supuesta fecha de un pergamino del Sr. González Calvo, usuario del castillo en el momento de mi visita en 1966. No llegué a verlo. Podría haber sido una bula, y por lo tanto con un contenido semejante a un documento de 1453, citado en la sección de Medina Sidonia". Nos recuerda la autorización que Fernando IV otorgó a Alonso Pérez de Guzmán "para poblar las almadrabas de Hueldiconi y construir una 'fortaleza donde primeramente se edificó la Torre de Guzmán y después se pobló la villa" que entra en contradicción con la supuesta antigüedad que nos ofrece la fuente más citada: "De suso se ha dicho que el rey don Sancho IV hizo merced a D. Alonso Pérez de Guzmán el Bueno de las almadrabas de la costa de la mar con el lugar de Conil. Este lugar era de pocos vecinos y como D. Alonso Pérez de Guzmán comenzó a armar las dichas almadrabas pareciéndole que este lugar aprovecharía para la guarda de la gente de ellas, hizo aquí un castillo con sus muros y torres, y en medio una torre fuerte y grande muy bien labrada como hoy aparece, que se llama torre de Guzmán hizo en el dicho castillo un aposento con una gran sala, alto y bajo muy bien labrado." El texto que se cita es de 1561 y hemos de recordar que Sancho IV muere en 1295 y Alonso Pérez de Guzmán en 1309.

Bóveda baída de ladrillo de la primera planta

Volviendo a la información que nos ofrece el tríptico, el edificio fue residencia nobiliaria, en él se alojaban los duques en época de la pesca del atún. En el tríptico hay una ilustración que recrea una vista virtual del castillo compuesto de varias dependencias con la torre en el centro.

Cara este sin vanos y cara norte donde se abren dos ventanas

Continúa la crónica que nos ofrece el texto de Cooper, "Después don Enrique de Guzmán, duque de Medina, segundo de este nombre   acrecento en este castillo cierta obra, como adelante se dirá...  así quedó después llamarse la villa de la torre de Guzmán. En este castillo acrecentó el duque don Enrique de Guzmán una obra muy buena, que lo abrazaba todo por la parte de la mar donde hay dos piezas muy grandes, baja y alta con sus pilares y arcos de cantería; que la pieza alta sube hasta lo alto del castillo..."según Cooper se refiere al segundo Enrique (1371-1436) que llegó a ser conde de Niebla. Prosigue con la reforma que se llevó a cabo en 1502 cuando "el duque don Juan de Guzmán... visto que esta villa de Conil, por estar junto a la mar, tenía peligro de moros, mandola cercar y dio el cargo de ello a un mayordomo llamado Hernando de los Olivos, el cual con cien esclavos que el duque le mandó dar, entre los cuales habia algunos que sabían el oficio de albanies, cercó esta villa de tapieria de hasta cuatro tapias en alto. Dejó dos puertas, una la de Cádiz, y la otra la de Bejer, y un postigo cabe al castillo. Esta cerca fue tal que en poco tiempo se cayó por muchas partes",  por lo que es de suponer que la cerca no tenía mucha consistencia aunque la construcción estaba justificada toda vez que, comenta Cooper, hubo un ataque de corsarios el 21 de julio de 1515.

Pared de la cara norte de la torre en sombra se abren dos ventanas

Según la información turística la Puerta de Vejer, la actual Puerta de la Villa, es la única que se conserva; ésta "se componía de planta baja y alta y era punto de arranque de los pasillos de vigilancia que recorrían todo el recinto amurallado". En la planta baja se encontraba el puesto de guardia y en otro cuarto, situado en frente, incorporado en la actualidad a una tienda, se situaba la escalera de acceso al piso superior y al adarve. En 1767, nos recuerda, la puerta se remodeló por completo añadiéndose "almenas de grandes orejones recordatorias de las anteriores"".

Puerta de la Villa, antigua puerta de Vejer construida en 1502

Respecto al trabajo de los esclavos que cita la crónica, es interesante la referencia que hace Ladero Quesada comentando el testamento de doña María Alfonso Coronel, mujer de Alonso Pérez de Guzmán "Guzmán El Bueno", ésta tenía a su servicio algunos cautivos musulmanes en su casa "como sastres, tejedores, albañiles y, ellas, como requeseras y amasaderas; no fue el único caso en que los altos nobles andaluces tuvieron en su cámara y cocina a cautivos musulmanes de confianza". De éstos, a su muerte, doña María concedió la libertad a 10 de ellos, el resto "moros y moras serían vendidos, junto con los bienes muebles, para atender el pago de deudas y obligaciones de su ama".

Almenas y garita de la esquina noreste de la torre


CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

La cartela informativa, aunque con pocos datos, nos recuerda que la Andalucía atlántica fue conquistada por los cristianos a mediados del siglo XIII por Fernando III y Alfonso X. La conquista estuvo basada en capitulaciones en las que se permitía la permanencia de la comunidad musulmana en el territorio conquistado, respetando su patrimonio y costumbres. Este modelo de conquista limitaba la presencia cristiana a solo el control militar que se ejercía a través de guarniciones. Este modelo propició una frontera poblada mayoritariamente por mudéjares, y en lo militar, débil y poco articulada con el reino de Granada. Con la llegada al trono de Alfonso X en 1252, y hasta 1263, se alterarán las capitulaciones fernandinas con el fin de fortalecer la frontera, expulsará poblaciones enteras y se liquidan pequeños núcleos de población mudéjar. Como consecuencia de esta política y la expulsión de la población musulmana, la zona quedó muy despoblada y la campiña gaditana convertida en tierra de "frontera", a la vez que en el reino granadino, hasta entonces vasallo del Rey Sabio, se comienza a recelar de esta política afectando a las relaciones con Castilla. Por un lado la expulsión de población musulmana y por otro la presión que ejerce Alfonso X sobre el rey nazarí Muhammad I solicitándole la entrega de las plazas de Tarifa y Algeciras, desemboca en 1264 con la revuelta de la población mudéjar que contó el apoyo activo del reino nazarí y de tropas meriníes llegadas del norte de África.

Vista desde la cara este de la desembocadura del río Salado. En el centro
de la imagen, detrás la laguna, se aprecia la torre de Castilnovo (siglo XVI)

El fracaso o la incapacidad repobladora de los siglos XIII y XIV, -continúa la cartela-  multiplicaron los despoblados en una época caracterizada por la guerra y la inseguridad. En el siglo XV se reinicia la expansión de la Andalucía cristiana, en una coyuntura de crecimiento demográfico y de desarrollo económico. Las conquistas de Algeciras y de Gibraltar abrieron el Estrecho a la navegación cristiana y convirtieron la frontera gaditana en un lugar más seguro, lo que posibilitará que nuevos pobladores acudan a la zona, atraídos por el señor y por la posibilidades económicas que ofrecían sus tierras". Hay que recordar que Tarifa se conquista con Sancho IV en 1292, y Gibraltar con Fernando IV en 1309.

Vista desde la cara sur de la torre y la cercanía a la costa

En este nuevo contexto se produce la repoblación señorial de Conil tras otorgar en 1411 Enrique de Guzmán, II conde de Niebla y V de Sanlúcar una Carta de Privilegios a vecinos de Jerez para instalarse en la Torre de Guzmán. Entre estos privilegios se encontraba la libertad para elegir concejo así como alcaldes, alguaciles, jurados y oficiales; la concesión de tierras de cultivo y dehesas para el ganado; exenciones fiscales y la franquicia de dos años de la barca de Chiclana, y licencia para la venta de productos locales tanto en la Torre como en Sevilla, además de darles preferencia para ejercer oficios de la almadraba.

Vista de Conil desde la cara norte de la torre. El patio con árboles se
correspondería con el patio de armas del castillo

Para esta entrada he consultado, además de la información que ofrece las cartelas informativas y el tríptico de Turismo, la siguiente documentación:

Cooper, Edward, Castillos Señoriales de la Corona de Castilla y LeónJunta de Castilla y León, 1991
García Fitz, Francisco, Alfonso X y sus relaciones con el Emirato granadino: política y guerra, en Alcanate: Revista de estudios Alfonsies, nº 4, 2004-2005.
Ladero Quesada, Miguel-Ángel, Doña María Alfonso Coronel, matriarca sevillana(1267-1331), en Poder y Sociedad en la Baja Edad Media Hispánica, Universidad de Valladolid, 2002


Planta del castillo de Conil en el siglo XVIII basado en el que puede verse en
la planta baja de la Torre. La torre del homenaje se encuentra en el centro y
 el acceso al castillo de hacía desde la cara Sur


viernes, 4 de noviembre de 2022

Septimio Severo

En la visita al Museo Arqueológico Nocional de Madrid para ver la exposición En torno a las columnas de Hércules , exposición que recogía a través de varias obras las relaciones milenarias entre Marruecos y España. En una de las vitrinas estaba el retrato en mármol del emperador romano Septimio Severo. La cartela informativa nos acerca a la figura del emperador: "nació en Leptis Magna, en la actual Libia en 145. Fue el primer emperador romano de origen norteafricano. Fundador de la dinastía de los Severos, de marcado carácter militar y caracterizada por el ejercicio despótico del poder imperial, realizará una fulgurante carrera política que remata con su ascensión al trono imperial en el 193". Concluye con una breve descripción del busto: "Este magnífico retrato, de marcados claroscuros , transmite la fuerte personalidad del emperador".

Retrato de Septimio Severo. Siglo III. Mármol. Museo Arqueológico Nacional
 
Siguiendo a Olivares en la ficha de la Real Academia de la Historia, voy a entresacar de la biografía de Septimio Severo algunos hechos de su relación con Hispania. Su carrera administrativa comenzó como cuestor  de la provincia hispánica de Baetica para el año administrativo 170-171 (el cuestor se encargaba de administrar la hacienda pública). Su estancia en la Baetica fue breve porque estaba siendo saqueada por los mauri (la Peste Antonina que asolaba desde 165 el imperio romano, debilitó las defensas de la Bética lo que propició que en 171 los mauri, pueblos del norte de África, aprovechando esta debilidad invadan Hispania, sin planificación y sin una dirección única, posiblemente buscando saquear las costas de la actual Andalucía. Precisamente las tropas romanas fueron quienes expandieron y transmitieron la Peste Antonina por todo el imperio afectando a todas las clases sociales, entre los fallecidos estuvo el propio emperador Marco Aurelio (180) y se cree que el coemperador Lucio Vero (169) también murió a causa de la epidemia).

Después de ser nombrado legado senatorial en África (173-174), fue nombrado tribuno de la plebe. Fue pretor en el año 178, ocupando entre los años 178-181 un puesto en Hispania como legado jurídico para Asturia y Callaecia. En 193 es proclamado emperador por la legiones de Panonia donde era gobernador. Una de sus alianza que le permitieron la llegada al poder fue con Clodius Albinus, el legado en Britania. En 196 Severo rompe la alianza con Albinus que se enfrenta al emperador y consigue el apoyo del legado de Hispania Citerior Lucius Novius Rufus. Albinus es derrotado en la batalla de Lugdunum (Lyon). Tras la derrota Albinus es ejecutados al igual que los senadores que le habían dado su apoyo, entre ellos muchos hispanos. 

Pero el emperador tiene ante sí una cuestión no menor, legitimar su acceso al poder. La sucesión en el trono imperial se hacía a través de un hijo y en caso de no haberlo por adopción; según Millar, "cuando Septimio Severo logra el trono mediante un golpe de estado en el año 193, se hizo pasar falsamente por descendiente de todos los emperadores desde Nerva, al menos así lo hizo constar en todos sus títulos"; recordar que Nerva fue emperador en los años 96-98, un siglo antes que Severo. En esta cuestión sí se cuido el emperador que, desde 198 hasta su muerte, tuvo como colega a su hijo Caracalla, por lo que al morir Septimio Severo en Britania en 211, Caracalla quedó simplemente como único emperador.

En lo social, comenta Millar, que Septimio Severo promulgó el primer edicto general sobre los cristianos en 202 "prohibiendo la conversión al cristianismo (y al judaísmo) y provocando persecuciones por todas partes". Aunque debió ser buen administrador pues a su muerte había dejado en los graneros de Roma suministro de trigo para siete años. El suministro de trigo a Roma era una responsabilidad del emperador, como cita Millar en un discurso de Tibero en el año 22: "Esta responsabilidad, senadores, compete al emperador", y recuerda que en el año 51, Claudio estuvo a punto de perder la vida al ser atacado en el Foro por una multitud  que protestaba por la escasez de grano.


El retrato de Septimio Severo, datado entre los años  200-206, procede de la colección Várez Fisa del Museo Arqueológico Nacional en cuya ficha se puede leer una extensa descripción de la obra así como una breve biografía del emperador.

Áureo de Septimio Severo. Oro (200-201) Roma. Museo Arqueológico Nacional

Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

El imperio romano y sus pueblos limítrofes, Millar, Fergus, Ed. Siglo XXI, Madrid, 1983
La Peste Antonina, en Historia Digital, 2021
Retrato de Septimio Severo, ficha del Museo Arqueológico Nacional
Septimio SeveroOlivares, Juan Carlos, Biografías, ficha de Real Academia de la Historia, en DBE.RAH.ES