Después de nuestra visita a la inglesia de San Pedro de la Nave en El Campillo, volvimos a Zamora retomando la ZA-P-2327 y la N-122, prácticamente sin tiempo para otra visita. No obstante decidimos pasar. antes de terminar la jornada, por Santiago el viejo o de los Caballeros que por fortuna encontramos abierta. Extramuros de la ciudad, el viajero se sitúa junto a un templo pequeño, construido sobre uno anterior en el que según la tradición fue armado caballero Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, por el rey Fernando I en presencia de la infanta Doña Urraca.
| Portada decorada con arquivoltas jaqueada y planas del primitivo templo |
Una cartela junto a la iglesia describe el edificio como "humilde iglesia de nave única, tramo recto presbiterial y ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera. Se alza en la zona de la Vega, al oeste de la ciudad y a la sombra del castillo". Es el sencillo testimonio de una construcción románica cuya bóveda se vino abajo, tal como detalla Gómez-Moreno: "tenía bóvedas el ábside y la capilla, cuando menos, pero fueron tan débiles los muros contra su empuje que, inclinándose temerosamente las dejaron hundirse con sus arcos". El mismo Gómez-Moreno hace una breve descripción de la iglesia y nos da las siguientes medidas de su interior: "17,40 por 4,0 m. que se distribuyen en un ábside muy prolongado en líneas rectas, una capilla más ancha y nave con puerta hacia el S.", puerta enmarcada con una "portada sencillísima, con dos arcos a medio punto concéntricos, imposta lisa y guarnición de escaques".
La iglesia se construye en el siglo XII, muy probablemente por canteros montañeses, por el estilo de los templos de Castañeda, Santillana del Mar y Cervatos. Para Illana y Fernández, la influencia del prerromanico asturiano se puede ver en "el sogueado de los capiteles y los arcos ciegos del tramo presbiterial", y como indica Gómez Moreno, en uno de los capiteles que "tiene sogueado su astrágalo, por reminiscencia goda". Los canteros, continúa la cartela, "tallaron aquí marañas de pájaros afrontados, felinos, culebras, toscos bóvidos y figuras antropomórficas simiescas atadas por sus cuellos y cinturas, como si fueran un revoltijo de saltimbanqueis y volatineros circenses que a Gómez Moreno le resultaba "incomprensible y bárbaro". En concreto, Gómez-Moreno tras hacer una minuciosa descripción de los capiteles, y precisa que en uno de ellos "hay hasta once figuras al parecer humanas, con solo una especie de almofar, atadas todas por el pecho y revueltas en montón incomprensible".
| Caitel en el que se talla gran número de animales y personajes |
Tras el derrumbe de la bóveda y parte de los muros nave, el viajero aún puede ver los restos de la primitiva iglesia: su portada, los capiteles, la cabecera y el primer tramos de los muros, siendo el arco triunfal lo más original de la iglesia que, según Illana y Fernández, es "único en Zamora, ya que se trata de una especie de portada interna con tres niveles de alquivoltas cuyos capiteles presentan temas como Adán y Eva tras el Pecado Original, la Expulsión del Paraiso o el Árbol de la Vida con dos leones protectores".
Si atendemos a la cartela, además de lo original del arco triunfal también lo son sus "enigmáticos capiteles" y "los que configuran el tramo aledaño a la cabecera" a los que hay que añadir como indican Illana y Ferbández, "los dos capiteles del arco fajón de la nave, donde se puede apreciar la influencia asturiana del sogueado; en uno de ellos se representa una Alegoría del Infierno con personas fornicando; y en el otro capitel, de dos niveles, quizás se representan los castigos del Infierno".
| Detalle del arco triunfal del lado del Evangelio |
EL MITO DEL CID CAMPEADOR
También es enigmático Gómez-Moreno al incio de la presentación de la iglesia a la que califica: "Sin historia, pues de lo que de ella cuentan no parece exacto"; sin hacer mención alguna a la creencia popular de que aquí se armara caballero al Cid, ni mención a los caballeros, solo hace referencuia a ella como Iglesia de Santiago el viejo, que se encuentra en deplorable estado: "abandonada y ruinosa, hállasela en la Vega, al O. de la ciudad y por bajo de su alcázar".
| Vista de la muralla y del castillo de Zamora desde la Iglesia de Santiago el viejo o de los Caballeros |
Hoy, sin embargo, podemos leer junto a la iglesia una cartela que reproduce el Romance XIII de Flor Nueva de Romances Viejos, ed. de Ramón Menéndez Pidal, 1928, en él Doña Urraca recuerda cuando el Cid se criaba junto a ella en el palacio de Zamora y fue armado caballero en la Iglesia de Santiago: "Afuera, afuera, Rodrigo,/ el soberbio castellano/ acordasete debía/ de aquel buen tiempo pasado/ cuando fuiste caballero/ en el altar de Santiago/ cuando el rey fue tu padrino,/ tú, Rodrigo, el ahijado/ mi padre te dió las armas/ mi madre te dio el caballo/ yo te calcé espuela de oro/ porque fueses más honrado;...". El primer texto en el que se recoge el romance no tiene fecha, siendo el de la edición de 1550 del Cancionero de Romances el que se toma para el resto de ediciones.
Para esta entrada he consultado, además de las cartelas informativas, la siguiente documentación:
Cancionero de Romances. La infanta Urraca y la ceremonia de investidura caballeresca en el romance Afuera, afuera, Rodrigo, Moreno, Charo, en e-Spania
Catálogo monumental de España. Provincia de Zamora, Gómez-Moreno M., M., C.S.I.C., 1903-1905
Cancionero de Romances. La infanta Urraca y la ceremonia de investidura caballeresca en el romance Afuera, afuera, Rodrigo, Moreno, Charo, en e-Spania
Catálogo monumental de España. Provincia de Zamora, Gómez-Moreno M., M., C.S.I.C., 1903-1905
Románico Zamorano, Illana Gutiérrez, L. y Fernandez Ferrero, A., Zamora, 2008




















