lunes, 3 de agosto de 2026

Iglesia de San Miguel de Ayllón


Nuestra visita a Ayllón ha sido en dos ocasiones de paso, una camino de vuelta terminando un viaje a Soria, y la segunda al inicio del viaje a Ucero., también en tierras sorianas. La buena situación de Ayllón, propició que estuviese poblada desde antiguo. La villa se eleva sobre un cerro dominando el río Aguisejo. Su historia la iniciamos con la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, cuando se convirtió en cabeza de Comunidad de Villa y Tierra en el proceso de repoblacióncon una vez alejado el peligro musulmán a otro lado del Tajo, contando un amplio territorio que abarcaba a una veintena de aldeas. En este inivcio fue dependiente de la diócesis de Osma hasta la reforma de 1088 cuando pasó a depender de la diócesis de Sigüenza. Fue señorío de Fernando de Antequera y llegó a poseer ocho iglesias de las que cinco ya no excisten, manteniéndose en pie tres de ellas: San Juan, Santa María la Mayor y la que nos ocupa de San Miguel, además de dos ermitas y dos conventos.

En nuestras dos paradas, tras cruzar el Aguisejo, entramos en la villa antigua por la Puerta de la Villa dirección a la plaza Mayor para detenernos frente a la iglesia de San Miguel. Aunque en ninguna de las ocasiones pudimos acceder a su interior, es difícl sustraerse a su magnífica portada románica, y el ábside del templo y su peculiar pórtico. Para ello vamos a seguir el texto de la cartela que hay frente a la iglesia que primero hace una breve introducción a su historia y a continuación una pormenorizada descripción del edificio.

Arco de la Puerta de la Villa de Ayllón de la cerca medieval

La iglesia de San Miguel de Ayllón es un templo románico del siglo XII. Formado por una nave única rematada con ábside semicircular, en el siglo XVI se le añadió un gran pórtico con balcón para que los clérigos asistieran a los actos públicos. Destaca la riqueza de su decoración escultórica, presente en capiteles, canecillos y metopas. 

Detalle de la cornisa con motivo cesteado, canecillos con personajes y 
metopas del lado recto, en el ábside canecillos de proa de barco y metopas

Todo el conjunto está construido en piedra de la zona, aunque aparecen restos de unos paramentos fabricados con piedra gris y ladrillo, pertenecientes a una construcción anterior, seguramente del siglo XA esta descripción añadimos la que hace Hernando Garrido quien nos descibe un edificio de planta cuadrada al que se adosa en el siglo XVI  en el lado septentrional una nave con sacristía aneja conservando el prestiterio recto y el ábside semicircular del templo románico.

Cornisa cesteada del lado recto, los canecillos: pareja, músico, cantero, grifo
y metopas decoradas con rosetas de ocho pétalos

La cornisa de la nave y la cabecera son también de piedra y, donde se conservan las originales, se decoran con motivos de cesteado. Estas cornisas se apollan en canecillos decorados con temas característicos de la época, muchos de ellos figurados, entre los que podemos apreciar a un cantero trabajando en la labra de un sillar. Entre los canes se disponen metopas decoradas con distintos tipos de rosetones.

Ventana del lado meridional con arco de medio punto con bocel
chambrana ajedrezada y capiteles decorados con grifos y aves

El vano del centro del ábside es muy estrecho y aparece rodeado dentro de un arco de medio punto doblado y apeado en ábacos capiteles decorados y columnas. Los ábacos y columnas se decoran con ajedrezados de influencia aragonesa. En el muro sur del tramo recto del presbiterio se abre otro vano de similares características.

Vano del centro del ábside con arco de medio punto, decoración
ajedrezada y capiteles reticulados

Sobre los canecillos Hernando Garrido los detalla las siguientes figuras: una pareja abrazada, un músico tañedor de aerófano, un cantero labrando un silñlar, y el ábside un arquero, y un portador de cántaro, algunos canecillos de proa de barco, con motivos florales, rollos y bola, y algunos desbastados por el tiempo.

Canecillos y metopas del ábside donde vemos una pareja abrazada y un arquero

Concluye la cartela que el ábside "ya necesitó una profunda restauración hacia 1637, empleándose para ello piedra de la cantera de Cenegro. Toda la intervención se hizo con la premisa de mantener lo mejor posible el primitivo aspecto románico".

Portada meridional bajo los soportales del pórtico añadido en el siglo XVI

En el muro sur de la nave se abre la portada de acceso que consta de varias arquivoltas adormadas con rosetones de ocho puntas, sogueado, zigzag, bolas y ajedrezado. A este muro se le adosó un pórtico con balcón a modo de mirador de toros, que terminó convirtiéndose en vivienda. Tras las obras de restauración se eliminó la vivienda y se mantuvo la estructura original del pórtico, descubriendo las columnas de piedra y los escudos de armas que las adornan. El muro oeste se reforzó con dos altos contrafuertes para sostener la espadaña del campanario compuesta de un solo cuerpo con dos arcos de medio punto rematado por un austero frontón triangular.

Detalle de la decoración de las arquivoltas de interior al exterior: rosetas
octopétalas, bocel sogueado, bolas, zigzag y chambrana ajedrezada

El interior no pudimos visitarlo, no obstante, copiamos la descripción que se hace en la cartela: "Ya en el interior la nave se estrecha y corta, con el coro de madera a sus pies. Debajo del coro encontramos un sepulcro plateresco en el que se han alojado las estatuas yacientes de don Pedro Gutiérrez y doña María Álvarez, fundadores de la capilla de San Sebastián de la iglesia de San Juan. El muro norte de la nave fue sustituido por un gran arco que da acceso a la capilla lateral.

La cabecera se une a la nave a través de un arco triunfal apuntado. Los ábacos de los capiteles se decoran con taqueado jaqués y generan una imposta que recorre toda la cabecera. Sobre la imposta se generan las bóvedas de medio cañón apuntado y horno que cobren el tramo recto del presbiterio y el ábside. El retablo mayor es barroco, dorado y policromado, y de tres calles. En eñl lado del evangelio se encuentra el sepulcro de dond Juan de Contreras, quien construyó el pórtico."

Capitel con felinos enfrentados

Capitel con aves que entrecruzan sus cuellos

Soportales de la plaza Mayor de Ayllón

Para esta entrada he consultado, además de la cartela informativa, la siguiente documentación:

Hernando Garrido, José Luis, Todo el románico de Segovia, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Palencia, 2015.

lunes, 27 de julio de 2026

Rollo Jurisdiccional: Cepeda La Mora

Cepeda La Mora se encuentra a los pies de la Sierra de Villafranca en su vertiente sur, a 1504 metros de altitud. Al lugar suelen llegar los excursionistas para ascender a la Serrota alcanzando los 2292 metros. Emblema de la villa es el rollo jurisdiccional, monumento que algunos consideran menor que se ha llevado a su escudo de armas. Este monumento histórico se levanta frente al ayuntamiento. El rollo jurisdiccional se vincula a la época de la repoblación, durante la reconquista, cuando el rey cedía los derechos de justicia a los señoríos de la nobleza. Eran, por tanto, símbolo de Justicia y tienen su origen a finales del siglo XIV y principios del XV, construyéndose hasta bien entrado el siglo XVII. Estos emblemas tan sencillos solían adornarse con los escudos o blasones familiares del señor de la villa. Los que hemos encontrado son todos de granito. A partir del siglo XVI se pierde esa ornamentación y de forma progresiva se convierte en sencillos monumentos que llegarón a simplificarse en extremo hasta decorándose solo la parte más alta con una simple bola.

Rollo Jurisdiccional de Cepeda La Mora en piedra berroqueña local

La cartela que se encuentra junto al rollo, nos ofrece esta descripción: "El monumento está construido en piedra granítica del entorno y lo conforma una grada (tres escalones de forma circular), una columna con basa de sencilla moldura, fuste cilíndrico, donde se adivina una inscripción con la fecha de su construcción, y capitel (que obstenta escudos ahora ilegibles) y un remate troncocónico acabado en bola."

Fecha de 1796 grabada en el sillar del fuste del rollo

El Rollo de Cepeda de La Mora se erige en 1796, como símbolo de jurisdicción, para conmemorar la concesión de villazgo el año anterior al obtener la segregación del señorío de Villatoro y por tanto la concesioón plena de autonomía administrativa y jurisdiccional sobre sus límites territoriales, sus bienes y habitantes.

Capitel del rollo, en él se aprecia un escudo ilegible, coronado por una bola

A partir del siglo XIX estos mionumentos tienden a desaparecer en cumplimiento de un Decreto de las Cortes de Cádiz de 1811 por el que se derogan los derechos jurisdiccionales de la nobleza y los señoríos; y, en 1813 por un nuevo Decreto se ordena la demolición de todos los signos de vasallaje como rollos, picotas y blasones, desmontándose muchos de ellosque pasan a formar parte de las canteras locales para nuevas edificaciones. Tras la derogación del señorío, según el Diccionario de Madoz (1847), Cepeda La Mora pasa a uintegrarse en el Partido Judicial de Piedrahita. A mediados del siglo XX estos símbolos se protegen como bien de interés cultural, tal como nos detalla la cartela: El Rollo tiene protección como Bien de Interés Cultural por la declaración genérica incluida en el Decreto 571/1963, de 14 de marzo, sobre protección de los escudos, emblemas, piedras heráldicas, rollos de justicia, cruces de término y piezas similares de interés histórico-artístico.

En muchas ocasiones se suele confundir el rollo jurisdiccional con las picotas, que es el lugar donde se ejerce la Justicia, mientras que el jurisdiccional es el símbolo de la Justicia. En parte la confusión viene dada por el hecho de que para ahorrar los costes de construir de una picota, se utilizaba el rollo jurisdiccional para ejecutar las sentencias, siempre en casos de delitos menores. Esta errónea interpretación la podemos comprobar en la cartela del rollo de Cepeda La Mora en la que se representa a un bandolero homenajeando a un colega que ha sido ejecutado cuya cabeza se muestra en la picota de un cruce de caminos.

Para esta entrada, además del texto de la cartela informativa que hay junto al rollo, he consultado la siguiente documentación:

Hablamos de Rollos Jurisdiccionales, Fondón Ramos, Teodoro, en arqueogestión.com

miércoles, 8 de julio de 2026

Heráldica eclesiástica: Cardenales

RODRIGO DE CASTRO


Escudo de armas del cardenal Rodrigo de Castro Osorio (1523-1600) en la fachada del Colegio Nuestra Señora de la Antigua en Monforte de Lemos (Lugo). Rodrigo de Castro fue hijo de Beatriz de Castro, tercera condesa de Lemos, y de su segundo marido Álvaro Osorio, a su vez tío segundo de Beatriz. Rodrigo de Castro, que hizo prevalecer el apellido materno, antes de alcanzar el solideo cardenalicio fue obispo de Calahorra, aunque no llegó a tomar posesión, obispo de Zamora (1574), obispo de Cuenca (1578) y arzobispo de Sevilla (1582). Tuvo cargo de inqusidor, y fue consejero de Estado con Felipe II, de quien recibió varias comisiones, y cardenal (1583). Fue gran protector de las letras y artistas, propiciando varias fundaciones tanto en Sevilla como en Monforte de Lemos entre las que destaca el mencionado Colegio Nuestra Señora de la Antigua, su gran proyecto, en 1593, edificio conocido como "del Cardenal" cuya gestión se confió a la Compañía de Jesús. Falleció en Sevilla en septiembre de 1600.

En el primer y segundo cuarteles del escudo representa un castillo y un león rampante del apellido Enríquez, el tercer cuartel seis roeles del apellido Castro y el cuarto dos lobos del apellido Osorio y bordura de castillos y leones. El escudo está rematado por cuatro borlas finales que salen del sombrero eclesiástico que se corresponde con el cargo de arzobispo que desempeñaba en Sevilla, en lugar de las cinco borlas que corresponden al cargo cardenal.

 Rodrigo de Castro OsorioPardo de Guevara y Valdés, E., en historia.hiaspánica.es/biografías


GASPAR DE QUIROGA Y VELA


Gaspar de Quiroga y Vela, natural de Madrigal de las Altas Torres (Ávila). Persona de dilatada carrera eclesiástica, y política. Gobernador del Consejo de Italia, (1567), accede al obispado de Cuenca (1571), nombrado inquisidor general (1573) y promovido cardenal arzobispo de Toledo en 1577. Fue promotor del Convento de Agustinos Extramuros de Madrigal de las Altas Torres, convento abandonado por las Madres Agustinas que se habían trasladado al palacio de Juan II en la villa. A partir de 1590 fue reformado para acoger a los frailes, reforma que corrió a cargo del cardenal Quiroga cuyo escudo heráldico campea en la fachada. Expoliado durante la Guerra de la Independencia por los franceses, fue desamortizado en 1844 y vendido, propiciando su abandono. En el convento muere en 1591 Fray Luis de León.

Para este, he consultado las cartelas que hay al pie del convento y:

Gaspar de Quiroga y VelaPizarro Llorente, H., en historia.hiaspánica.es/biografías


JUAN DE CARVAJAL


Juan de Carvajal era natural de Trujillo (Cáceres), hijo del regidor de la ciudad. Fue religioso muy activo, diplomático al servicio del papado, fue obispo y cardenal. Intervino en las diferentes dietas episcopales en defensa del papa Eugenio IV. Éste lo nombra en 1443 obispo de Coria, aunque renuncia al cargo por presión de Juan II de Navarra; obispo de Plasencia y cardenal. Por los costes de sus trabajos diplomáticos fue recompensado en 1449 por Nicolás V con la encomienda del monasterio de Moreruela (Zamora) de la que disfrutó hasta su muerte en 1469 en Roma. Fue legado papal en las cortes de Austria, Bohemia, Hungría y Alemania.

En la documentación monástica foro viejo del lugar de Sagos (Salamanca) figura como "el cardenal de Santangelo, Juan de Carvajal, administrador perpetuo del monasterio de Moreruela, de Fusyllos y de la diócesis de Plasencia". En historiadevillafafila.blogsport.com

El escudo de armas que vemos se encuentra sobre la entrada meridional de la iglesia colegiata de San Martín de Tours, en Bonilla de la Sierra (Ávila). Hay otro escudo sobre la puerta norte del mismo templo aunque sin el elegante enmarcado a modo de alfiz de la puerta sur.

lunes, 6 de julio de 2026

Enrique IV de Castilla: Heráldica

CLÁSTRO DE LOS JERÓNIMOS DE MADRID

Escudo de armas de Enrique IV de Castilla. Piedra berroqueña hacia 1461.
Cuarteles de Castilla y León, divisa de granadas y banda con lema Agrio Dulce
Claustro de los Jerónimos de Madrid

Enrique IV de Castilla (1454-1474) "será el primero de los monarcas castellanos en portar una divisa perfecta: de verde, una granada de oro frutada de gules, a la que se añadía el lema o mote "agridulce es reinar". En sus representaciones aparece bien en ramos, copiosamente frutados o sola; raramente en el campo de un escudo". Esta reseña de Narganes Quijano, viene a aclarar el origen de este escudo de armas que podemos ver en el Claustro de los Jerónimos de Madrid (Museo del Prado), se encuentra en la clave de cada uno de los grandes arcos centrales de cada lado del claustro.

Por lo general se detalla que el claustro lo construye, tras la reforma de 1671, Fray Lorenzo de San Nicolás, por lo que se considera un claustro barroco del XVII, el que vemos hoy. Sin embargo, el origen del claustro se remonta a 1459 cuando Enrique IV ordena construir un pequeño monasterio gótico a orillas del Manzanares en honor a su favorito don Beltrán de la Cueva. Debido a la humedad del lugar los frailes solicitan a Isabel La Católica el traslado del convento; ésta lo autoriza en 1503 al Prado viejo. El convento antiguo se traslada a la nueva ubicación donde parte de los sillares del viejo edificio se desmontan para ser reutilizados. Tras la mencionada reforma de San Nicolás de 1671 se construye el claustro barroco, aunque mantiene algunas piezas, sillares y columnas del primitivo claustro gótico, es de suponer que también debieron reutilizarse los escudos reales originales.

Narganes Quijano, Faustino, La emblemática de los Reyes Isabel y Fernando: Ejemplos palentinos.


CASTILLO DE MOMBELTRÁN (ÁVILA)

Escudo de armas de Enrique IV en la Puerta de acceso del castillo de Molbeltrán
 entre los escudos de Beltrán de la Cueva y su mujer Mencia de Mendoza

Una de las razones que esgrimieron los nobles levantiscos protagonistas de la Farsa de Ávila para deponer a Enrique IV y entronizar a su hermanastro Alfonso, fue el cambio de nombre que Beltrán de la Cueva realizó de Colmenar de las Ferrerías por el de Mombeltrán. Aquí edificó de la Cueva un castillo que posteriormente se transformó en una espléndida fortaleza renacentista. En el escudo podemos ver las granadas aunque no es legible la divisa agrio y dulce del monarca.