miércoles, 19 de agosto de 2026

Palazuelos: Iglesia de San Juan Bautista


Tras nuestro paseo por los restos de la muralla de Sigüenza, nos dirigimos por la GU-135 a Palazuelos. En nuestra anterior visita habíamos recorrido las calles de la villa, la cuidada muralla que mandara construir Íñigo López de Mendoza sobre cuyas puertas campean los escudos de armas de los Mendoza. En la primera visita nos había pasado inadvertida la humilde iglesia de San Juan Evangelista, distante tan solo unos metros de la Puerta de la Villa, un edificio discreto construido, como apunta Salgado Pantoja, "de muchas mampostería y poca sillería, integrado por un aula rectangular de origen románico", al que se le dotó posteriormente de espadaña y, en el siglo XVI, de cabecera. Según Herrera el edificio se derribó por completo en el siglo XVI o en el XVII dejando sólo en pie la portada.

Portal que resguarda la portada de acceso al templo

El edificio aún conserva los sillares románicos que muestran que la nave era menoren su origen "del mismo modo que los canecillos de nacela de la cornisa fueron reaprovechados cuando se aumentó la altura de los muros". Lo más destacable es, sin duda, la portada del templo "que se abre al mediodía, bajo pequeño portal, preserva del siglo XIII sus tres arquivoltas de medio punto, resueltas al igual que la chambrana e impostas con molduras muy simples. Las jambas, completamente destrozadas, están rehechas con cemento".

Portada y sillares románicos. En la reforma se utilizó mampostería

Su interior no pudimos verlo, no obstante, de época medieval no conserva nada. Salgado Pantoja destaca un digno arco triunfal y la pila bautismal renacentistas, el artesonado de la capilla mayor y un meritorio retablo de principios del siglo XVIII. De todo ello hace pormenorizada descripción Herrera Casado.

Espadaña del siglo XVI o del XVII


Para esta entrda he consutrado la siguiente documentación:

Guadalajara. Todo el románico, Salgado Pantoja, J.A., Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Aguilar de Campoo (Palencia) 2018.
Palazuelos, el románico amurallado, 1990 en web  herreracasado.com

Portada en la que se aprecia la sencillez de las arquivoltas, chambrana,
las columnas y jambas reconstruidas de cemento


sábado, 15 de agosto de 2026

Heráldica Municipal



Como blasón oficial, el escudo de Peñafiel tiene la siguiente descripción:

"Escudo en forma de piel de toro o casulla. "En campo de azur (azul), una torre de oro (dorado), con puertas y ventanas de gules (rojo), sobre un cerro de sinople (verde) y, posado en la torre, un halcón de su color natural, con las alas recogidas, mirando vigilante hacia la derecha del escudo y bordura de plata, cargada con el lema "ESTA SERÁ LA PEÑA MÁS FIEL DE CASTILLA" en letras de sable (negro). Al timbre una corona ducal".

La propuesta del escudo fue realizada por Fortunato Escribano de la Torre y José María Díez Asensio, quienes presentaron este diseño a la Real Academia de la Historia en 1975. Esta institución también propuso que pudiera utilizarse como armas de la villa las del "linaje girón", aunque el Ayuntamiento desestimó esta de los girones.

Según Escribano,
El azur es signo de lealtad.
El dorado de la torre, nobleza, riqueza, poder y sabiduría.
El sinople del cerro simbolo de abundancia y esperanza en el porvenir más próspero.
El lema se le atribuye al conde Sancho García cuando rescató Peñafiel al poder musulmán.

A continuación comenta "la actitud que debe tene el halcón representado sobre las almenas de la torre que ha suscitado varias interpretaciones dependiendo del tiempo utilizado, en posición de reposo, no de alzar el vuelo. Caso contrario tiene el apellido -Peñafiel- que tiene en su escudo un halcón de sable (negro) en la cima, con las alas abiertas en actitud de volar, sobre el campo del gules (rojo)".

El escudo que vemos está colocado en el jardin de la plaza de San Miguel de Reoyo de Peñafiel.


Sanz Platero, Daniel, Pendón bandera y escudo de Peñafiel, 2014.

lunes, 3 de agosto de 2026

Iglesia de San Miguel de Ayllón


Nuestra visita a Ayllón ha sido en dos ocasiones de paso, una camino de vuelta terminando un viaje a Soria, y la segunda al inicio del viaje a Ucero., también en tierras sorianas. La buena situación de Ayllón, propició que estuviese poblada desde antiguo. La villa se eleva sobre un cerro dominando el río Aguisejo. Su historia la iniciamos con la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, cuando se convirtió en cabeza de Comunidad de Villa y Tierra en el proceso de repoblacióncon una vez alejado el peligro musulmán a otro lado del Tajo, contando un amplio territorio que abarcaba a una veintena de aldeas. En este inivcio fue dependiente de la diócesis de Osma hasta la reforma de 1088 cuando pasó a depender de la diócesis de Sigüenza. Fue señorío de Fernando de Antequera y llegó a poseer ocho iglesias de las que cinco ya no excisten, manteniéndose en pie tres de ellas: San Juan, Santa María la Mayor y la que nos ocupa de San Miguel, además de dos ermitas y dos conventos.

En nuestras dos paradas, tras cruzar el Aguisejo, entramos en la villa antigua por la Puerta de la Villa dirección a la plaza Mayor para detenernos frente a la iglesia de San Miguel. Aunque en ninguna de las ocasiones pudimos acceder a su interior, es difícl sustraerse a su magnífica portada románica, y el ábside del templo y su peculiar pórtico. Para ello vamos a seguir el texto de la cartela que hay frente a la iglesia que primero hace una breve introducción a su historia y a continuación una pormenorizada descripción del edificio.

Arco de la Puerta de la Villa de Ayllón de la cerca medieval

La iglesia de San Miguel de Ayllón es un templo románico del siglo XII. Formado por una nave única rematada con ábside semicircular, en el siglo XVI se le añadió un gran pórtico con balcón para que los clérigos asistieran a los actos públicos. Destaca la riqueza de su decoración escultórica, presente en capiteles, canecillos y metopas. 

Detalle de la cornisa con motivo cesteado, canecillos con personajes y 
metopas del lado recto, en el ábside canecillos de proa de barco y metopas

Todo el conjunto está construido en piedra de la zona, aunque aparecen restos de unos paramentos fabricados con piedra gris y ladrillo, pertenecientes a una construcción anterior, seguramente del siglo XA esta descripción añadimos la que hace Hernando Garrido quien nos descibe un edificio de planta cuadrada al que se adosa en el siglo XVI  en el lado septentrional una nave con sacristía aneja conservando el prestiterio recto y el ábside semicircular del templo románico.

Cornisa cesteada del lado recto, los canecillos: pareja, músico, cantero, grifo
y metopas decoradas con rosetas de ocho pétalos

La cornisa de la nave y la cabecera son también de piedra y, donde se conservan las originales, se decoran con motivos de cesteado. Estas cornisas se apollan en canecillos decorados con temas característicos de la época, muchos de ellos figurados, entre los que podemos apreciar a un cantero trabajando en la labra de un sillar. Entre los canes se disponen metopas decoradas con distintos tipos de rosetones.

Ventana del lado meridional con arco de medio punto con bocel
chambrana ajedrezada y capiteles decorados con grifos y aves

El vano del centro del ábside es muy estrecho y aparece rodeado dentro de un arco de medio punto doblado y apeado en ábacos capiteles decorados y columnas. Los ábacos y columnas se decoran con ajedrezados de influencia aragonesa. En el muro sur del tramo recto del presbiterio se abre otro vano de similares características.

Vano del centro del ábside con arco de medio punto, decoración
ajedrezada y capiteles reticulados

Sobre los canecillos Hernando Garrido los detalla las siguientes figuras: una pareja abrazada, un músico tañedor de aerófano, un cantero labrando un silñlar, y el ábside un arquero, y un portador de cántaro, algunos canecillos de proa de barco, con motivos florales, rollos y bola, y algunos desbastados por el tiempo.

Canecillos y metopas del ábside donde vemos una pareja abrazada y un arquero

Concluye la cartela que el ábside "ya necesitó una profunda restauración hacia 1637, empleándose para ello piedra de la cantera de Cenegro. Toda la intervención se hizo con la premisa de mantener lo mejor posible el primitivo aspecto románico".

Portada meridional bajo los soportales del pórtico añadido en el siglo XVI

En el muro sur de la nave se abre la portada de acceso que consta de varias arquivoltas adormadas con rosetones de ocho puntas, sogueado, zigzag, bolas y ajedrezado. A este muro se le adosó un pórtico con balcón a modo de mirador de toros, que terminó convirtiéndose en vivienda. Tras las obras de restauración se eliminó la vivienda y se mantuvo la estructura original del pórtico, descubriendo las columnas de piedra y los escudos de armas que las adornan. El muro oeste se reforzó con dos altos contrafuertes para sostener la espadaña del campanario compuesta de un solo cuerpo con dos arcos de medio punto rematado por un austero frontón triangular.

Detalle de la decoración de las arquivoltas de interior al exterior: rosetas
octopétalas, bocel sogueado, bolas, zigzag y chambrana ajedrezada

El interior no pudimos visitarlo, no obstante, copiamos la descripción que se hace en la cartela: "Ya en el interior la nave se estrecha y corta, con el coro de madera a sus pies. Debajo del coro encontramos un sepulcro plateresco en el que se han alojado las estatuas yacientes de don Pedro Gutiérrez y doña María Álvarez, fundadores de la capilla de San Sebastián de la iglesia de San Juan. El muro norte de la nave fue sustituido por un gran arco que da acceso a la capilla lateral.

La cabecera se une a la nave a través de un arco triunfal apuntado. Los ábacos de los capiteles se decoran con taqueado jaqués y generan una imposta que recorre toda la cabecera. Sobre la imposta se generan las bóvedas de medio cañón apuntado y horno que cobren el tramo recto del presbiterio y el ábside. El retablo mayor es barroco, dorado y policromado, y de tres calles. En eñl lado del evangelio se encuentra el sepulcro de dond Juan de Contreras, quien construyó el pórtico."

Capitel con felinos enfrentados

Capitel con aves que entrecruzan sus cuellos

Soportales de la plaza Mayor de Ayllón

Para esta entrada he consultado, además de la cartela informativa, la siguiente documentación:

Hernando Garrido, José Luis, Todo el románico de Segovia, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Palencia, 2015.

lunes, 27 de julio de 2026

Rollo Jurisdiccional: Cepeda La Mora

Cepeda La Mora se encuentra a los pies de la Sierra de Villafranca en su vertiente sur, a 1504 metros de altitud. Al lugar suelen llegar los excursionistas para ascender a la Serrota alcanzando los 2292 metros. Emblema de la villa es el rollo jurisdiccional, monumento que algunos consideran menor que se ha llevado a su escudo de armas. Este monumento histórico se levanta frente al ayuntamiento. El rollo jurisdiccional se vincula a la época de la repoblación, durante la reconquista, cuando el rey cedía los derechos de justicia a los señoríos de la nobleza. Eran, por tanto, símbolo de Justicia y tienen su origen a finales del siglo XIV y principios del XV, construyéndose hasta bien entrado el siglo XVII. Estos emblemas tan sencillos solían adornarse con los escudos o blasones familiares del señor de la villa. Los que hemos encontrado son todos de granito. A partir del siglo XVI se pierde esa ornamentación y de forma progresiva se convierte en sencillos monumentos que llegarón a simplificarse en extremo hasta decorándose solo la parte más alta con una simple bola.

Rollo Jurisdiccional de Cepeda La Mora en piedra berroqueña local

La cartela que se encuentra junto al rollo, nos ofrece esta descripción: "El monumento está construido en piedra granítica del entorno y lo conforma una grada (tres escalones de forma circular), una columna con basa de sencilla moldura, fuste cilíndrico, donde se adivina una inscripción con la fecha de su construcción, y capitel (que obstenta escudos ahora ilegibles) y un remate troncocónico acabado en bola."

Fecha de 1796 grabada en el sillar del fuste del rollo

El Rollo de Cepeda de La Mora se erige en 1796, como símbolo de jurisdicción, para conmemorar la concesión de villazgo el año anterior al obtener la segregación del señorío de Villatoro y por tanto la concesioón plena de autonomía administrativa y jurisdiccional sobre sus límites territoriales, sus bienes y habitantes.

Capitel del rollo, en él se aprecia un escudo ilegible, coronado por una bola

A partir del siglo XIX estos mionumentos tienden a desaparecer en cumplimiento de un Decreto de las Cortes de Cádiz de 1811 por el que se derogan los derechos jurisdiccionales de la nobleza y los señoríos; y, en 1813 por un nuevo Decreto se ordena la demolición de todos los signos de vasallaje como rollos, picotas y blasones, desmontándose muchos de ellosque pasan a formar parte de las canteras locales para nuevas edificaciones. Tras la derogación del señorío, según el Diccionario de Madoz (1847), Cepeda La Mora pasa a uintegrarse en el Partido Judicial de Piedrahita. A mediados del siglo XX estos símbolos se protegen como bien de interés cultural, tal como nos detalla la cartela: El Rollo tiene protección como Bien de Interés Cultural por la declaración genérica incluida en el Decreto 571/1963, de 14 de marzo, sobre protección de los escudos, emblemas, piedras heráldicas, rollos de justicia, cruces de término y piezas similares de interés histórico-artístico.

En muchas ocasiones se suele confundir el rollo jurisdiccional con las picotas, que es el lugar donde se ejerce la Justicia, mientras que el jurisdiccional es el símbolo de la Justicia. En parte la confusión viene dada por el hecho de que para ahorrar los costes de construir de una picota, se utilizaba el rollo jurisdiccional para ejecutar las sentencias, siempre en casos de delitos menores. Esta errónea interpretación la podemos comprobar en la cartela del rollo de Cepeda La Mora en la que se representa a un bandolero homenajeando a un colega que ha sido ejecutado cuya cabeza se muestra en la picota de un cruce de caminos.

Para esta entrada, además del texto de la cartela informativa que hay junto al rollo, he consultado la siguiente documentación:

Hablamos de Rollos Jurisdiccionales, Fondón Ramos, Teodoro, en arqueogestión.com