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domingo, 15 de noviembre de 2020

El Castillo de Valencia del Ventoso

 Después de la visita al castillo de Medina de las Torres, continuamos nuestro viaje hacia el SO por la carretera BA-160. A unos 5 km. dejamos a nuestra derecha el cruce que nos lleva hasta Atalaya, donde vimos la torre de origen árabe, ábside de la actual iglesia; y sin desviarnos de nuestra ruta, a unos 5 km se encuentra Valencia del Ventoso. donde vamos visitamos el castillo o casa fuerte señorial sede de la encomienda de los caballeros de Santiago; un edificio que aunque tiene aspecto de castillo nada tiene que ver con las fortalezas de época de reconquista. Se encuentra al oeste de la población por lo que hay que cruzar ésta casi entera- La fortaleza, construida sobre un promontorio rocoso, es de época tardía, avanzado el siglo XV (Terrón). En nuestro recorrido seguiremos a Terrón.

Lienzos Sur y Oeste con torres circulares en las esquinas y en mitad del lienzo

El poblamiento de Valencia del Ventoso está documentado desde época romana y tiene vestigios visigodos por lo que es de suponer que en época musulmana seguiría existiendo población en la misma ubicación (Terrón). El lugar se reconquista hacia 1230, época en la que también se toma a los musulmanes Burguillos, Fregenal y Jerez por Alfonso IX de León quien los cede a la Orden del Temple. Estas conquistas duraron poco tiempo pues fueron recuperadas por los musulmanes que volvieron a ser reconquistadas, ya definitivamente, en 1238 por Fernando III rey de Castilla y León. Habría que recordar que la orden templaria estaba en decadencia; el rey Alfonso IX, que muere el año de la primera reconquista en 1230, mantuvo una política territorial poco favorable con los templarios, favoreciendo con donaciones y obligadas permutas de jurisdicciones de éstos con la Orden de Alcántara; ambas órdenes mantendrán una pugna, favorable siempre a los alcantarinos. Esta política continuaría con Fernando III que favoreció a las dos grandes órdenes militares predominantes en Castilla, la de Santiago y la de Calatrava. Los templarios no obstante mantendrán sus posesiones y obtendrán nuevas cesiones, sobre todo gracias a donaciones de particulares, hasta su disolución en 1312 pasando Valencia del Ventoso a dominio real. 

Lienzo Oeste y antemuro que alberga la huerta
En lo que respecta a los restos de la fortaleza templaria éstos no se corresponden con el castillo que conocemos hoy, sino que se construye en una cota mucho más elevada en la Sierra de San Pedro (Terrón), En la ficha de la Asociación de Amigos de los Castillos, este castillo se encuentra a unos 2 km de la actual población, en un paraje llamado Sierra de San Pedro señalando escuetamente que el castillo templario, del que sólo quedan escasos restos, es el Cañaveral o Torreón de los Moros. Otros autores lo sitúan 2,5 y 3 kilómetros respectivamente al norte de la actual población.
Lienzo Suroeste zona con dos cubos esquineros y antemuro. Es el lado más escarpado
Tras disolución de la Orden del Temple 1312 Valencia del Ventoso pasa a dominio real y es cedida a Gonzalo Gómez de Caldelas, su primer comendador santiaguista que la reasigna en 1346 a la Orden de Santiago y la convierte en cabeza de encomienda. Serán los santiaguistas, siendo comendador Rodrigo de Cárdenas, también comendador de Medina de las Torres, quienes inicien la construcción del castillo en 1477, el edificio que conocemos hoy (Terrón) cuyo aspecto original ha debido de cambiar muy poco desde entonces. El edificio se concluye en tiempos de Felipe II cuyo escudo y una placa con su inscripción campean sobre la puerta de acceso.

Lienzo Noroeste con tres cubos esquineros y el largo lienzo Norte
El edificio tiene forma de hexágono irregular, los muros están almenados y reforzados por torres en cada uno de sus ángulos y uno en cada uno de los lienzos Este y Sur, y un antemuro en el lienzo Suroeste. Todo el edificio, incluida la torre del homenaje, está construido en mampostería aglutinada con cal y canto. En el interior se alza torre del homenaje, tiene forma cuadrangular y estaba exenta en el patio de armas, tiene las esquinas reforzadas con sillares de granito y cuenta con almenas; consta de tres pisos cubiertos con bóveda de ladrillo. El interior hay dependencias residenciales y de servicio adosadas a los muros formando el patio que presenta un corredor con arquerías que da acceso a varias dependencias. Tiene una mazmorra que ocupa los sótanos.

Lienzo Norte sobre el que destaca la torre del homenaje
Destacar en la plaza que se abre junto al lienzo Oeste una fuente muy llamativa que sirve o ha servido de abrevadero para ganado y que es un menhir ahuecado para tal uso, en él se aprecian grabados y que merece nuestra atención.
Menhir de la Fuente de Abajo labrado y usado como abrevadero

Para esta entrada he consultado la siguiente bibliografía:

Castillos de Badajoz, Terrón Reynolds, Mª Teresa, Ediciones Lancia, 1992.
Forja de una casa nobiliaria bajo la monarquía de los Reyes Católicos: la Casa Ducal de Maqueda, La, Quintanilla Raso, Mª C., y Blázquez Mayoral, F., Sociedad Española de Estudios Medievales, nº 8, 2017.
Órdenes militares en el marco de la expansión cristiana de los siglos XII y XIII en Castilla y León, Las, Clemente Ramón, J. y De la Montaña Conchilla, J.L., E-Spania, París 2006.

Cubo que refuerza la esquina de los lienzo Este y Norte 
Escudo de Felipe II e inscripción con la fecha de conclusión del edificio

miércoles, 10 de junio de 2020

El castillo de Nogales


El castillo de Nogales se levanta sobre un promontorio desde el que se tiene contacto visual con el castillo de Feria, señorío al que se integró por compra de Gómez Suárez de Figueroa, primer señor de Feria. En 1448 se inicia una política de poblamiento de la zona "concediendo a los que fueran a vivir a la misma una serie de beneficios económicos, iniciándose la construcción del castillo diez años después" (Terrón), según se puede leer en una lápida sobre la puerta principal de la torre "Esta fortaleza mando fazer el noble cavallero Lorenço Suarez de Figueroa (...) fijo del Magnifico señor Gomes Suares de Figueroa ... de mill e cuatrocientos e cincuenta e ocho años (...)" (Cooper) junto a los escudos de Lorenzo Suárez de Figueroa y su mujer María Manuel; esta placa nos recuerda el propósito de la construcción: "mandola fazer aqui por la salud del pueblo e defensa de su tierra e los moradores della". El señor de Feria morirá tres años después (1461) sin ver concluida la obra. Al fallecimiento de éste su heredero, según se lee en una segunda placa, "lo mando acabar el noble caballero Gomez Suarez de Figuero su fijo acabose año del Señor MCCCCLXIIII" junto a los escudos del II conde Feria y a su mujer Constanza Osorio y Rojas.(Cooper); aunque Terrón señala la fecha de conclusión del castillo en 1483 edificándose sobre los restos de una construcción anterior.


La estructura del castillo es "un cuadrado con sus cuatro cubos en los ángulos y una gran torre cuadrada en el centro" (Terrón), tuvo un foso y un muro perimetral que lo rodeaba, aunque ninguno de éstos se conserva. Añade Cooper que a la defensa natural del enclave, conserva una variedad de troneras y "el ábside de la iglesia de S. Cristóbal cubriendo el acceso por la parte del este". Para Cooper la fortaleza la constituye una torre del homenaje dentro de un recinto rectangular. Está construido en mampostería y tiene reforzada con sillería los ángulos de la torre, apareciendo el ladrillo en algunas ventanas como complemento decorativo. La muralla está almenada y decorada con doble fila de ladrillos con canecillos; en ella se abren saeteras y cañoneras. El acceso al recinto se hace por una arquería apuntada como portada, rodeada de una imposta a la que se superpone un alfiz con el escudo de armas (Terrón). El acceso al interior de los cubos esquineros se hacía a través de portillos practicados en las bóvedas de ladrillo que cubren las cámaras (Cooper).


La torre se dividía en tres pisos (Terrón) y muestra vanos en todas sus caras, está rematada con almenas -algunas de ellas restauradas, cuando Terrón hace su descripción (1992) sólo se ven 6, así como del matacán que vemos en la imagen en la cara SO sólo existían restos-, y con la misma línea de canecillos que aparecen en la muralla. La distribución de la torre, atendiendo a Cooper es similar a la de Feria, con división en cada planta en dos cámaras y bóveda de cañón, conteniendo en Nogales en una de las cámara la escalera además de un forjado intermedio de madera que daba lugar en total seis pisos. Concluye Cooper que existe un aljibe situado fuera del recinto del castillo "delante de la puerta" y de la existencia de un hueco vertical que podía haber conectado con el sistema subterráneo del aljibe. Por su parte Terrón destaca la sobriedad del conjunto "de rasgos muy regulares y acentuado carácter militar".

Escudos sobre la puerta de acceso al recinto de Gómez Suárez de Figueroa y Constanza Osorio y Rojas

La visita al castillo fue a finales de 2004, fecha en la que realicé las fotografías que ilustran esta entrada por lo que es posible que se haya efectuado alguna modificación desde entonces. Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

Castillos de Badajoz, Terrón Reynolds, Mª Teresa, Ediciones Lancia, 1992.
Castillos Señoriales de la Corona de Castilla, Cooper, Edward, Junta de Castilla y León, 1991.

Puerta de acceso al recinto

jueves, 28 de mayo de 2020

El castillo de Villagarcía de la Torre


Villagarcía de la Torre se encuentra en la carretera, prácticamente recta, que une Zafra con Llerena , entre ésta última y Usagre en la N-432. Llegamos a media la tarde de un día de calor sofocante, debía ser la hora de la siesta y tan sólo encontré una persona a quien preguntar por el castillo. Éste se encuentra en el extremo contrario de la carretera en una zona no muy elevada al norte del pueblo, su acceso es fácil y libre. Según mi guía de Terrón Reynolds el castillo se construyó a finales del XV y principios del XVI -imagino que se refería a la torre del homenaje-; y cita a Mélida quien data el conjunto de finales del XIII o principios del XIV.

Torre del homenaje en la fachada Este

La obra, según el escudo que campea en la torre del homenaje, se debe a Luis Cristóbal Ponce de León, cuando ya no existía el peligro musulmán en la zona, lo que explica su ubicación (Terrón Reynolds) y, según testimonia el administrador-corregidor que administraba las tierras y vivía en el castillo, la fortaleza "es de mucha consistencia y antigüedad a excepción de la Torre del Homenaje que se hizo en 1540 por los señores don Pedro Ponce y doña Leonor de Figueroa, su mujer según explican sus escudos y epitafios. Al pie de este fuerte están esculpidas en mármol las armas de los nobles vecinos de esta villa" (Maldonado). Aquí debe haber un problema de fechas puesto que Luis Cristóbal Ponce de León (1527-1573) VII Señor de Villagarcía, bien pudo hacer la torre del homenaje (1540), sin embargo Pedro Ponce de León (1442-1494) y Leonor Suárez de Figueroa fueron IV Señores de Villagarcía y vivieron un siglo antes.

Torre del homenaje y restos de la fachada Sur

La historia de Villagarcía la iniciamos tras la donación que hace de Reina (1246) Fernando III a la Orden de Santiago en la que se incluida junto a otras poblaciones Villagarcía. Esta donación sufriría una particularidad que marcará su historia cuando Alfonso X el Sabio, entre 1263-1270, "tomó la decisión de sacar de la jurisdicción de la Orden ciertas tierras de Villagarcía y su entorno, cediéndolas como heredades a Godino Godínez y sus sucesores, quedando el resto de su actual término bajo el dominio solariego y jurisdiccional de la Orden de Santiago". La villa quedaba así bajo dos jurisdicciones, la de realengo en heredad de Godino Godínez y sucesores, y la santiaguista con el resto del término. Alfonso X había hecho esta cesión al noble portugués Godino Godínez de Coimbra, "en tardio agradecimiento por los servicios prestados a sus antecesores", a Alfonso IX, a quien acompañó en la conquista de Badajoz (1230) y Fernando III el Santo. Esta partición no debió generar muchas tensiones toda vez que en 1324, Elvira García, heredera de los Godínez y el Maestre de Santiago establecen una concordia en el que se reparten la villa y sus términos, hasta que en 1380 durante el Capítulo General de la Orden ésta vende su parte al rey Juan I quien a continuación lo cede en Señorío a García Fernández, "como premio a la lealtad mostrada hacia él y hacia su padre Enrique II" (Gutiérrez Núñez) -este García Fernández era comendador de la Orden de Santiago en la provincia de Castilla-; y quedará en poder del Señorío de Villagarcía hasta integrarse a finales del XVIII en la casa Arcos-Osuna "como fruto de capitulaciones matrimoniales" (Maldonado).

Lienzo fachada Sur con torre cilíndrica y torre cuadrada

El 20 de agosto de 1382, el rey Juan I concede a García Fernández, I Señor de Villagarcía, permiso para "... hacer e labrar la su casa fuerte y faserla alcaçar e ponerle potril e almanas. caba e barrera"(Gutiérrez Núñez), siendo ésta la base del núcleo defensivo de posteriores ampliaciones. Los III Señores de Villagarcía, Teresa de Guzmán, casada en segundas nupcias con Luis Ponce de León, "realizaron bastantes transformaciones en la fortaleza a lo largo de la década de 1440, hasta darle una configuración defensiva básica para la supervivencia del señorío, inmerso en pleno territorio de encomiendas santiaguistas" (Gutiérrez). Los Ponce de León mantenía fuerte rivalidad con los Guzmanes (Condes de Niebla y Duques de Medina Sidonia). Sobre esta rivalidad Luis Ponce de León, -comenta Gutiérrez-, quedó en el recuerdo "como un "hombre cruel" que no dudó en actuar de forma violenta con cabalgadas y correrías para consolidar su señorío a costa incluso de perjudicar a los pueblos vecinos". A éste le sucedió tanto en el señorío como en el carácter, su hijo Pedro, tan violento como su padre y manteniendo la dura pugna con los Guzmanes en Llerena: "Entrar en Llerena y Usagre a sangre y fuego, atropellando la jurisdicción santiaguista, tal como hicieron padre e hijo (Luis y Pedro), muestra la gravedad de los choques jurisdiccionales que tuvieron que repetirse a lo largo del siglo XV", en este contexto sin duda "tuvo que tener gran importancia la fortaleza garceña"; de no haber contado con ella "posiblemente no se hubieran atrevido tan abiertamente a un uso tan continuado de la violencia con sus vecinos colindantes". Las fortalezas habían dejado de ser bastiones defensivos en el siglo XV, sin la amenaza musulmana, para convertirse a partir de entonces en lugar de refugio desde donde hostigar "tierras y caminos vecinos, perjudicando negativamente la vida cotidiana y sus actividades económicas".

Torre de la esquina Sur-Oeste y las tres torres de la fachada Oeste

Los Duques de Arcos, afincados en Marchena (Sevilla), acabaron trasladándose a Madrid, aunque habían creado toda una estructura administrativa que mantenía controlados sus señoríos, "era vital tener Corregidores eficaces que actuaran como verdaderos "hombres fuertes", dispuestos a vigilar y defender  el cumplimiento de los derechos, privilegios y regalías de los Ponce de León". El de Villagarcía, como hemos visto antes, "vivía en el castillo por merced que le concedía el Duque, al no tener ya ninguna función militar" (Gutiérrez Núñez).

Tres torres circulares de la fachada Oeste y torre cuadrada del Norte-Oeste

Sobre la fortaleza, hemos visto que a finales del XIV Juan I concede permiso a Garcia Fernandez para construir su casa fuerte y dotarla de almenas, cava y barrera. El edificio fue ampliándose en sucesivas reformas, como las que llevó a cabo Luis Ponce de León en la década de 1440 y la construcción de la torre del homenaje en 1540. Terrón Reynolds, describe la fortaleza que estaba rodeada en un primer recinto de escasa altura y perdido en algunos tramos, "más parece muro de contención del terraplén que muralla" (Mélida), según este último en el lienzo N del primer recinto hubo una torre circular -de la que no quedan restos-. Ambos autores destacan la recia construcción y la impresión que causa la altura de las torres y lienzos del segundo recinto; éste tiene forma rectangular con torreones semicirculares. Mélida nos da unas medidas de 29,70 m. de largo de E a O; y de 21,70 m. de ancho de N a S. con torres cuadradas en los ángulos; las dos del N tienen un saliente de 5.70 m. por 7 m. de frente teniendo dimensiones semejantes las del S. Entre las torres cuadradas se levantan otras cilíndricas en los lienzos; la del N tiene un diámetro de 3,10 m. y otras tres al O, otra al S y dos desiguales al E -de la que sólo queda una-. Todo el conjunto protege el núcleo principal del edificio conformado por una torre del homenaje de robusta construcción con planta rectangular que se eleva notablemente sobre el resto del edificio; tiene unas medidas de 20 m. x 14,30 m. "evidente adición (¿del siglo XV?) a la obra primitiva que debe datarse del siglo XIV, sino del XIII" (Mélida). La torre del homenaje tiene vamos en tres de sus lados, en su interior "se ven los mechinales de entramado de tres pisos y restos de las escaleras adosadas a las cortinas para subir al adarve". Sus muros tienen un espesor de 2.75 m. Según Mélida la entrada al recinto debió estar en el lienzo S, cuyo lado es el que más se ha perdido  En el interior del segundo recinto (Terrón Reynolds) junto al torreón principal se ven un pozo circular y un estanque.

Torre del homenaje y fachada Norte

En la actualidad el patio de armas se ha convertido en un auditorio y el lienzo O, en su interior, en escenario en el que son visibles obras de consolidación. El castillo bien vale una visita así como un paseo por el pueblo en el que se pueden ver casas d sobria arquitectura.

Escudo de los Ponce de León en la cara Oeste de la torre del homenaje

Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

Castillos de Badajoz, Terrón Reynolds, Mª Teresa, Ediciones Lancia, 1992.
Catálogo monumental de Badajoz, Mélida y Alinari, José Ramón, CSIC, Biblioteca virtual y Catálogos, 1926-1927
El Señorío de Villagarcía de la Torre en época medieval, Maldonado Fernández, Manuel, XII Jornada de Historia de Fuente de Cantos. 2012.
Señores de Villagarcía de la Torre (siglos XIII-XIX), Gutiérrez Núñez, Francisco Javier, XIII Jornadas de Historia de Llerena, 2012.

El castillo de Villagarcia de la Torre. Fotografía de José Ramón Mélida.
 Torre del homenaje y lienzo Sur desde el interior
 Lienzo Sur y acceso a la torre cuadrada desde el interior
  Lienzo Oeste desde el interior
 Lienzo Este y acceso a la torre cuadrada desde el interior

martes, 14 de abril de 2020

Castillo de Fregenal de la Sierra


Llegamos a Fregenal de la Sierra desde Zafra por la EX-101. Llevaba la guía de Castillos de Badajoz de Terrón Reynolds a la que me referiré más adelante. Una vez en la villa el castillo lo encontramos en la plaza de la Constitución totalmente integrado en la población. Aunque la puerta de acceso está bajo una potente torre, la entrada se hace por la plaza a través de la Oficina de Turismo. Para iniciar el recorrido transcribiré el texto de la placa que hay en el castillo que nos introduce brevemente en su historia:

"Castillo templario. Las fechas de construcción del castillo y del origen de la ciudad no se conocen con exactitud aunque la más probable es que la población sea posterior a la reconquista.
Es mencionada por primera vez en 1283 cuando el rey Alfonso X concede legalmente Fregenal a la Orden del Temple, que ocupó el castillo hasta 1308. Al año siguiente Fregenal es concedido a Gonzalo Sánchez de Troncones (en agradecimiento a los servicios prestados al rey durante el asedio a Algeciras) que lo mantiene en su poder hasta su muerte, pasando a partir de entonces al Concejo de Sevilla.
En el siglo XVI el castillo sufre un proceso de abandono como consecuencia de un período  de estabilidad política. Siglos después los diferentes conflictos bélicos provocaron nuevas obras de fortificación. Por ejemplo, gran parte del almenado actual se fecha durante la Guerra de la Independencia contra las tropas francesas.
Dentro de la fortaleza se encuentra la Plaza de Toros y la Plaza de Abastos y adosada a la misma la Iglesia de Santa María y la Casa Parroquial".


La fortaleza, siguiendo a Terrón Reynolds, tiene planta poligonal semejante a un trapezoide. Está construida en mampostería y tiene reforzadas las esquinas en sillería. Tiene siete torres, seis cuadradas y una pentagonal; está coronadas por almenas y bajo éstas aspilleras. El castillo tiene adosada la iglesia de Santa María como un anejo que aprovecha una de las torres para instalar el campanario a la vez que defendía el templo; conserva, en el muro donde se ubica la iglesia, los restos de un aljibe. La puerta de acceso es de arco apuntado defendido por un matacán, entre éste y el arco hay una losa "con el uso templario, una cruz con brazos iguales sobre media luna". El castillo data del siglo XIII la mayor parte de la construcción actual.

Puerta de acceso al castillo

La descripción que del conjunto hace E. Cooper es más pormenorizada y la desarrolla según analiza la estructura con otras construcciones templarias. El castillo en su origen estaba protegido por el arroyo de San Lorenzo al este, y posiblemente el resto del recinto tuvo un foso hoy cegado. Llama la atención lo inusual de la altura de los muros que recuerdan a los de Montalbán, quizá se deba a que estaba pensada para albergar a toda la población en su interior, y lo poco desgastadas que están las ranuras del rastrillo, lo que puede indicar que éste dejó de usarse en época temprana. El torreón de entrada es de los más impresionantes, nos recuerda, en él ésta la lápida del uso templario "que parece orignal". Añadir que en los muros y bóveda en esta planta de acceso hay varias marcas de cantero. En todo el recinto sólo existe una única sala o dependencia y es ésta que ocupa por completo la primera planta de la torre. A ella se accede desde el adarve, tiene un sistema de doble puerta de entrada y una simple de salida, por lo que debía ejercer el control del tránsito del camino de ronda. La bóveda de la sala esta construida a sardinel y posee tres arcos que nacen directamente de los muro sin capiteles, arcos, asegura, construidos en fecha temprana. De la torre parte una escalera de caracol que lleva hasta la azotea. La mayoría de las características de la sala, concluye, constatan su origen templario.
Matacán sobre la puerta de acceso

Siguiendo el adarve, en el otro extremo, se encuentra la torre pentagonal, con "ajimez de estilo gótico puro (que) era evidentemente una cárcel"; construida con bóveda de cañón presenta saeteras, y su fecha su construcción, por varios elementos que se aprecian no es "anterior a principios del XIV", aunque tampoco son concluyentes para suponer que no fuese construido por los templarios. Por último, para complicar un poco su interpretación, cita una provisión de 4 de noviembre de 1293 en la que el castillo aparece en la lista de fortalezas facilitada por un cronista sevillano "quien, sin ninguna base documental añade a la lista de castillos autorizados (...) a Fregenal cuya construcción dice específicamente que fue emprendida en ese año". De la lista de castillos que relaciona el de Fregenal era el único templario y por aquellas fechas no pertenecía a alfoz de Sevilla, por lo que se entiende que el escribano supiera o se refiriera a "que se habían realizado obras importantes en el castillo".

Ranuras del rastrillo y bóveda planta inferior de la torre del homenaje.

La historia del castillo, siguiendo a Terrón Reynolds, se inicia cuando la villa es donada a Sevilla por el rey Alfonso X en 1253 y en 1283, como nos indica la placa que citamos al principio, pasa a poder de la Orden del Temple. A esta orden pertenecerá hasta 1309 con su disolución para retornar al concejo de Sevilla "hasta que en el siglo XVI fue redimida por la corona en agradecimiento a los servicios que le había prestado". Según Cooper, en el extenso capítulo que dedica a los templarios en su libro, apunta la posibilidad de que Fregenal, pudo haber entrado en posesión templaria desde 1248 tras su conquista por Alfonso IX de León , punto que se puede deducir del documento de devolución de 1283. Sin embargo Clemente Ramos y De la Montaña Conchiña ponen en duda este extremo toda vez que "la política de Alfonso IX, (era) claramente antitemplaria y proalcantarina en la Transierra extremeña". En 1309 la villa es traspasada a Gonzalo Sánchez de Troncones quien la poseerá hasta su muerte en 1312, fecha en la que el rey Fernando IV la incorpora de nuevo a Sevilla "pues Fregenal había sido ocupado ilegalmente por los templarios, habiendo sido antes dada a Sevilla por Alfonso X".

Entrada desde el adarve a la sala del primer piso de la torre del homenaje

Las cuestiones políticas, sucesorias y económicas explican las razones de las que Alfonso X confiscó las posesiones templarias. Fregenal bajo control del Temple generaba gran riqueza al estar integrada en una extensa jurisdicción que giraba en torno a los movimientos de ganado. Tras la conquista de la Andalucía Bética, señalan Clemente Ramos y De la Montaña Conchiña, la conquista del resto de Andalucía se frena, lo que provoca en líneas generales una aristocratización de las órdenes militares, equiparándose y rivalizando con la nobleza, y comienzan a participar en las luchas entre ésta y el rey, esto es, entre Alfonso X y su hijo Sancho por la sucesión al trono tras la muerte de Fernando de la Cerda, primogénito y sucesor. Aunque el gran maestre de la orden apoya a Alfonso, las encomiendas castellano-leonesas y su comendador apoyarán mayoritariamente a Sancho. Como hemos visto en marzo de 1283 el rey Sabio restituirá los bienes haciendo donación de Jerez de Badajoz y Fregenal a Juan Fernández "teniente logar del maestre mayor en las cosas que la cavlheria del Temple ha en Castilla e em Leom e em  Portugal"; como agradecimiento toda vez que “Gomes Garcia que se lhamava comendador tenente logar del maestre en las cosas que el Temple avia en Castilha e em Leon con los freires dessa Orden de los regnos sobredichos fueron em mio disservicio com Dom Sancho, alvoroçando los regnos contra mi”, esto confirma la actitud de Sancho que hará lo propio en sentido contrario concediendo "en 1284 'a don Frey Gómez Barcia, comendador del Temple, la meatad del serviçio e de la fonsadera de los sus vasallos'". Por tanto, cabe pensar, que las incautaciones que hace Alfonso X son a las encomiendas templarias castellano-leonesas, y la restauración de las mismas las hace a los templarios portugueses, -Juan Fernández era de origen portugués y el temple portugués fue fiel tanto a Alfonso X como a los Infantes de la Cerda sin reconocer legitimidad a Sancho IV.

Interior de la sala del primer piso de la torre del homenaje

A la disputa sucesoria hay que añadir, según Cooper, el componente económico ligado sobre todo a la ganadería y al plan expansionista de los templarios. Asentados en Jerez-Badajoz procederán a una fase de expansión: desde "las fortificaciones de Alconchel, Burguillos y Ventoso trataron de ampliar sus dominios procediendo a la fortificación de Fregenal", según un acuerdo al que habían llegado con la portuguesa Orden de Avis en 1259. Esto provocó un conflicto de intereses con el concejo de Badajoz apoyado y promovido por Alfonso X. Hay que señalar por último que la desaparición del Temple no tuvo nada que ver con su actividad en la península pues siguió las mismas pautas políticas y económicas que el resto de órdenes militares, sino que debe inscribirse únicamente dentro de la política francesa.

Torre pentagonal y lienzo de la zona este

La fortaleza contaba con muralla que fue derruida en el siglo XVIII. Durante este mismo siglo se construye el campanario que remata la torre del homenaje, y más concretamente en 1783 el patio de armas se transforma en coso taurino.

Tras visitar el resto de la población, señalar que Fregenal de la Sierra cuenta con un rico patrimonio cultural, partimos hacia nuestro próximo destino, Segura de León donde ya nos advirtieron sobre la dificultad de poder visitar su fortaleza.

Torre pentagonal con ajimez gótico. En su interior se ubicaba la cárcel 

Castillos de Badajoz, Terrón Reynolds, Mª Teresa, Ediciones Lancia, 1992.
La fortificación de España en los siglos XIII y XIV, Cooper, Edward, Ministerio de Defensa y Marcial Pons Historia, Madrid, 2014.
Las Órdenes Militares en el marco de la expansión cristiana de los siglos XII-XIII en Castilla y León. La Orden del Temple en Extremadura. Clemente Ramos, Julián y De la Montaña Conchiña, Juan Luis. http://journals.openedition.org/e-spania/312
CastillosNet, entrada Castillo de Fregenal de la Sierra.


Saetera en el interior de la torre pentagonal

Marca de cantero en uno de los sillares del interior de la puerta de acceso.

Bloc de Nota: Seis marcas de cantero que pude distinguir en la puerta de acceso. 
Escudo templario en la fachada y el reverso de una meaja de Sancho IV en la 
que aprecia la similitud de las cruces y los soles como apunta Cooper en su artículo.

martes, 12 de noviembre de 2019

Castillo de Montemolín


La excursión a Montemolín (Badajoz), fue reconfortante, aunque árduo llegar al castillo con poco más de 40º de temperatura,. Salimos de La Puebla de Sancho Pérez por la A-44, dirección Sevilla; en el km. 715 tomamos la BA-094 que tras 6 km. nos lleva hasta Montemolín. El castillo se encuentra en un cerro dominando el pueblo. Al único vecino que encontramos nos aseguró que el castillo estaba cerrado y aconsejó que pidiéramos la llave, que en ese momento, estaba en un bar. El  acceso se hace a pie, muy fácil, por un camino que asciende suave rodeando la fortaleza.

Lienzo Sur donde se encuentra la puerta de acceso
La posición del castillo era estratégica al norte de Sierra Morena entre el río Viar a su derecha, la otra vertiente del río vigila el castillo de Reina,  y al oeste controla el paso entre Extremadura y Andalucía. Según la cartela informativa que hay junto a la iglesia de Santiago y Nuestra Sra. de la Granada, "La presencia islámica en Montemolín está atestiguada desde el siglo IX, periodo en el que se existió un poblado en el cerro del castillo. A lo largo de las primeras Taifas se eleva la primera construcción militar de Montemolín claramente relacionada con el conflicto entre los reinos Aftasí de Badajoz y Abbadí de Sevilla" alcanzando gran protagonismo posteriormente "durante el período de dominio almohade, momento en el que sufre profundas remodelaciones".

Lienzo oeste
Su construcción, según nos describe Mª Teresa Terrón, "después reutilizada por lo pobladores romanos, es en su mayor parte de origen almohade" La fecha de su conquista por los cristianos es incierta, según Terrón ésta se produce en 1246. aunque otros autores, como M. López Fernández, la fecha el día 8 de agosto de 1247 cuando es tomada por la Orden de Santiago que la cede al rey Fernando III quien a su vez por permuta, pasara de nuevo a la Orden en 1248. Pasó Montemolín a ser "cabeza de donación y capitalidad de las Cinco Villas del Maestrazgo de Santiago en su provincia de León" destaca H. Mota quien añade que "la encomienda de Montemolín tenía su Comendador mayor, el cual para su refugio y defensa, y muy probablemente para su vivienda, tenía la fortaleza de la villa". Respecto a las Cinco Villas eran las formadas -señala Terrón- junto a Montemolín con "Fuente de Cantos, Calzadilla, Medina de las Torres y Monesterio la comunidad llamada 'Cinco villas hermanas' para el aprovechamiento común de terrenos". E. Cooper por su parte señala la importancia de Montemolín que históricamente "era uno de los lugares (entre seis o siete) para la reunión bianual del concejo de la Mesta". Siguiendo a Terrón, en 1573, junto a las otras cuatro villas hermanas pasa a poder de la Corona para ser empeñada al Consejo de Sevilla y ser vendida "a particulares hasta que, en 1770 vuelve a ser comprada por la corona, pasando en 1845 a la administración nacional". Un relato pormenorizado de esta relación la hacen tanto la cartela informativa como Horacio Mota en El Castillo de Montemolín.

Puerta de acceso desde la antepuerta
La descripción que del castillo hace J. R. Mélida y que H. Mota recoge en 1958, aunque en la actualidad podemos comprobar que está reformado recientemente en muchas zonas: "La fábrica es de tapial con torres octogonales en la parte árabe que es casi toda"; sus dimensiones son de 115 metros de largo y 50 de ancho; la planta es irregular adaptándose al terreno y tienen gran similitud con el castillo de Reina.  "La puerta está en uno de los lados menores o extremo al S" protegida por un primer recinto en línea oblicua que obliga a subir volviendo a la derecha, "está defendida por dos grandes torres de mucha salida y achaflanadas u ochavadas entre las cuales se perfila la entrada en arco de ladrillo y un espesor de 3.10 m. Las cortinas que cierran en la línea de la puerta, arrancando de las dos dichas torres, mueren en otras dos torres octógonas, de ángulo, de las que arrancan las cortinas laterales en ángulo recto, la que mira a oriente, y obtuso la del poniente, cuya línea es la más quebrada. Tres torres más a cada lado, desiguales, completan la defensa. Al extremo NO cierra y domina el recinto una sólida y hermosa torre debida a los conquistadores. No lejos, dentro del recinto, hacia el E., hay un aljibe, y en la misma línea, hacia el S, hay una torre y restos de una cámara obovedada".

Baluarte desde el exterior
Según Mélida lo más importante son dos torres y la puerta de acceso que conserva bastante de su primitivo carácter, "se halla al S-SO y se compone de un arco de ladrillo entre dos torres de mucha salida y de perfil octógono en su planta. De las torres, una, de piedra y mayor que las otras de tapial cuadradas que las de la puerta, y es casi cuadrada, de 8.50 m en su eje mayor. La otra torre, más importante y artística que ninguna, es propiamente un baluarte que sobresale de la fortaleza por el N-NO cortando la traza de la primera obra defensiva y modificándola, pues por el lado oriental vuelve la línea defensiva y en traza poligonal y por el lado occidental vuelve el ángulo recto con un lienzo de cara al N., desde cuya línea se destaca el indicado baluarte. Constituye éste una gran torre, que debió ser hecha para vivienda, de dos pisos, con una bella ventana gótica en una cámara oblonga de 10 m de diámetro en el piso superior. Mira esta ventana al exterior. La torre mide 14 metros de longitud por dicho lado y 10 m de costado, siendo rectangular su planta. Hállase, por desgracia, esta torre algo destruída. Debe datar esta torre del siglo XIV". Añade Mota que además de esta ventana existen restos de otra idéntica que mira hacia el O, "de la que sólo queda la mitad, de piedra de granito"; y concluye que su estado  "actual de la fortaleza es el mismo de la fecha en que Mélida, lo visitase para hacer su descripción, si no es que actualmente está más derruída que entonces la torre principal o baluarte".

Primer plano torre entre los lienzos Sur y Este
De las descripciones que hacen Mota y Mélida nos sirven sobre todo para ubicarnos dentro de la fortaleza pues los elementos que mencionan, como las ventanas de la torre no hay rastro, y la propia torre está reconstruida en gran medida, igual que la puerta de acceso y las torres que la flanquean han sufrido un profundo proceso de consolidación. Quedan sin embargo el aljibe y los restos de la cámara abovedada o mazmorra. También queda en pie restos de los muros del edificio que defendía la entrada así como el muro de la antepuerta.

Baluarte reformado en el extremo noroeste del castillo
Para esta entrada he consultado, además de la cartela informativa turística, la siguiente documentación:

Castillo de Montemolín, Mota Arévalo, Horacio, Revista Estudios Extremeños, 1959
Castillos de Badajoz, Terrón Reynolds, Mª Teresa, Ediciones Lancia, 1992.
La fortificación de España en los siglos XIII y XIV, Cooper, Edward, Ministerio de Defensa y Marcial Pons Historia, Madrid, 2014.
Puntualizaciones sobre la Encomienda de Montemolín en el siglo XIII, López Fernández, M., Revista Estudios Extremeños, LXIV, I, 2008.

Edificio de defensa de la puerta de acceso y puerta de acceso
Dependencia subterránea abovedada o mazmorra

Aljibe
Antepuerta en codo desde la puerta de acceso
Interior: a la izquierda del personaje el aljibe, a la derecha la única
torre semicircular del castillo en el lienzo oeste
Montemolín desde el castillo en primer término iglesia de Santiago
Plano del Castillo de 1959