Llegamos a Toro desde Ávila por la autovía A-6 hasta Tordesillas donde habíamos hecho una parada frente a los restos de su muralla prácticamente perdida. Allí retomamos nuestro camino por la N-122 dejando a nuestra derecha Villalar de los Comuneros y aún más al norte Villalonso. Teníamos como guía el librito Castillos de Zamora y Salamanca, de Pinilla González, que nos ofrecía una pobre descripción de la fortaleza: "Es un recinto rectangular reforzado por cubos en los extremos y el centro de sus muros, cuyo interior no ofrece apenas interés".
| Lienzo norte y actual puerta de acceso al castillo |
Pinilla González, en su breve artículo se centra en la cerca de la ciudad, un recinto "hecho de cal y canto con verdugadas de ladrillo en algunos casos", aunque, puntualiza que fue rehecha en los siglos siglos XVIII y XIX. No obstante, sí aporta algunos datos de la dilatada historia de Toro que fuimos complementando con las cartelas informativas y, a partir de ahí, con otros textos. La cartela que hay al pie del castillo nos introduce en la historia de una fortaleza muy maltratada: "Situado en el ángulo sureste del primer recinto amurallado, sus restos, reducidos a un recinto desmochado, reforzado por siete cubos rebajados, datará del siglo XII. En el siglo pasado derribaron la torre del homenaje y cegaron la puerta principal al rehacer su interior para prisión". Pinilla se refiere al siglo XIX puesto que la edición de la guía es de 1995.
| Lienzo meridional. Antigua puerta de acceso |
EL CASTILLO
En el propio castillos hay un panel en el que se hace una descripción del castillo: éste "está ubicado en el SE del primer Recinto Murado, a unos 100 m. sobre el nivel del río Duero. La construcción se llevarán a cabo bajo las órdenes repobladoras de Alfonso III en el siglo X, pero quizá el mayor impulso lo dará posteriormente su hijo el infante D. García". En este punto cabe preguntarse si la construcción a la que se refiere la cartela es de la cerca, o del castillo, pues según Cobos la construcción se debe a Alfonso IX de León quien acomete "entre 1188 y 1195 la construcción del primer recinto de murallas e iniciador del castillo", puesto que unos años más tarde, "en 1232 se obliga a las aldeas de la Guareña a contribuir en la continuación de su construcción".
| Lienzos este y lienzo norte donde se abre la puerta de acceso actual |
La cartela continúa indica que "Se trata de una construcción de planta rectangular protegida por 4 cubos peraltados situados en las esquinas y otros 3 cubos semicirculares en la parte media de cada lienzo. Actualmente se encuentra sin la torre del homenaje, de planta cuadrada que se situaría en el centro de la fachada norte o principal, que fue demolida para abrir el actual acceso al recinto, pero sin perder las huellas de la entrada primitiva, ya que podemos observar su arco original. Lo aislaba del caserío un foso profundo sólo franqueable por la puerta norte, relleno hoy con tierras; además lo circunvalaba un fuerte muro hoy también desaparecido". Según Cooper la planta del castillo es del tipo atribuible a las construcciones iniciadas por Alfonso VIII (1155-1214): "recintos rectangulares de mampostería fortificados con ocho cubos".
| Interior del patio con pozo, antiguo aljibe |
Cobos añade que Sancho IV en 1283 donará Toro a su mujer, la reina María de Molina, esta reconstruirá el antiguo castillo dándole la forma actual. Aquí conviene recordar la opinión de Cooper al respecto basándose em el mismo texto sobre el aviso que recibe la reina en 1298 que la "villa de Toro esta en punto de se perder, e desian que esto venia por omes de la villa que la quería dar al infante don Juan, que se llamaba rey de León", por lo que la reina "fiso labrar el alcázar que estaba en muy mal parado". En opinión de Cooper, este 'labrar' no consistió en edificar un nuevo alcázar, sino que se hicieran reformas, la entrada quedó situada en el lado norte, frente a la población "porque pudo levantarse la torre del homenaje en el centro de este lienzo, o bien en el centro del recinto formando así su base el aljibe que existe debajo del patio" por lo que dicha torre, en cualquiera de los dos hipótesis pudo ser obra de la reina quien, a su vez, presumiblemente hizo "ampliar el foso, hoy día totalmente desaparecido". Recuerda, no obstante, que en 1294 ya se hicieron obras en Toro destinadas a reforzar la villa frente a las aspiraciones al trono de León del mencionado infante Juan, a la sazón cuñado de la reina.
| Cubo sureste desde el adarve |
En el alcázar, según detalla Cobos, se hicieron varias reformas de mantenimiento y obras que mejorasen sus defensas tanto en la minoría de edad de Alfonso XI y durante los reinados de Enrique III y Juan II "se dieron privilegios para reparar muros y puertas de la villa, y con Enrique IV se realizarán "obras en el Alcázar de Toro". Tomado el alcázar por el rey Alfonso V de Portugal, la fortaleza sufrió un duro asedio en 1476 por las tropas castellanas que debieron producir serios desperfectos, por lo que al año siguiente, en 1477, los Reyes Católicos proceden a reparar sus defensas.
| Adarve |
Según la documentación del época, en tiempos de Felipe II la fortaleza aparece "deshabitada, y casi en ruinas", y a para convertirse a principios del siglo XIX en matadero municipal y, según Cobos, almacén de pólvora. En 1875 albergó el mercado del grano. Hasta el primer tercio del siglo XX fue Cárcel del Partido Judicial, momento en que se debió modificar sustancialmente la estructura interna derribándose la torre del homenaje y el almenaje.. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural el 22 de abril de 1943.
CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS
Los hechos históricos -como detalla la cartela del castillo- acaecidos en villa desde que "Alfonso III de Asturias (hiciera) avanzar la línea de la Reconquista hasta el Duero, convirtiendo a Toro y su Alcázar en un hito defensivo", son muchos, entre los primeros destacar, como indica Estepa, en 1216, se menciona un tratado de paz entre Alfonso IX de León y Enrique I de Castilla. firmado en Toro.
| Torre de vigilancia de la antigua cárcel |
Tanto en la cartela exterior como en la interior del castillo señalan la vinculación de Fernando III de Castilla "El Santo" que fue "fue coronado rey de León en su interior" además de morada ocasional del rey aunque a partir de la conquista de Córdoba y Sevilla por éste, como comenta Estepa, la itinerancia real va a ir cambiando de manera significativa, aunque sigue sin existir un lugar fijo para la Corte, los monarcas, sobre todo Alfonso X, van a ir alejándose de las villas importantes del reino leonés para permanecer más tiempo en Castilla y las ciudades andaluzas. Tal es así que durante el reinado de Alfonso X (1252-1285), de los 3337 diplomas que emitió el rey Sabio, tan sólo 37 se emitieron en el Reino de León, de los cuales 13 lo fueron en Toro.
| Adarve |
Alfonso XI de Castilla, quien también fue morador ocasional del castillo, "encerró a su prometida Dña. Constanza cuando se desposó con María de Portugal". Recordar que el rey estaba prometido con Doña Constanza Manuel, hija de Don Juan Manuel, y aunque celebraron desposorios, el matrimonio no llegó a consumarse por la corta edad de Constanza. Tras un año en prisión fue liberada y entregada a su padre. Pasados los años Doña Constanza fue reina consorte al casar en 1336 con el infante Pedro, futuro Pedro I de Portugal, que al igual que su homónimo de Castilla fue apodado El Cruel.
| Cubo central de la fachada |
El alcázar también fue escenario de "una dantesca venganza de Pedro I "el Cruel", sirviendo de prisión a su hijo D. Sancho de Castilla, por orden del futuro Enrique II de Castilla, llamado "el de las Mercedes". Sancho era hijo ilegítimo de Pedro I; el rey barajó la posibilidad de contraer matrimonio con la madre para legitimarlo y convertirlo en heredero. No obstante el asesinato de Pedro I en Montiel desbarató esta posibilidad. Encerrado el infante en el castillo de Toro, morirá sin dejar descendencia. Y en 1355, es asesinado Diego Alfonso de Córdoba y Meneses comendador de la Encomienda de Lopera de la Orden de Calatrava. por orden del rey castellano Pedro I. Tras la muerte de este último en 1369, según sugiere la cartela "probablemente aquí se reunieran las Cortes de 1369 y 1371".
La última gloria del castillo fue la estancia de "Alfonso V de Portugal y Juana la Beltraneja cuando disputaban el trono de Castilla a Isabel La Católica; resistiendo a la artillería de ésta, puso fin a sus glorias militares en 1476, tras la batalla de Toro, decisiva para la unión dinástica de Castilla y León", nos detalla la cartela exterior, mientras que la interior se centra más en la defensa en doña Juana, "esta fortificación servirá de defensa a Dña. Juana "La Beltraneja" en estas tierras, que gobernada por Dña. María Sarmiento resistió heroicamente desde el 19 de septiembre de 1476 cuando los Reyes Católicos se hagan realmente con la ciudad, hasta un mes después, cuando serán expulsados los monarcas".
| Lienzo norte y lienzo oeste |
| Panorámica de la vega de Toro y el río Duero |
Cobos Guerra, F. y De Castro Fernández, J.J., Castilla y León. Castillos y fortalezas, Edilesa, 1998
Estepa Díez, Carlos, Los territorios del rey. Castilla, siglos XII-XIII, Marcial Pons, 2021
Gómez Moreno, Manuel, Catálogo Monumental de la provincia de Zamora 1903-1905
Pinilla González, Jaime, Castillos de Zamora y Salamanca Lancia, 1995
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