jueves, 21 de julio de 2022

Castillo de Utrera


Llegamos a Utrera para hacer una parada camino de Sevilla en el regreso de nuestro viaje por la costa de Cádiz. Fue una parada improvisada, habíamos salido de Chiclana de la Frontera y por la AP-4 hasta Los Palacios y Villafranca donde tomamos el desvío de la A-363 que nos deja tras recorrer 13 km en nuestro último destino.
 
Torre del homenaje y entrada al recinto del castillo protegido por matacanes

El castillo de Utrera se encuentra en un alto, muy cerca de la Iglesia de Santiago. Junto a la entrada de la fortaleza nos recibió una empleada que nos acompañó durante el recorrido. Nos advirtió de que no podíamos acceder a ninguna de las dependencias del castillo, salvo a la torre que se levanta frente a la del homenaje. No teníamos por tanto más información que la que nos ofrecían dos cartelas situadas junto a la entrada:
 
UTRERA EN LA EDAD MEDIA
 
Tras la conquista de Sevilla en 1248 se establece un dispositivo de defensa en torno a la capital. Utrera dentro de la denominada Banda Morisca (zona sudeste) se convierte en la gran plaza de retaguardia para el control de la frontera con los musulmanes de Granada. Desde ella se cerraba el camino de acceso a Sevilla con una línea de torres que aún se conservan en el Término: la Torre del Águila, Bollo, Troya, Lopera, Ventosilla, Alcantarilla y Alocaz.
La propia población se convierte en una fuerte villa dotada de castillo y fuertes murallas de las que conocemos la existencia de dos recintos, uno antiguo y reducido, anterior al siglo XIV, y otro posterior, cuya cerca abarcaba una superficie de unas 18 hectáreas, reforzada con 38 torreones, el propio Castillo y varias puertas (al Norte la Puerta de Sevilla; al Oeste, la puerta de Jerez; al Sur, la Puerta de la Villa -la única hoy existente-, y posteriormente, se construyó al Este la Puerta de San Juan). Esta cartela estaba ilustrada con un interesante y detallado mapa de la villa.
 
Plano de Utrera de la cartela informativa
 
EL CASTILLO DE UTRERA
 
Situado estratégicamente sobre un cerro natural rodeado por un cinturón de murallas, era la principal garantía para la defensa de la villa.
Su planta, de un trazado bastante regular, presenta torres en los ángulos y en las zonas intermedias. Sin duda la mejor conservada es la Torre del Homenaje, construcción de planta cuadrada, con dos cuerpos abovedados y una terraza cuyas almenas fueron desmochadas en tiempos de los Reyes Católicos.
La historia del castillo es amplia y resulta sumamente interesante, construido por el Concejo de Sevilla sobre los restos de una antigua torre árabe, aparece citado en 1264 por Alfonso X el Sabio. En 1368 fue destruido por Mohamed V de Granada y posteriormente reconstruido a finales del siglo XIV. Desde finales del siglo XV el edificio, perdido su carácter defensivo, entra en el más puro abandono hasta prácticamente nuestros días, en el que ha sido recuperado para uso público.
 
Plano de la planta del castillo de la cartela informativa

Esta cartela está ilustrada con un plano de la planta del castillo, lo que nos ayudará a identificar la posición de las torres y lienzos. Del interior de la torre del homenaje hemos de conformarnos con la descripción que nos ofrece la cartela, aunque es una pena no tener información de las fases constructivas de la fortaleza, aunque se aprecian en la cerca tramos de tapial y en la torre sillares reutilizados, destacando uno sobre el dintel de la puerta de acceso a la torre, una clave que carece de función al estar sobre el dintel y que tiene una marca de cantero.
 
Lienzo noroeste: la torre intermedia alamborada y la parte oeste reconstruida

Pudimos acceder a la terraza de la torre Norte desde la que se observa el adarve y otra torre intermedia almenada, ésta fue construida en tapial y con su base alamborada; el lienzo y la torre occidental reconstruida carecen de almenas. El lienzo Sur mantiene un gran tramo de tapial, ladrillo y  mampostería. Entre ambos tramos y el lienzo Oeste se conforma un amplio patio que tiene un desnivel respecto a la torre del homenaje que se ha salvado con una suave rampa.

Lienzo suroeste y torre sur desde el patio de armas
 
Torre del homenaje, el lado sureste con restos de matacanes

La torre del homenaje, cuadrada, está construida sobre un zócalo de sillería; tiene la entrada por la cara norte. Actualmente está en proceso de restauración por lo que no se puede visitar. Atendiendo a la cartela, el castillo fue destruido y reconstruido en dos ocasiones: tras la conquista cristiana de la plaza a mediados del siglo XIV y poco después tras el ataque nazarí de 1368. Según la ficha de la Real Academia de Historia, Mohamed V el "1 de mayo de 1367 asedió y tomó Utrera y su alcazaba".  La torre está construida con sillares, ladrillo y tapial. Tiene vanos en sus cuatro caras, todos conservan ménsulas excepto los de la cara Oeste y una ventana en la cara Sur. En la parte superior las esquinas conservan restos de ménsulas excepto la SO.

Base de la torre del homenaje construida sobre un zócalo

Terminamos contando la historia que nos relató la guía que nos acompañó en nuestro recorrido. Según ésta, el castillo pertenecía a una reina o noble musulmana que se enamoró de un joven cristiano. Aunque en aquella época éstos eran amores prohibidos, ambos terminaron casándose y huyendo del castillo y la villa. Sin embargo fueron perseguidos hasta ser detenidos y encerrados en el sótano que hay bajo la torre norte de la muralla, los amantes fueron ejecutados.

 

Torre suroeste desde una calle del pueblo

Lienzo noroeste: torre norte alamborada, lienzo almenado con la torre
 intermedia y la torre del homenaje

Plaza de armas: en primer término lienzo noroeste y la torre intermedia,
al fondo el lienzo suroeste: torres intermedia y oeste intervenidas

Puerta junto a la torre norte desde el exterior

Puerta entre la torre del homenaje y la torre sur

Puerta entre la torre norte y torre del homenaje desde el interior

Lienzo suroeste de tapial desde el exterior

Clave con marca de cantero, posiblemente reutilizada, sobre el
 dintel de la puerta de acceso a la torre del homenaja

Para estos apuntes he recurrido únicamente a las cartelas informativas que hay junto al castillo y al relato de la guía.


jueves, 14 de julio de 2022

La iglesia Bernuy Salinero

Bernuy Salinero es una pequeña población al Este de la ciudad de Ávila de la que hoy es un anejo. Cuenta con el monumento más antiguo de la provincia, el Dolmen del Prado de las Cruces. Como indica su nombre se encuentra en un prado situado, antes de llegar al pueblo desde Ávila, a la izquierda de la carretera. La primera vez que lo visité, hace algo más de veinte años, la única condición para la visita era cerrar la puerta del cercado para evitar que escapara el ganado. Hasta el dolmen hay que caminar algo más de cien metros entre la atenta mirada de las vacas cherolesas, retintas y avileñas, y hacerlo atento a estas últimas que no se sabe si son bravas o no.

Dolmen del Prado de las Cruces

En mis visitas suelo pasear con un vecino y amigo por el pueblo disfrutando de la arquitectura popular e inevitablemente pasamos frente a la iglesia, un templo pequeño con una robusta torre y, adosado en su fachada Sur, el cementerio, y una bella portada románica en la fachada Norte. Con advocación a San Pedro, prácticamente no teníamos información del templo, por lo que seguimos la guía del románico de Ávila de la Fundación Santa María la Real. El pequeño templo, nos dice, lo encontramos en el extremo del pueblo, hacia el Este. Bernuy Salinero es un núcleo de repoblación de principios del siglo XII, hacia 1120 recibió un contingente de repobladores llegados del Alto Aragón, -muy cerca de él se encuentra Berrocalejo de Aragona- y ya hay constancia de su existencia un siglo después, en 1223, citando a Barrios García.

Arco de la portada norte de la iglesia de San Pedro

La nave de la iglesia se construye en mampostería con refuerzo de sillares en las esquinas. Carece de vanos que le proporcionen luz. Debió ser reformada en algún momento y producto de esta reforma fue remozada su cornisa. Conserva los accesos norte y sur originales. El del mediodía "ha llegado parcialmente y cegado manteniendo la rosca externa del arco de medio punto así como diferentes piezas dispersas", todo ello del granito rubio que caracteriza el románico de la capital que, según mi amigo y vecino, procede de las canteras de La Colilla. Del mismo material es la fachada principal situada en el lado opuesto, al Norte, que tiene una portada más completa. El arco se apoya sobre jambas escalonadas arrancando sobre una imposta "muy maltratada". La primera de las arquivoltas del arco, en el interior, es un sencillo bocel en el que está tallado el lábaro en su clave, muy desgastado y casi imperceptible. La segunda arquivolta "luce un perfil caveto", - dovelas semicirculares-, en el que se tallan dos bolas que bien puede tratarse de dos frutos; en la cabecera de estas dovelas está labrada con decoración de florecillas tetrapétalas; el mismo motivo se repite en la chambrana, -la arquivolta exterior que resalta el arco y protege el conjunto-. El interior del templo no lo vimos; destaca la publicación que posee un gran arco toral y la nave se encuentra desornamentada y cubierta con una sobria armadura de madera.

Detalle del arco. En la arquivolta inferior se distingue el lábaro en la clave
la arquivolta central con dos bolas labradas y flor tetrapétala muy difusa
y la chambrana superior también de flores tetrapétalas mejor conservadas

La torre, destaca, es un excelente ejemplo de fábrica mixta. Se eleva sobre muros ataludados y su envergadura le proporciona "un aspecto recio pero algo achaparrado". Se levanta sobre un primer cuerpo de fuertes mampuestos, a partir del cual se organiza en diversos cajones de mazonería -relleno de mampuesto y cal y canto-, entre verdugones -dos hiladas de ladrillo- con las esquinas reforzadas con ladrillo. El cuerpo superior, también de ladrillo, tiene dos vanos por cada cara, arcos de medio punto ligeramente apuntado con doble rosca y enmarcado en alfices rehundidos.

Detalle de la torre con fábrica de ladrillo

Las flores tetrapétalas, añade citando a
Vila da Vila, nos recuerda a las de San Andrés y San Esteban ambas en Ávila, y las que están presentes en Mediana del Voltoya -esta última aún no la hemos visitado-, por lo que es posible su datación en la transición del siglo XII al XIII, suponiendo un ligero retraso de la torre con respecto de la iglesia.

Dovela en caveto con flor tetrapétala y bolas

Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

Todo el Románico de Ávila, Gutiérrez Robledo, J.L., Hernández García de la Barrera, I. y Moreno Blanco, R., Fundación Santa María Real del Patrimonio Histórico, Aguilar de Campoo, 2019

Fachada oeste de la torre y entrada del cementerio

Arquivolta de la fachada sur de la iglesia de San Andrés en Ávila con flores
tetrapétalas que a diferencia de Bernuy Salinero están insertas en un círculo


jueves, 30 de junio de 2022

Torres-vigía en la costa de Cádiz


Las torre-vigía eran construcciones que se diseminaban por el litoral, Las que vamos a ver son las construidas entre Chiclana de la Frontera y el faro de Trafalgar en la costa atlántica de Cádiz, conocida en el siglo XVI como costa de Andalucía. Para introducirnos en su historia voy a transcribir el texto que sobre ellas se hace en el cartel informativo que hay al pie de la torre del Puerco, o torre Cabeza de Puerco, en Conil de la Frontera: "La importancia de estas torres estribaba en los avisos que se enviaban entre torre y torre cuando se acercaban los piratas a la costa. El sistema era sencillo: se encendían hogueras en la parte superior de la atalaya, con mucho humo durante el día y mucha llama si era de noche". 

Faro de Trafalgar y a su derecha los restos de la torre de Trafalgar

Para conocer mejor la construcción de estas torres, seguiremos el excelente trabajo de Alicia Cámara Muñoz (1990) sobre las torres de litoral en época de Felipe II en la costa de Andalucía, como se conocía la costa comprendida entre la frontera portuguesa en Ayamonte, la torre de Pino Seco, y la torre de Chullera en Gibraltar.  En total se construirían cuarenta y cinco torres de las que ya existían diecinueve cuando "Felipe II envió a D. Frances de Álava, capitán general de Artillería, a visitar la costa", debiendo ir acompañado por el comendador Luis Bravo de Lagunas y el ingeniero Antonelli. Las obras las llevarán a cabo, según un informe de Francés de Álava "un montalvan que reside en Sevilla y un Juan Cornejo en Gibraltar, a quienes se a encomendado la esecuçión de las torres de la costa de andaluzia". Montalbán se encargó de las obras desde diciembre de 1586 hasta 1588, año que cae enfermo y es sustituido por Juan Pedro Livadote, por lo que probablemente fuese éste y no Antonelli quien acompañó a Francés de Álava a reconocer la costa.

Imagen la torre de Meca en el horizonte desde el faro de Trafalgar. La torre
 de Meca está a 160 m. de altitud  en el interior y dista 2.3 km de la torre y
 faro de Trafalgar

La construcción de las torres tenía como causa los continuos desembarcos de piratas berberiscos y turcos en las costas españolas y, sobre todo, el temor a una invasión desde el norte de África. En tiempos de Carlos I el pacto entre Francia con los turcos facilitaba este tipo de piratería y en tiempos de Felipe II, tras la revuelta de los moriscos en Granada (1586), se temía que éstos facilitasen desde el interior una invasión desde el Magreb. Cámara hace una breve e interesante relación de los ataques de turcos y piratas en las costas españolas, desde Gerona a la costa de Andalucía, eran ataques rápidos cuyo objetivo era el robo de bienes y el secuestro de personas con el fin de solicitar su rescate; en ocasiones algún morisco se unía a los piratas retornando con ellos al norte de África, "el hecho es - comenta Cámara- que las costas del sur y este peninsulares se vieron constantemente atacadas por piratas y corsarios, y que fue necesario adaptar esas costas a dicha realidad".

Pieza de artillería en la playa de La Barrosa (Chiclana de la Frontera)

Las torres tenían distintas formas: cilíndricas, cuadradas y en raras ocasiones poligonales, en función del ingeniero que la diseñase. Destacar que en el siglo XVI las torres van a sufrir algunas variaciones constructivas respecto a las anteriores, se reduce su altura para hacerlas menos vulnerables a la artillería y se reforzó su interior puesto que, en algunos casos, se incluía alguna pieza de artillería. La mayoría se levantaba sobre un plinto o base sobre el que se asentaba un primer cuerpo macizo; sobre éste se abría la puerta a la que se accedía mediante una escalera de mano fácil de retirar. Disponían de una o dos estancias abovedadas, y una escalera de caracol embutida en la pared que permitía acceder a lo más alto, lugar donde podía ubicarse la pieza de artillería. 

Perfil de la torre que se ha de hazer en el puerto de Morayra y
la ysla de Benenidorme, costa del Reyno de Valencia (ca. 1596)
Firmado Cristóbal de Rada Antonelli

Los municipios y señores donde se ubicaran las torres se encargaban de financiar su construcción. Si se construían en lugares de señorío serían financiadas a medias entre el señor y los vecinos; y si eran en tierras del rey, sería a medias entre el rey y los vecinos donde se levantasen. De tal manera que en Tarifa el Duque de Alcalá construyó tres torres a su costa; en el término de Gibraltar se construyeron cuatro a cargo del Rey, mientras que una construida en el término de "Vegel" corrió a cargo de la villa a medias con el Duque de Medina Sidonia. La importancia de las obras queda patente por el peligro que representaban los actos de piratería. En 1608 se hace una consulta y se detalla que entre 1585 y 1588 "se pararon las obras (no debieron ser todas, a pesar de lo que dice esta consulta, pues en ese año se envía al ingeniero Livadote a ocuparse de las torres de la costa de Andalucía) hasta el de 1595, pero incluso el año que se hace la consulta quedaban varias por acabar y estaban sin guarda ni artillería, lo cual era muy perjudicial, como lo demuestra el hecho de que ese año se hubieran llevado cautivas cincuenta personas de esa costa".


TORRE BERMEJA

Iniciamos nuestro recorrido por Torre Bermeja, en Chiclana de la Frontera. La torre, que ha sufrido una reciente transformación, se encuentra sobre un pequeño acantilado al inicio de la playa de La Barrosa, en una propiedad particular -de hecho el mapa que facilita el ayuntamiento no la recoge-. Se encuentra completamente enfoscada y pintada de color ocre claro; de ella tan sólo destaca el detalle de un esgrafiado que simula una almena y rompe la monotonía del color. Se encuentra en zona privada, una urbanización que tiene restringido el acceso. Aproveché para entrar que estaba la puerta abierta y al instante se acercó una persona que, muy educadamente, me señaló la salida asegurando que no podía hacer fotografías de la torre ni siquiera acercarme a ella, y si quería fotografiarla debía rodear la valla que la separa del pinar periurbano de La Barrosa o desde la playa.

Torre Bermeja desde la playa


TORRE DEL PUERCO

Siguiendo la costa hacia el sur, a poco más de 5,5 km., en el otro extremo de la playa de La Barrosa se encuentra la torre del Puerco o Cabeza de Puerco. La cartela que hay junto a la torre nos recuerda que la situación estratégica de Cádiz, entre dos continentes, ha propiciado que sea objeto de invasiones. La torre del Puerco "está situada estratégicamente entre los términos de Conil y Chiclana de la Frontera". La torre se construye en el siglo XVI para la vigilancia militar; se encuentra situada "sobre un terreno plano que le aportaba un amplio campo visual, esta atalaya consta de una planta redonda con el interior abovedado y está construida a partir de ladrillos, tejas y desechos de cocción del alfares" y servía, como otras, para "avisar de la llegada de corsarios moriscos".

Torre del Puerco o Cabeza de Puerco

También junto a la torre hay una lápida que, además de definir de nuevo la utilidad de la torre, nos recuerda un hecho de la Guerra de la Independencia: "La torre del Puerco es un ejemplo de las torres almenaras que se levantaron desde la Edad Media y que sirvieron de puesto de defensa y de vigilancia. Situada en un lugar privilegiado esta torre fue testigo de excepción de la Batalla de Chiclana, librada el 5 de Marzo de 1811 entre las tropas aliadas, españolas y angloportuguesas, contra el ejército francés".

Torre del Puerco. Puerta en altura y el muro un grosor de un metro


TORRE-FARO DE ROCHE

A 4,4 km. al sur de la torre del Puerco se encuentra el faro de Roche, antigua torre transformada en faro. A diferencia de las dos anteriores, circulares, la torre-faro de Roche es cuadrada, se encuentra en el Cabo de Roche y domina el Puerto de Almadraba, al norte de Conil de Frontera. Según la cartela que hay junto a ella y desde donde se ve una espléndida panorámica del puerto, la torre mide unos 20 metros de altura; está construida en el siglo XVI y forma parte del sistema defensivo de la costa frente a las incursiones de piratas. En 1983 se reconstruye y reforma para convertirla en faro para la navegación. Para ver la morfología de la torre conviene recurrir a la torre de Trafalgar, que, aunque incompleta, tiene la misma estructura, una base cuadrada alamborada y, como las que hemos visto hasta ahora, la entrada en altura.

Torre-faro de Roche. Reformada tiene su entrada en altura


TORRE DE CASTILNOVO

La torre de Castilnovo se encuentra a 2 km. del arranque del puente que cruza la desembocadura del río Salado en Conil de la Frontera. Para llegar hasta ella tan sólo hay que seguir el camino que comienza al pie del puente. No se trata de una torre-vigía como la que hemos visto hasta ahora, sino que, como nos indica la cartela que hay junto a ella, se trata de los restos de una pequeña fortificación: "En su origen fue una pequeña fortaleza con una pieza de artillería para defender la costa. A su alrededor se edificó un cercado, aún se ve su perímetro, que servía de alojamiento tanto para los trabajadores de la almadraba como para los mercaderes que venían a comprar el atún. La fortaleza tenía alcaide con voz y voto en el cabildo de Conil, y estuvo vigente hasta el terremoto de Lisboa de 1755 que provocó un maremoto que la destruyó, quedando sólo la Torre de Castilnovo".

Torre de Castilnovo cara oeste 

La torre, abandonada tras el terremoto de 1755, fue restaurada y consolidada en 1995 para evitar su derrumbe. Cuenta con tres plantas según los mechinales que se observan en su interior, y una altura de unos 23 metros. Construida en mampostería tiene reforzadas las esquinas con sillares, la parte superior está retranqueada y posiblemente tenía, en el ángulo Sureste del interior, una escalera de caracol. El acceso se hace por la cara Este en altura, Los únicos vanos de la torre, menos la puerta de acceso, se abren al Oeste. Como curiosidad en ella anida una especie de ibis en peligro de extinción: ibis eremita por lo que no conviene estar mucho tiempo junto a la torre.


TORRE DE TRAFALGAR

La torre de Trafalgar se encuentra a escasos metros del actual faro. Fue mandada construir por el duque de Medina Sidonia para proteger sus pesquerías en la zona. La torre fue derribada parcialmente en 1860 para reutilizar sus materiales en la construcción del faro moderno. Construida en mampostería con sillería en las esquinas. Tiene planta cuadrada con la base alamborada sobre zapatas de sillería. Su fisonomía, como dijimos, es similar a la torre-faro de Roche.

Torre de Trafalgar derribada en 1860 para reutilizar sus materiales en la
construcción del actual faro

Para esta entrada he consultado además de las cartelas informativas que hay junto a las torres, la siguiente documentación:

Cámara Muñoz, A. (1991) Las torres del litoral en el reinado de Felipe II: una arquitectura para la defensa del territorio (I). Espacio Tiempo y Forma. Serie VII. Historia del Arte, (3). https://doi.org/10.5944/etfvii.31990.2155
Perfil de la torre... ACA, Consejo de Aragón, legajos 0560, nº 037,5 en web.
Torre y Faro de Trafalgar, en Andalucíarustica.com

Desembarco y combate. Cornelis de Wael (1592-1667). Óleo sobre lienzo (Siglo XVII)
Museo del Prado. Obra no expuesta que representa el desembarco de tropas turcas
que luchan en tierra con soldados occidentales.


lunes, 13 de junio de 2022

Torres de Quart


Una de las visitas más interesante en la ciudad de Valencia son Las Torres de Quart, restos de su muralla medieval. Espléndidas, más sobrias que las Torres de Serrano aunque, como indica Ruibal, "más altas y fuertes". Están construidas en mampostería y tapial "salvo los ángulos y cuerpos superiores que son de sillería". Habría que añadir que tampoco tienen la visibilidad que las de Serrano que se encuentran frente al Turia, éstas están encajonadas entre la calle Quart y la calle de Guillem de Castro y carecen por tanto de vista panorámica.

LA TORRES

En la escasa información que nos ofrece el folleto turístico que nos dan en la entrada, podemos leer que "las Torres de Quart formaban parte de la muralla medieval que rodeaba el casco antiguo de la ciudad y tuvieron un importante pasado en la historia de Valencia ya que su función principal era defender la ciudad de posibles ataques enemigos. Fueron construidas entre 1441 y 1460. De estilo gótico ojival, las Torres de Quart están hechas de cal y canto mediante encajonadas, utilizando la piedra tallada sólo en los ángulos, arcadas y cuerpos volantes. En su fachada exterior se aprecian marcas de proyectiles lanzados contra la ciudad en diversos asedios. Las torres de Quart eran, por excelencia, la entrada a Valencia desde el Reino de Castilla, y en la actualidad continúan indicando al visitante el lugar donde comienza el centro histórico de la ciudad".

Torres con la base alamborada de sillería sobre la que se levanta en tapial
el cuerpo de la torre. En ellas se aprecian varias aspilleras y una tronera
de cruz y orbe así como varios impactos de artillería y fusilería.

Amador Ruibal precisa sobre su construcción que ésta la emprende Pedro Bonfill en 1444. Se compone de dos torres, "semicilíndricas tienen la base alamborada que encuadran la entrada". Están rematadas por un cinturón de matacanes que son independientes entre sí y del que existe y defiende la puerta de acceso a la ciudad. Esta última cuenta además con una zona superior, también almenada, que comunica ambas torres. Ésta es una de las diferencias, nos recuerda, que tiene con las de Serranos. La entrada está formada por un gran arco de grandes dovelas en las que se observan varios disparos de artillería.

Puerta de acceso a la ciudad de grandes dovelas con impactos artilleros

El acceso a las torres se hace por la parte trasera, por una escalera desde el interior de la ciudad. Esta puerta de acceso está rematada con alfiz y se encuentra a gran altura, En el lateral de esta puerta se encontraba a su vez el acceso al adarve. Llama poderosamente la atención las bóvedas, unas de sillares y otras de ladrillo correspondiéndose las primeras a lado recto de la torres y las segundas con el lado curvo. También son de destacar las marcas de cantero y algún graffiti que se observan en los muros y unos dibujos esquemáticos que no supieron explicar y que se han mantenido tras la restauración y limpieza del edificio.

La torres desde el interior de la ciudad

CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

Comenta Ruibal que las torres además de su carácter defensivo pronto tuvieron otros fines. En el siglo XVII sirvieron de prisión de mujeres. A tal fin se realizaron obras que modificaron su estructura interior original para ser usadas también,  más tarde, como prisión militar. Esta última función se mantuvo hasta el primer tercio del siglo XX.

Torre norte en la parte inferior se ve la puerta de acceso al adarve

Tuvo especial protagonismo durante la Guerra de la Independencia cuando resistió el asedio con el que el mariscal Moncey pretendía someter a la ciudad y del que se conservan las marcas de los proyectiles, tanto de artillería como de fusilería, que pueden verse en toda la fachada y que se han mantenido tras la restauración de ambas torres. El episodio al que se refiere Ruibal es del inicio de la Guerra de la Independencia tras el alzamiento de mayo de 1808 en Madrid. Tras reprimir el levantamiento en Madrid, el mariscal Moncey es enviado a Valencia donde llegó a principios de junio al frente de 11.000 hombres y algunas piezas de artillería, para sofocar el levantamiento en Valencia. La defensa de la ciudad corrió a cargo del mariscal de campo Felipe Augusto Saint Marcq, en aquel momento el oficial de mayor rango en la ciudad, que contaba con 4.000 hombres para su defensa. Tanto la defensa organizada por Saint Marcq como la llegada de refuerzos desde el norte, obligó a Moncey a retirarse sin lograr su objetivo. Desde entonces pueden verse las marcas del asedio a la ciudad.

Matacanes de la torre norte, bajo el bocel  de los matacanes se puede ver
la construcción en tapial y mampostería del lado curvo de la torre

Para esta entrada he consultado, además del pequeño folleto de información turística del Ayuntamiento de Valencia, la siguiente documentación:

Isabel Sánchez, José Luis, Felipe Augsuto de Saint Marcq y D'Ostrel, en Real Academia de Historia en dbe.rah.es
RuibalAmadorCastillos de Valencia, Ed. Lancia, 1998

Coronamiento de matacanes de la torre Norte, el paso superior almenado 
que comunica ambas torres y la puerta de acceso a la torre

Bóveda del primer piso de la torre Sur construida en sillería, corresponde
al lado recto de la torre

Bóveda del primer piso de la torre Norte construida en ladillo, corresponde
 al lado curvo de la torre

Pintura en el interior de los laterales de la torre Sur

Marca de cantero y pintura en la torre Sur

Tronera de cruz y orbe sobre el bocel del alambor de la torre sur