Nuestra visita a Ayllón ha sido en dos ocasiones de paso, una camino de vuelta terminando un viaje a Soria, y la segunda al inicio del viaje a Ucero., también en tierras sorianas. La buena situación de Ayllón, propició que estuviese poblada desde antiguo. La villa se eleva sobre un cerro dominando el río Aguisejo. Su historia la iniciamos con la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, cuando se convirtió en cabeza de Comunidad de Villa y Tierra en el proceso de repoblacióncon una vez alejado el peligro musulmán a otro lado del Tajo, contando un amplio territorio que abarcaba a una veintena de aldeas. En este inivcio fue dependiente de la diócesis de Osma hasta la reforma de 1088 cuando pasó a depender de la diócesis de Sigüenza. Fue señorío de Fernando de Antequera y llegó a poseer ocho iglesias de las que cinco ya no excisten, manteniéndose en pie tres de ellas: San Juan, Santa María la Mayor y la que nos ocupa de San Miguel, además de dos ermitas y dos conventos.
En nuestras dos paradas, tras cruzar el Aguisejo, entramos en la villa antigua por la Puerta de la Villa dirección a la plaza Mayor para detenernos frente a la iglesia de San Miguel. Aunque en ninguna de las ocasiones pudimos acceder a su interior, es difícl sustraerse a su magnífica portada románica, y el ábside del templo y su peculiar pórtico. Para ello vamos a seguir el texto de la cartela que hay frente a la iglesia que primero hace una breve introducción a su historia y a continuación una pormenorizada descripción del edificio.
| Arco de la Puerta de la Villa de Ayllón de la cerca medieval |
La iglesia de San Miguel de Ayllón es un templo románico del siglo XII. Formado por una nave única rematada con ábside semicircular, en el siglo XVI se le añadió un gran pórtico con balcón para que los clérigos asistieran a los actos públicos. Destaca la riqueza de su decoración escultórica, presente en capiteles, canecillos y metopas.
| Detalle de la cornisa con motivo cesteado, canecillos con personajes y metopas del lado recto, en el ábside canecillos de proa de barco y metopas |
Todo el conjunto está construido en piedra de la zona, aunque aparecen restos de unos paramentos fabricados con piedra gris y ladrillo, pertenecientes a una construcción anterior, seguramente del siglo X. A esta descripción añadimos la que hace Hernando Garrido quien nos descibe un edificio de planta cuadrada al que se adosa en el siglo XVI en el lado septentrional una nave con sacristía aneja conservando el prestiterio recto y el ábside semicircular del templo románico.
| Cornisa cesteada del lado recto, los canecillos: pareja, músico, cantero, grifo y metopas decoradas con rosetas de ocho pétalos |
La cornisa de la nave y la cabecera son también de piedra y, donde se conservan las originales, se decoran con motivos de cesteado. Estas cornisas se apollan en canecillos decorados con temas característicos de la época, muchos de ellos figurados, entre los que podemos apreciar a un cantero trabajando en la labra de un sillar. Entre los canes se disponen metopas decoradas con distintos tipos de rosetones.
| Ventana del lado meridional con arco de medio punto con bocel chambrana ajedrezada y capiteles decorados con grifos y aves |
El vano del centro del ábside es muy estrecho y aparece rodeado dentro de un arco de medio punto doblado y apeado en ábacos capiteles decorados y columnas. Los ábacos y columnas se decoran con ajedrezados de influencia aragonesa. En el muro sur del tramo recto del presbiterio se abre otro vano de similares características.
| Vano del centro del ábside con arco de medio punto, decoración ajedrezada y capiteles reticulados |
Sobre los canecillos Hernando Garrido los detalla las siguientes figuras: una pareja abrazada, un músico tañedor de aerófano, un cantero labrando un silñlar, y el ábside un arquero, y un portador de cántaro, algunos canecillos de proa de barco, con motivos florales, rollos y bola, y algunos desbastados por el tiempo.
| Canecillos y metopas del ábside donde vemos una pareja abrazada y un arquero |
Concluye la cartela que el ábside "ya necesitó una profunda restauración hacia 1637, empleándose para ello piedra de la cantera de Cenegro. Toda la intervención se hizo con la premisa de mantener lo mejor posible el primitivo aspecto románico".
| Portada meridional bajo los soportales del pórtico añadido en el siglo XVI |
En el muro sur de la nave se abre la portada de acceso que consta de varias arquivoltas adormadas con rosetones de ocho puntas, sogueado, zigzag, bolas y ajedrezado. A este muro se le adosó un pórtico con balcón a modo de mirador de toros, que terminó convirtiéndose en vivienda. Tras las obras de restauración se eliminó la vivienda y se mantuvo la estructura original del pórtico, descubriendo las columnas de piedra y los escudos de armas que las adornan. El muro oeste se reforzó con dos altos contrafuertes para sostener la espadaña del campanario compuesta de un solo cuerpo con dos arcos de medio punto rematado por un austero frontón triangular.
| Detalle de la decoración de las arquivoltas de interior al exterior: rosetas octopétalas, bocel sogueado, bolas, zigzag y chambrana ajedrezada |
El interior no pudimos visitarlo, no obstante, copiamos la descripción que se hace en la cartela: "Ya en el interior la nave se estrecha y corta, con el coro de madera a sus pies. Debajo del coro encontramos un sepulcro plateresco en el que se han alojado las estatuas yacientes de don Pedro Gutiérrez y doña María Álvarez, fundadores de la capilla de San Sebastián de la iglesia de San Juan. El muro norte de la nave fue sustituido por un gran arco que da acceso a la capilla lateral.
La cabecera se une a la nave a través de un arco triunfal apuntado. Los ábacos de los capiteles se decoran con taqueado jaqués y generan una imposta que recorre toda la cabecera. Sobre la imposta se generan las bóvedas de medio cañón apuntado y horno que cobren el tramo recto del presbiterio y el ábside. El retablo mayor es barroco, dorado y policromado, y de tres calles. En eñl lado del evangelio se encuentra el sepulcro de dond Juan de Contreras, quien construyó el pórtico."
| Capitel con felinos enfrentados |
| Capitel con aves que entrecruzan sus cuellos |
| Soportales de la plaza Mayor de Ayllón |
Para esta entrada he consultado, además de la cartela informativa, la siguiente documentación:
Hernando Garrido, José Luis, Todo el románico de Segovia, Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Palencia, 2015.
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