miércoles, 5 de febrero de 2025

Felipe II. Heráldica

MONASTERIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL

Escudo de armas de Felipe II en la puerta de acceso principal del monasterio

Escudo sobre a puerta de entrada principal del Monasterio de El Escorial, obra cumbre del Renacimiento español. El Real Monasterio se comienza a construir en 1562 según el proyecto de Juan Bautista de Toledo y se coloca la última piedra en 1584 aunque se da por finalizada en 1586. El monumental edificio, junto a la casa de oficios y la Compaña, estaba aislado a los pies del monte Abantos, a 1028 metros de altitud. Por iniciativa de Carlos III , para romper este aislamiento, se ordena la construcción de una pequeña ciudad cortesana a Juan de Villanueva, además de la Casa del Infante y la del Ministro de Estado.


AYUNTAMIENTO DE BAEZA (JAÉN)

Escudo de armas de Felipe II. Ayuntamiento de Baeza (Jaén)

Escudo en la fachada del Ayuntamiento de Baeza. El edificio se construye en1520 reinando y a instancias de Carlos V para albergar la cárcel de la localidad. En 1559 el edificio se amplía con la Casa del Corregidor. El escudo de armas de Felipe II está flanqueado por los emblemas del corregidor Juan de Borja y el de la propia Baeza. Junto a las armas de Aragón se incluye Jerusalén y Navarra, y el escusón con Flandes y Tirol en las armas de la casa de Austria. Aún conserva parte del colorido original; por ser anterior a 1580 aún no se ha incorporado Portugal.

UNIVERSIDAD DE SANTA CATALINA DE EL BURGO DE OSMA (SORIA)

Escudo de armas de Felipe II. Universidad de Santa Catalina en  El Burgo de Osma

El escudo de Felipe II campea sobre la fachada de la Universidad de Santa Catalina en El Burgo de Osma. Institución fundada a iniciativa del obispo de origen portugués Pedro Álvarez de Acosta, cuyos escudos flanquean al del rey, fue autorizada en 1550 por el papa Julio II por lo que adquirió el carácter de Pontificia a la vez que Real tras recibir la protección del rey Felipe II. El edificio se terminó de construir en 1549 y acogió  la universidad hasta 1751. Respecto al escudo anterior han desaparecido las armas de Jerusalén y Navarra.  


PUERTA DEL ALCÁZAR DE LA MURALLA DE ÁVILA

Puerta del Alcázar (Ávila) 1596

Este escudo se encuentra sobre la puerta del Alcázar en la muralla de Ávila. Según García-Olmedo, está atribuido a Felipe II aunque tiene varios errores heráldicos que a continuación enumera, "parece tratarse de un antiguo escudo de los Reyes Católicos que existió en este lugar y que por su deterioro fue aprovechado para labrar éste, puesto que el águila nimbada de Sam Juan, y el yugo y las flechas es símbolo de los Reyes Católicos".


La primera mitad del escudo o partido primero, sí corresponde a las armas de Isabel y Fernando a falta de la granada que se incorporó al escudo real en 1492, con la reconquista de Granada y conservado hasta nuestros días.

En la segunda mitad, primer cuartel, aparecen tres fajas que sin duda quieren interpretar Austria, sin conseguirlo correctamente (...) en el siguiente aparecen tres flores de lis, en lugar de sembrado de lises; si querían interpretar las armas de Borgoña antigua, que es lo que le corresponde a Felipe II, también podían ser las armas de la casa de Inglaterra, juntamente con el arto cuartel en que se ve una especie de león o uno de los leopardos puestos en palo que podrían ser armas de María Tudor, segunda mujer de Felipe II, lo que no sería correcto puesto que murió en el año 1558 y el escudo está hecho en 1596.

En el tercer cuartel de la misma partición, Borgoña, debería llevar una bordura de gules, y para terminar faltan las armas de Portugal que incorporó Felipe II por herencia en 1580, y que duró hasta la separación de dicho Estado en tiempos de Felipe IV.

Lo más acertado podría ser atribuido  a Dª Juana "La Loca" puesto que conservo las armas de su madre Isabel La Católica, en la primera mitad de su escudo, y en la segunda las armas de su marido el Archiduque de Austria Felipe I "El Hermoso". Es muy posible esta suposición puesto que este arco perteneció al antiguo Alcázar o palacio de Dª Juana "La Loca".

En conclusión creo que es un escudo típico de los Reyes Católicos cuartelado en cruz y contra cuartelado de Castilla León y Aragón Dos Sicilias al que se le ha quitado la segunda mitad y aprovechada para implantar de una forma un tanto arbitraria las armas de Felipe II.

García-Oviedo Tapia, José M., Heráldica Abulense, Caja de Ahorros de Ávila, Ávila, 1992

Puerta del Peso de la Harina (Ávila)

Este escudo se encuentra sobre la Puerta del Peso de la Harina en la muralla de Ávila. Esta puerta fue la última que se abrió tras modificarse la muralla para construir la capilla San Segundo, obra que había autorizado el propio Felipe II. El escudo, respecto al de la Puerta del Alcázar, incorpora las armas de Portugal en el escusón superior entre las armas de Castilla y León y las de Aragón. El escudo se encuentra entre los del Concejo de Ávila y el del apellido Carcamo, de don Alonso de Carcamo y Haro, corregidor de Ávila en 1591.

lunes, 3 de febrero de 2025

Torre del Calabozo en Cervera del Llano


Después de la visita a la Torre Vieja de San Clemente, nuestro siguiente destino por tierras de Cuenca fue la Torre del Calabozo, en Cervera del Llano, aunque alejada de la población, a unos 3 km. al norte a través de un camino rural, se alza en un alto que apenas sobresale del terreno. El edificio se encuentra a 888,80 metros de altitud, y si seguimos la opinión de Cooper, que hace un pobre balance de su ubicación, "el emplazamiento carece de valor militar y hasta de atractivo ambiental". Nosotros llegamos un poco antes del atardecer por lo que la caída del Sol nos proporcionó una agradable luz crepuscular.

Fachada Sureste donde se abren las dos puertas de acceso

LA TORRE

Siguiendo los comentario de Cooper, la torre se ubica en un lugar de escaso valor estratégico, en un baldío junto a la Cañada Real de los Chorros entre los ríos Záncara al oeste y Júcar al este, en el ramal de Poniente de la cañada, posición identificada como La Aldea, por lo que su misión pudiera ser controlar la cañada. "Los restos existentes consisten en un maltratado torreón, totalmente aislado" aunque hay que destacar de su construcción la bóveda "esquifada peraltada" similar a la que hay en la torre del homenaje del castillo de Alburquerque, "es decir, una obra de principios del siglo XIV". Salas retrasa, sin embargo, su construcción a finales del siglo XII y la atribuye a Alfonso VIII, y propone que su construcción esté relacionada con la repoblación y la trashumancia. Otros autores fechan la torre en el siglo X.

Esquina Norte y cara noreste con la escalera metálica

La torre está construida en mampostería y tiene las esquinas en sillería, así como los vanos, ventanas, puertas y la escalera que nos lleva a la planta superior; añade Salas, que en la parte baja de las esquinas se aprecian sillares que podían ser piezas reutilizadas de origen romano. Sus esquinas están orientadas a los custro puntos cardinales y tiene unas medidas de 9.30 metros cada lado y por su interior 5,50 en su base y en el piso superior de 5.64 lo que nos indica que según se eleva sus muros adelgazan; la altura media del edificio es de 12 metros, aunque "quedan restos por encima de esta cota" que dan a entender que debió poseer al menos un piso más.

Esquina Oeste  y los dos vanos noroeste y suroeste

La puerta de la planta inferior, tiene un arco apuntado, es de buena sillería, una altura de 3,20 metros y 1,57 metros de ancho. Como es de suponer esta puerta se abre con posterioridad a la construcción de la torre toda vez que la entrada original es la que se abre en el primer piso donde arranca la escalera embutida en el muro que según Cooper, de ella "lo más sorprendente es la calidad de las bovedillas escalonadas de la escalera de acceso a la planta". Ésta construida en piedra arenisca y tiene arco de medio punto. Como singularidad, señalar que debía contar con dos puertas, una puerta inferior al principio y otra superior que cerraba el acceso a la planta; la estructura de la bóveda de la escalera es idéntica a la de los peldaños, lo que le confiere esa singularidad que comentaba Cooper.

Esquina Sur con vano suroeste y sureste. A la izquierda los restos de la puebla

Respecto a la bóveda de la planta baja, Salas discrepa de Cooper, cree que el modelo constructivo se basa en la torre de Cervera, y cita a Rodríguez Zapata que describe su construcción con piedra de sillería y alcanza 6,33 metros de altura, "esta bóveda asciende ojivalmente con cuatro diagonales formando en el centro un cuadrado en cuyo centro se remata con una piedra-clave del hueco central que serviría de comunicación con el piso superior".

Cúpula de sillares del piso inferior

El lado sureste, donde se encuentra la puerta de acceso, presenta tres ménsulas que pudieron ser el soporte de un cadahalso o cadalso por los tres mechinales en la parte superior de estas ménsulas. Por el lado NE podemos ver "una especie de mechinal corrido que sería para colocar las vigas del cadalso al que se accedía desde el primer piso". La primera planta hay el noroeste y suroeste se abren dos vanos de sillería y cuenta con dos asientos de piedra o cortejadores, desde donde se tiene una amplia visión del territorio. La torre debió tener su propio recinto con muro de escaso grosor de los que apenas quedan restos de su ruina.

Cara Suroeste con vano superior y aspillera inferior

CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

Tenemos escasas noticias del poblado que perteneció a una aldea "que se denominaba Villanueva del Palomar", y que previamente se denomina la Aldehuela, según cita Salas, según se desprende de la compra que hizo Alonso Álvarez de Toledo a Teresa Fajardo en 1426.

Bóveda de la escalera al piso superior

Respecto a Alonso Álvarez de Toledo, Parada y Luca de Tena detalla que era judío converso y fue "uno de los contadores mayores de Castilla que junto a otros tuvieron al mismo tiempo los Reyes". Añade "Cuyo primogénito de un primer matrimonio de la conquense conversa de judíos Aldonza Fernández de Valera". "El Contador parece se convirtió al cristianismo junto a sus padres, Garci Álvarez de Toledo, Fernández de Toledo y señor de Casas Buenas, según algún documento, y María Álvarez, Mayor Fernández de Toledo en los papeles que disimulan su verdadera ascendencia, naturales de Toledo como él".  En 1787, según el censo de Floridablanca, Villanueva del Palomar tenía una población de 47 personas; y en el mapa de Ramón Domínguez de 1885, figura como despoblado.

Planta superior, los dos vanos dotados de asientos y la esquina Oeste

Salas en su publicación comentaba que se había licitado la consolidación de la torre. Nosotros llegamos con la obra ya terminada y habría que destacar la accesibilidad que existe hoy a las plantas de la torre lo que ha provocado un sinfín de intervenciones con grabados y grafitis de viajeros no deseados y que, según se desprende de los textos consultados, en algunas zonas  intervenidas se dificultan la identificación de algunos detalles del edificio, como mechinales y marcas de cantero.

Marca de cantero en la escalera

Para esta entrada he consultado las siguiente documentación:

Cooper, Edward.La fortificación de España en los siglos XIII y XIV, Ministerio de Defensa y Marcial Pons Historia, Madrid, 2014.
Domínguez y Alonso, R., Mapa, itinerario, estadístico, eclesiástico y postal de la provincia de Cuenca y su obispado, Cuenca, 1885.
Parada y Luca de Tena, M. de, Apuntes para una bibliografía de la noble y leal ciudad de Huete, PDF, pag 513, Madrid, 2019
VV.AA., Cuenca, castillos y fortalezas, Coord. Salas Parrilla, M. Diputación de Cuenca, 2019

Ventana del lado Suroeste y arranque de escalera a un piso superior 

Dominio visual del territorio Este desde la torre

domingo, 5 de enero de 2025

Murallas de Jorquera


Tras la visita a la cueva de Garadén nuestro siguiente destino era Jorquera. Desde Alcalá del Júcar cruzamos el puente romano para tomar a nuestra derecha la carretera AB-209. En el mapa tan solo teníamos que remontar el cauce del Júcar unos 8 km en línea recta que, a través de las hoces que excava el río, se convierten en 14 km. Llegados a Jorquera el lugar sorprende por su belleza, a la hoz que forma el río en un meandro cerrado al que se une por el norte el arroyo Albengibre, convierte el cerro donde se asienta la población prácticamente en una isla, un cerro con un desnivel de 110 metros desde su punto más alto hasta la ribera del río. Nosotros, no obstante pudimos disfrutar poco del paisaje, una tormenta de ráfagas intensas, nos impidió en muchos momentos la visita panorámica de la villa y convirtió la visita en un paseo entre torrentes de agua por el interior del pueblo.

Vista de Jorquera desde el Este

Comenta Ruibal que, tal como habíamos relatado en Garadén y Alcalá del Júcar, "debe destacarse que Xorquera es la auténtica llave de esta tierra", la población se extendía por más de 15000 metros cuadrados, poseía un doble cinturón de murallas siendo el núcleo urbano más poblado. Su posición privilegiada la hacía fácilmente defendible, y por sus características defensivas un núcleo estratégico, "un cruce de caminos, pues comunica Castilla y Valencia con Granada y Murcia".


LAS MURALLAS

El acceso a la población se realiza por un puente que desemboca en una explanada situada a los pies de la torre de doña Blanca, donde hay inscripciones del año 923. Esta torre, con forma pentagonal se encuentra situada sobre una roca; parece cristiana aunque probablemente se trate de una torre musulmana reaprovechada. Era la defensa avanzada de un recinto inferior del que sólo quedan restos en torno a dicha torre, aunque hubo otras defensas situadas a inferior altura, como se puede observar desde el puente, que protegían las zonas accesibles de las laderas.

Lienzo entre las dos torres que encierran el cementerio

Las defensas de Jorquera debieron ser de gran complejidad pues parece ser que hubo un recinto inferior tras la torre pentagonal y un gran recinto superior donde se ubica el actual cementerio, además de otras defensas, tal vez avanzadas, como en otras poblaciones como Alcaraz, en función de las características estratégicas del lugar. Muchos de los restos de fortificación conservados, especialmente en la parte alta, parecen datar de comienzos del siglo XIII de época almohade.

Esquina suroeste de la muralla del recinto superior

En las relaciones topográficas hechas por Felipe II para conocer el estado del reino, se nos dice que hubo dos fosos, en la actualidad desaparecidos El trazado del recinto superior, que se adapta a la con figuración del terreno, es bastante regular. Su aspecto es el de un óvalo con una longitud de unos 500 metros en su perímetro, lo que supone una superficie de unos 5000 metros cuadrados. El aspecto es semejante, aunque de mayores dimensiones, al de Baños de la Encina, con torres rectangulares espaciadas, conservadas fundamentalmente en la zona norte, pues en otras partes se pierden entre las casas.

Torre pentagonal de Doña Blanca

Al aproximarse el viajero a sus murallas éstas parecen completas, aunque están deterioradas. Parte del recinto es hoy cementerio, conservándose aquí una gran extensión de muralla con sus cortinas y torres de las que se aprecian hasta seis, que mantienen las almenas unidas por tramos de cortinas. Estos son los restos musulmanes que están construidos en "tabiya" (tapial), mientras que los escasos vestigios del recinto inferior, hecho en mampostería, se aprecian en algunos puntos siendo la torre de doña Blanca  una muestra de las modificaciones cristianas, así como la iglesia y el palacio del corregidor, llamado del "Marqués de Villena".

Muralla y torres en el ascenso a la plataforma medieval

La fortaleza poseía un profundo pozo excavado cerca del adarve, en la calle del mismo nombre, que abastecía de agua a la población. Otros vestigios de torres y cortinas se aprecian a la entrada, a la derecha del puente, donde hay dos torres que guardan el camino en zig-zag que bajaba al río. El mejor punto de vista para observar las fortificaciones está en la carretera de Mahora, antes del puente, que permite al viajero apreciar tanto la altura del emplazamiento como su trazado.


CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

Se menciona en las crónicas la presencia del Cid en su entorno, pues en Xorquera se refugió el rey Lunes perseguido por el héroe castellano, aunque la villa no pudo conquistarse hasta el siglo XIII. La conquista se llevó a cabo tras los acuerdos entre Alfonso VIII de Castilla y Pedro II de Aragón en 1211 para combatir en común a los almohades. Para su conquista el rey castellano acudiría con gentes de Madrid, Guadalajara, Huete, Cuenca y Uclés, tomando Jorquera y otras plazas de la zona, aunque perdería parte de lo ocupado ante un ataque de los musulmanes de Ayora, Cofrentes y Requena, por lo que habrá que esperar al año siguiente, en 1212, para ocuparlas de nuevo.

Lienzo y torre almenadas

En el año 1243 la plaza es cedida por el príncipe don Alfonso a Pedro Núñez de Guzmán, rico hombre y Adelantado Mayor de Castilla, que participó en la conquista de Sevilla y del Reino de Murcia, a quien en 1257, siendo ya el príncipe Alfonso el Rey Sabio, la incluye en el Reino de Murcia convirtiéndola en cabeza de un extenso territorio al que pertenecían Alcalá, Ves, Fuentealbilla, Carcelén, Boniches y otros lugares. Alfonso X le concederá el villazgo en 1266, reforzándose las relaciones de estas tierras con el reino de Aragón en el siglo XIV, cuando pasan a manos de don Juan Manuel. Precisamente don Juan Manuel, que residió en la villa en diversas ocasiones, le concedió en 1309 los fueros y privilegios de Chinchilla, integrándose en el gran territorio del Marquesado de Villena. Los Reyes Católicos la recuperarán, tras la Guerra del Marquesado, pasando de nuevo a ser posesión real.

Almenas desde el interior del actual cementerio

Durante el siglo XIX el castillo sufrió los embates de las guerras de la Independencia y sobre todo de la primera Guerra Carlista, aunque sólo afectó ésta última, tal como indica Simón García, modificándose las defensas del recinto superior para proteger a "la población con unas pequeñas reparaciones y adaptaciones de la cerca, como la apertura a pico de fusileras en los muros islámicos".

Muro y almenado interior del recinto superior en su lado septentrional

Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

Amador de los Ríos, R.Catálogo de los Monumentos  Históricos y Artísticos de la Provincia de Albacete. Facsímil Manuscrito (1912), Biblioteca Digital de Albacete "Tomás Navarro Tomás", (2005)
Cooper, E.Castillos Señoriales de la Corona de Castilla y León Junta de Castilla y León, 1991.
Ruibal Rodríguez, A.Castillos de Albacete, ed. Lancia, León 1994.
Simón García, J.L., Castillos y torres de Albacete, Instituto Estudios Albaceteños, 2011

Panel de azulejos con el plano y la ubicación de Jorquera

jueves, 26 de diciembre de 2024

Castillo de Fuentelsaz


Tras nuestra breve parada en la ermita de Santa Catalina de Hinojosa, continuamos nuestro camino por la carretera CM2107 dirección a Milmarcos. Allí tomamos hacia el Este para enlazar con la CM-210 y de nuevo hacia el Este hasta entroncar con la GU-435 que nos deja en nuestro destino, Fuentelsaz donde termia la ruta y desde donde visitante puede ver a su derecha el cerro donde se asientan los restos del castillo, un promontorio de 1253 metros de altitud. Desde allí se domina gran parte del territorio dejando a sus pies, a 1125 metros, la población. Dejamos nuestro coche en la afueras del pueblo, para iniciar la ascensión a la fortaleza, un desnivel de 112 metros, partimos desde un esbelto pairón que saluda y despide a los viajeros.

Interpretación artística del castillo en el cartel informativo

Antes de llegar al pairón hay un cartel que recuerda al viajero la historia del castillo: "A pesar de que actualmente solo perduran algunos restos de sus torres y murallas, el Castillo de Fuentelsaz, también conocido como castillo de Pedro I El Cruel, fue un enclave importante en la Edad Media, especialmente antes de la unificación de los reinos de Castilla y Aragón, por encontrarse en la frontera entre ambos".

Peña donde se asienta el castillo y apenas resalta la torre del homenaje

Herrera advierte a los viajeros sobre el estado del castillo del que apenas quedan restos visibles y, si desde el pueblo la imagen es evocadora, "subidos al cerro es algo decepcionante ver que sólo cuatro muros desvencijados quedan de tanta fuerza antigua"; no obstante, asegura que "el viajero que busque los restos, por mínimos que sean, de las fortalezas de Guadalajara, tiene que venir a Fuentelsaz y subir al cerro donde estuvo su castillo".

Puerta de acceso secundaria del castillo y los muros adaptados al terreno

EL CASTILLO

El cartel informativo nos remonta a las primeras citas del castillo que fechan su construcción "en el siglo XII, como plaza fuerte que asegurara la cristianización del territorio tras ser reconquistada a los musulmanes por Alfonso IV el Batallador" aunque matiza que "algunos indicios apuntan a la existencia de una construcción anterior que correspondería probablemente a una atalaya islámica". El castillo está adaptado al terreno donde se asienta, lo que le confiere una planta irregular utilizando la roca "como muralla natural y sustento de sus torres, de modo que garantizan la durabilidad de su construcción".

Muros del castillo desde el vértice noroeste

Jiménez hace una descripción más precisa de los restos que vamos a ir descubriendo, e insiste en el estado en que se encuentra la fortaleza, "muy destruido"; divide su planta en "un recinto trapezoidal, donde se abre la puerta de ingreso, y otro recinto al lado formado por la plataforma rocosa"; en esta última se encuentra el aljibe y una torre de forma poligonal hacia el exterior y  y semicircular al interior", esta torre es la que la cartela identifica como la del homenaje y que califica como "la torre más suntuosa del castillo, emblema de su arquitectura. En ella se instalan las dependencias nobiliarias y el alojamiento de su alcaide".

Torre pentagonal vista desde el lienzo noreste

Toda la construcción de los muros son de sillarejo, y de buenos sillares la torre del homenaje, según datos que aporta Jiménez, los muros tienen "más de un metro de grosor, con fuerte argamasa de cal y canto". La máxima altura de los muros conservados, "que corresponden al espolón oeste, es de 2,70 metros de altura y 1,60 metros de espesor". Respecto al aljibe, tal como nos indica la cartela informativa, es una de sus infraestructuras "ya que, el abastecimiento de agua es vital para resistir los asedios, aunque actualmente se encuentra relleno de escombros, pudo tener una profundidad considerable". Jiménez señala que del aljibe quedan los arranques de la bóveda y que "tiene una profundidad de 2,50 metros con unas dimensiones de 3,30 por 3,70 metros de longitud" de cada lado.

Aljibe en el que se aprecia el arranque de la bóveda

CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

De poblamiento antiguo, tanto Jiménez como Herrera hacen referencia a la toponimia de la ruta cidiana como Fuente del CidCabeza del Cid, montaña esta última de 1349 metros de altitud junto a Hinojosa, 9,4 km. al oeste de Fuentelsaz. Al respecto Herrera se refiere a los viajes del Cid entre Castilla y Valencia y, como detallan De Juan y Martín citando también al Cid, la amistad que le unía a Avengalbón o Abengalbón moro de Molina de Aragón donde el Campeador siempre encontraba alojamiento y donde Abengalbón acogió a la mujer y las hijas del de Vivar tal como se relata el Cantar de Mío Cid

Antemuro que protegía la puerta original visto desde la torre noroeste

Sin embargo el protagonismo de Fuentelsaz radica en "Su ubicación estratégica en la frontera entre los reinos de Castilla y Aragón, hizo que tuviese protagonismo en el siglo XIV, cuando se produjeron las guerras fronterizas entre estos reinos, conocidas como Guerras de los dos Pedros, por el nombre de los monarcas de los territorios en disputa: Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón." Añade que "estos enfrentamientos comienzan en 1356 y continúan hasta que el rey de Castilla es asesinado por su hermanastro en 1369, finalizando sin un claro ganador, ni cambios relevantes en las fronteras de los territorios". Jiménez apunta que en 1360 la fortaleza fue asediada y tomada por las tropas aragonesas. Valdeón nos recuerda que durante la primera etapa de gobierno del intitulado rey de Castilla, Enrique II entrega a Beltrán du Guesclin el señorío de Molina (1366), aunque debió perder la posesión tras la derrota en Nájera (1367), posteriormente tras el asesinato de Pedro I, en el que participa activamente Du Guesclin, el señorío pasará "a obediencia del rey de Aragón, sin duda para escapar del dominio militar del bretón".

Interior de la torre pentagonal vista desde el aljibe

También tuvo protagonismo el castillo y la población a mediados del siglo XV, según De Juan y Martín, a causa de las guerras entre ambos reinos, que esta vez protagonizaron Juan II de Castilla y los Infantes de Aragón, que provocaron que varias poblaciones de la tierra de Molina quedaran abandonadas, entre ellas Fuentelsaz, aunque "siglos más adelante diversos colonos fueron asentándose sobre las ruinas antiguas". De esta época también nos habla la cartela informativa "del papel desempeñado por este castillo durante el siglo XV, cuando los habitantes de la comarca se rebelaron contra su señor, Beltrán de la Cueva, que había sido impuesto por el rey de Castilla, en contra de las preferencias de los habitantes de la comarca. Este castillo, dirigido por su alcaide Pedro del Castillo, permaneció fiel a Beltrán, siendo utilizado como alojamiento de sus tropas". Recordar que el señorío de Molina había sido entregado a De la Cueva en compensación al ser desposeído del maestrazgo de Santiago por Enrique IV . Sobre el alcaide del castillo, señala Jiménez que este Pedro del Castillo era alcaide en 1481, y que por ser zona fronteriza con Aragón, los alcaides eran nombrados directamente por el rey, y menciona a Juan Arias de la Muela, a su vez regidor de Molina de Aragón, como último alcaide que había sido nombrado por Felipe II.

Antemuro y muro original desde la torre sur

"La última cita histórica en que aparece este castillo, -podemos leer en la cartela- trata de su apropiación por parte de las tropas carlistas durante la Primera Guerra Carlista en la primera mitad del siglo XIX. Utilizado como polvorín, explotó causando su destrucción, ruina que se ha agravado con el paso del tiempo". Sobre la contienda carlista, podemos leer en el periódico El Constitucional de 23 de junio de 1839 en crónica del día 18 desde Molina de Aragón, la actividad que llevaba a cabo en la zona el comandante de armas, mayor del provincial de Plasencia; en ella se detalla brevemente la situación de las tropas isabelinas que defendían el fuerte de Peracense, o la fortificación que pretendían hacer las tropas carlistas en el castillo de Beteta, y sobre "el antiguo castillo de Fuente el Saz que se dijo pensaban fortificar los facciosos se está demoliendo por órdenes de este señor comandante".

Vértice donde se ubicaba la torre oeste

La última referencia que encontramos, tal como cita Jiménez, es la que se hace Madoz mediado el siglo XIX en su diccionario geográfico, en el que la fortificación ya está arruinada: "A la extremidad de un cerro que la domina por el O. en cuya cúspide hay un cast. derruido, y combatida libremente de los vientos".

Plano del castillo según el cartel informativo a la salida de Fuentelsaz


Para esta entrada he consultado, además del cartel informativo que hay a la salida del pueblo, las siguientes publicaciones:

De Juan, A. y Martín, M., El Camino del Cid, Ed. del Henares 2007, Guadalajara, 2011.
Herrera Casado, A., Guía de Campo de los Castillos de Guadalajara, Aache, Guadalajara, 2007
Jiménez Esteban, J,, Castillos de Guadalajara II, Libros Penthalon, Madrid, 1993
Madoz, P., Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Madrid, 1845
Valdeón Baruque, J., Bertrand Du Guesclin, ficha de la Real Academia de la Historia en dbe.rah.es

Torre pentagonal vista desde la base de la roca donde se asienta

Vista panorámica de Fuentelsaz desde el castillo. Tras las primeras lomas
comienza el reino de Aragón que extiende hasta el horizonte

Pairón de Fuentelsaz