viernes, 1 de abril de 2022

Iglesia de Palacios Rubios

 

Después de visitar la iglesia de Pedro Rodríguez. nuestro próximo destino es Palacios Rubio. Salimos de Pedro Rodríguez dirección norte, hacia Noharre después de cruzar Nava de Arévalo. En Noharre tomamos hacia la derecha dirección Arévalo donde llegamos a nuestro destino a unos 3 km. La iglesia de Palacios Rubios, con advocación a Nuestra Señora de la Asunción, se encuentra en la confluencia de las carreteras de Noharre y la de Vinaderos.

Lado recto y parte del lado curvo visto desde el norte

Como es habitual comenzamos nuestra visita con la descripción que hace del templo Manuel Gómez Navarro, aunque en esta ocasión tan solo nos informa de su existencia, y de manera escueta, que Palacios Rubios posee una iglesia parroquial, "es de las de románico-mudéjares, con arquerías en su ábside; no la hemos visto", habría que añadir que fue una pena que don Manuel no viese esta iglesia.

Vista desde el noreste del ábside

Prácticamente vamos a seguir a Gutiérrez Robledo y las excelente descripciones que hace de los templos que vamos visitando: "El modelo, ya lo dice Valdés Fernández, es el que luego siguen las iglesias de Palacios Rubios y Fuente el Sauz, dos templos cuya existencia ya constaba en la carta al cardenal Gil Torres de 1250". Peter Linehan, en la ficha sobre Gil Torres que podemos consultar en la Real Academia de Historia, comenta que el cardenal, posiblemente de origen zamorano, se trasladó a Roma donde llevó a cabo una intensa actividad hasta su muerte, representó los intereses de Castilla durante el reinado de Fernando III y de la reina madre doña Berenguela. Sobre su relación con estas iglesias detalla que "desde 1245 estuvo comisionado por el papa Inocencio IV para determinar la división de las rentas entre varias iglesias de la Península, con vistas a asignar un impuesto específico a sus obispos, dignatarios y otros miembros del cabildo, así como para legislar acerca de otros aspectos de la economía capitular"; entre las iglesias que figuran a su cuidado estaban las de Ávila, Salamanca y Ciudad Rodrigo entre otras.

Ábside en su zona curva

Gutiérrez Robledo incluye la iglesia de Palacios Rubios en el siguiente esquema que propone Valdés Velasco, orden que caracteriza por "la superposición de tres arquerías de diferentes proporciones diferentes y disposición constante, en simetría bilateral", lo que denomina "modelo vallisoletano".  Comenta en la descripción del templo que "nos encontramos en Palacios Rubios una vez más de un ábside sin zócalo, con tres fajas de arcos superpuestos y con la misma resolución entre recuadros en los tramos rectos. Sobre ella aparece también un ático similar al de Santa María la Mayor (Arévalo) pero recrecido con un cuerpo más y adosado a un muro que en lo alto se convierte en campanario como en Orbita, pero con mampostería encintada similar a Barromán. Este último aún no lo hemos visitado por lo que no puedo hacer la comparativa como es el caso de Santa María la Mayor de Arévalo. Respecto al cuerpo de la iglesia, añade, es "de pequeñas dimensiones fue muy reformado en época barroca, pero mantiene una portada con triple arquivolta apuntada de ladrillo y alfiz".

Ábside de la iglesia de Santa María la Mayor de Arévalo en la que se comprueba
la similitud del cuerpo con tres filas de tres arquerías  y el ático de mampostería
 con el de Palacios Rubios

Para esta entrada he consultado la siguiente documentación:

Gómez-Moreno, ManuelCatálogo Monumental de la provincia de Ávila Institución Gran Duque de Alba  Ávila, 1983
Gutiérrez RobledoJosé Luis, Arquitectura románica y mudéjar en Ávila, Institución Gran Duque de Alba, Ávila, 2013
Linehan, Peter, Gil Torres, en Real Academia de Historia, en dbe.rah.es/biografias

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