El viernes 10 de julio, camino de Ávila, nuestra pequeña Siberia, oí saliendo de Madrid con casi 40 grados, que había muerto Omar Sharif. No soy mitómano, ni de recomendar libros ni películas pero con Sharif tengo una deuda impagable, con él y con todo el mundo que rodea al Doctor Zhivago empezando, cómo no, con Borís Pasternak.
jueves, 23 de julio de 2015
El doctor Zhivago
El viernes 10 de julio, camino de Ávila, nuestra pequeña Siberia, oí saliendo de Madrid con casi 40 grados, que había muerto Omar Sharif. No soy mitómano, ni de recomendar libros ni películas pero con Sharif tengo una deuda impagable, con él y con todo el mundo que rodea al Doctor Zhivago empezando, cómo no, con Borís Pasternak.
miércoles, 1 de julio de 2015
El castillo de La Torresaviñán
La Torresaviñán es una pequeña población que se encuentra a la derecha de la autovía de Madrid a Zaragoza, la A-2, dependiente de la cercana Torremocha del Campo, a unos 2 kilómetros, desde donde se puede ver los restos del castillo sobre un cerro. Destaca la torre del homenaje que parece que va a desmoronarse y que el viajero puede disfrutar, desde la distancia y durante varios kilómetros, los restos de este castillo -al que se accede por una pendiente que se inicia junto a una fuente que hay a la entrada del pueblo-, donde se conoce a la fortaleza como el castillo de la Luna.
| Monumento conmemorativo de las batallas de Brihuega y Villaviciosa de Tajuña en esta última población |
Entre otras curiosidades, el tramo de la autovía A-2 que bordea Torremocha del Campo fue el último tramo construido para finalizar la autovía Madrid-Zaragoza justo antes de los fastos de 1992; y en la curva del km. 115, desde donde comienza a verse La Torresaviñán desde Torremocha, el mediodía del 15 de diciembre de 1993 fallecía en accidente de tráfico, el capitán general Manuel Gutiérrez Mellado. quien en 1981 se enfrentó al golpista Tejero en el Congreso de los Diputados.
| La Torresaviñán desde el castillo. En primer plano se distinguen los restos de los dos fosos que lo rodeaban. |
Castillos de Guadalajara I, Jiménez Esteban, Jorge, Libros Penthalon, Madrid, 1992.
Además del cartel informativo en el pueblo y reseña en la web:
http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/castillo-de-la-torresavinan-102564/visita/
También he consultado las entradas en Wikipedia sobre La Torresaviñán y las batallas de Brihuega y Villaviciosa de Tajuña. Para estas últimas se puede encontrar información más extensa en:
http://web.archive.org/web/20120204174417/http://www.ingenierosdelrey.com/guerras/1702_sucesion/1710_villaviciosa.htm
| Mortero cilíndrico de 250 mm bronce fundido. 61 cm de longitud y 300 kg de peso Pieza original de 1705. Archivo General Militar de Ávila. |
viernes, 12 de junio de 2015
Mingorría: El molino de Pablo
La veleta de la iglesia señala hacia levante. Sobre la pequeña espadaña que corona la iglesia la cigüeña aburrida claquetea el pico, machar el ajo que dicen por aquí, y parece dar vida más allá del canto de los tordos que por los tejados, van de antena en antena, y el piar de gorriones, vencejos, aviones y golondrinas que cruzan el cielo zigzagueando sin parar. No hay una nube en el cielo y a lo lejos se ve volar un águila. La mañana se ha levantado fresca, es día del Corpus Christi, y no es festivo en el pueblo, pero sí en Madrid, de donde vienen unos amigos para hacer una excursión por los alrededores del pueblo. El objetivo es ir al río, al Molino de Pablo y volver para la hora de comida.
Seguimos hasta llegar de nuevo a la entrada de la finca cercada por la valla de alambre, tomando el camino entre el campo de centeno, el barbecho donde pastaban las cabras y la pared que, rematada de zarzas, termina en el manantial que se remansa antes de subir la cuesta de Rogallinas, con su veta de cuarzo blanco y sus diminutas piritas. Y al bajar la cuesta, ya en el último corral, la pareja de cerdos blancos ya no gruñe, se ha refugiado del sol y del aire que sopla solano, a la sombra de un chamizo. Sólo faltan unos metros para llegar a los olmos que jalonan el Alto de San Blás hasta las primeras casas, el jardín de la piscina municipal y el bar donde nos esperan sentados a la sombra, desde hace un rato a Luisa y a mi, el resto de excursionistas. Y al llegar pregunté: ¿quién era Pablo, el del molino?. "Si vas a la casa pintada de blanco con el zócalo pintando de azul, como las casas de la Mancha, que está llegando al final del pueblo, igual allí te lo dicen, porque allí vivía Pablo. Cuentan que estuvo en Filipinas, fue de los últimos en volver". Esto me contestaron y con esta anécdota terminó la excursión al río y al Molino de Pablo.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Castillos: por tierras de Guadalajara
Hacía un tiempo que organizamos unos amigos un viaje por tierras de Guadalajara. Mi deseo era hacer de la visita una pequeña ruta de castillos por esta parte de la provincia. En principio era una visita a Sigüenza y aprovechamos el trayecto para desviarnos a otros pueblos por el camino, de los muchos que hay en la provincia, que tienen interés. Como son tantas las fortalezas y tan rica su historia, llevé conmigo como guía el libro Castillos de Guadalajara, de Jorge Jiménez Esteban, de un valor innegable y de gran ayuda cuya información pude complementar con las guías de las Oficinas de Turismo, la conversación con paisanos y los carteles que ilustran al pie de cada monumento su historia. Como hice en el Paseo por los castillos de Valladolid, iré desgranando, dentro de mis posibilidades, en entradas individuales la historia de cada uno de estos lugares.
El viaje lo iniciamos saliendo de Madrid por la carretera de Barcelona, la autovía A-2, el viernes 15, día de San Isidro, patrón de Madrid, que era fiesta local. La predicción del tiempo era excelente, caían la temperatura en torno a los 22 grados, aunque se preveía viento. La ruta programada comenzó con una breve parada en La Torresaviñán, en la Salida 118 antes de tomar la carretera local GU-118 dirección a Sigüenza.
| Castillo de La Torresaviñán |
La parada de La Torresaviñán fue breve, junto a la fuente desde donde sale el camino que lleva hasta el castillo. La fortaleza, de origen árabe, fue destruida en parte por las tropas del general Starhemberg en 1710 durante la Guerra de Sucesión. Tras esta breve parada tomamos la carretera GU-118, dirección Sigüenza, una vía estrecha y sinuosa que atraviesa el Parque Natural del Barranco del río Dulce. A unos 7 km. a la izquierda está el desvío a la siguiente parada, Pelegrina.
| Castillo de Pelegrina |
Pelegrina es una pequeña población muy cuidada entre las hoces del río Dulce y la campiña. Tiene los restos de un castillo esbelto y visible desde mucho antes de llegar al pueblo. La primera visita fue a las hoces del río Dulce. un paseo muy agradable con dos rutas posibles para hacer a pie. Hicimos la más corta, de unos 3,5 kilómetros, llegando hasta el lugar donde el doctor Félix Rodríguez de la Fuente rodó parte de sus documentales.
De vuelta al pueblo, la ascensión al castillo que domina el pueblo no tiene apenas dificultad. El castillo se encuentra bastante deteriorado aunque mantiene en pie la puerta de ingreso entre dos formidables cubos orientados hacia río, y a mitad del cerro otros tres cubos orientados al pueblo. Entre ambos restos se han perdido los lienzos. El castillo, frontera entre los reinos de Castilla y Aragón vivió diversas etapas de guerras: entre Pedro I y Enrique II en el siglo XIV; el asediado de las tropas navarras de los Infantes de Aragón en el XV; incendiado por las tropas austriacas del general Starhemberg, al igual que en La Torresaviñán, en el XVIII y posteriormente por las tropas francesas en la guerra de la Independencia en el XIX.
| Catedral de Sigüenza |
Desde Pelegrina seguimos por la misma carretera rumbo a Sigüenza, a 11 km. Entrando por esta carretera se tiene una impresionante vista del castillo que más tarde visitaremos. Primero fue la comida, y después la primera visita: a la Catedral. Un edificio es de origen románico cisterciense y cuenta con características de fortaleza. Construido a partir de 1124 por orden Bernardo de Agén, obispo aquitano que en esa fecha conquistó plaza a los árabes, terminó construyéndose en gótico tardío habiendo sufrido posteriores modificaciones en época del renacimiento, plateresco barroco y neoclásico. Destaca la capilla del Doncel representado en la inusual postura del caballero leyendo un libro; y la Sacristía de las Cabezas obra de Alonso de Covarrubias del siglo XVI, Cuenta también con un lienzo de El Greco demás de una formidable colección de tapices flamencos del siglo XVII.
| Castillo de Sigüenza |
Sigüenza cuenta con un casco histórico muy cuidado y de esta época mantiene restos de la antigua muralla, de la que se conservan cuatro puertas. También tiene dos iglesias románicas del siglo XII, San Vicente y Santiago, esta última en restauración.
| Puerta de acceso en la muralla de Palazuelos |
A la mañana siguiente, después de muchas dificultades para encontrar un lugar donde desayunar, salimos dirección a Atienza por la CM-110. Al despedirnos de la ciudad, existe un momento en que la panorámica es excelente, pero como ya ocurriese en la entrada y posteriormente nos pasará en Jadraque, es imposible parar el coche para contemplarla. A 6 km. tomamos el primer desvío a la izquierda por una carretera local para hacer la primera parada del día en Palazuelos.
| Castillo de Palazuelos |
| Iglesia del Salvador en Carabias |
| Salinas de Imón |
| Castillo de Atienza |
| Castillo de Jadraque |
Y contemplando Jadraque a nuestros pies, el vasto valle del Henares hasta donde se alcanza a ver, como nos asegura Jiménez Esteban: Castilblanco, Carrascosa, Bujalaro, Cendejas de la Torre y Cogolludo, además de las atalayas de Congosto y La Toba, salimos camino de Madrid con el sol aún alto para terminar nuestra ruta después de 334 km.
| Valle del Henares desde el castillo de Jadraque |
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