miércoles, 12 de octubre de 2016

Juan Terreros: Neutralizar el Caos


La nueva exposición de Juan Terreros es en sí una buena noticia. Comentaba con un conocido a la entrada de la galería, un artista que me confesaba que siempre hay que estar abierto a descubrir nuevos conceptos y formas de interpretar un cuadro o una escultura. Este artista es de esas personas que toma apuntes en su cuaderno mientras visita un museo: es una forma de aprender estudiando, investigando la obra, copiando, sumergiéndose en ella hasta desentrañar el más ínfimo detalle y la dimensión real que el artista ha querido plasmar en su obra. Y esta es prácticamente la imagen que tengo de Terreros, las veces que he coincidido con él en exposiciones de otros artistas, inmerso en la observación de los cuadros, como sumergido en un meticuloso análisis de las obras expuestas, no habla apenas, simplemente pasea y se para obra a obra sumergido en el más íntimo de los silencios. ¿Qué piensa el autor? ¿Qué interpreta el artista?


Ahora nos corresponde a nosotros plantarnos frente a la obra de Terreros, quizá no para adivinarla y en alguna ni siquiera interpretarla, porque tiene la costumbre, curiosa eso sí, de escribir el título de la obra en el propio lienzo; pero sí para indagar, viajar a través de los planos quebrados en los que plantea la mayoría de sus obras en este Neutralizar el Caos en sus dibujos, esculturas y pintura; dípticos y trípticos en los que las escenas representadas parecen mutar en el estilo y en la forma, como dice el propio artista "forzando las disonancias de asunto y del color en ellos" y, aunque nos parezca absurdo, titular las obras en el mismo lienzo para "facilitar mucho la comprensión del cuadro escribiendo el título en él". Quizá esto orienta en exceso al observador privándole de cierta libertad a la hora de interpretar la obra como decía una visitante a mi lado. Esto es según Terreros, la costumbre de titular "algunas obras con letras estarcidas en la superficie de las obras para facilitar su coherencia plástica y su significado..."


Ahora conviene sobre todo, intentar introducirse en la obra, como sugería el conocido artista del cuaderno y lápiz, ir plano a plano, navegar a través de la atmósfera que Terreros es capaz de crear y recrear en sus lienzos; descubrir el ambiente, en ocasiones tridimensional como buen escultor, que nos hace transitar de zonas donde la figura está apenas esbozada, trasladándola a un segundo plano donde nos sugiere el cubismo, para fundirlo de forma abrupta con el realismo del cuerpo de la modelo, y al ambiente surrealista del caballete sin lienzo y la silla vacía o, de nuevo al cubismo, del paisaje en el otro extremo de los lienzos. Área a área, bien delimitados los contrastes entre las formas de los objetos, propugna un juego visual con los diferentes estilos en una obra que a la vez es uniforme, en la que el visitante atento sabrá rescatar la atmósfera y las emociones que el artista evoca.


Y no sólo serán los paisajes envueltos en un sugerente cubismo, sino también en la escultura en la que recrea la sublime escena de la pareja que mira a la pared, una obra que  evoca la contemplación de un paisaje, una marina en este caso imaginaria, una historia que el visitante podrá descubrir y recrear mentalmente en la transposición de una historia escrita sobre lienzo llevada a la escultura, una historia que habrá que descubrir, un juego visual al que Terreros parece invitarnos sin tecnicismos ni estridencias, sólo con la intuición que la obra puede provocarnos. Como decía al inicio, es una buena noticia, una excelente noticia, volver a disfrutar de la obra de Juan Terreros.


Neutralizar el Caos. pinturas, dibujos y esculturas, de Juan Terreros en Galería Orfila, en calle Orfila, 3 de Madrid, hasta el 22 de octubre de 2016.

No hay comentarios:

Publicar un comentario