martes, 23 de junio de 2015

Al Taylor



La fascinación por lo desconocido. Quizás sea esa la razón. No conocía la obra de Al Taylor ( 1948-1999) al entrar en la sala que la Galería Cayón tiene en la calle Blanca de Navarra. No la visitaba la galería desde la exposición que dedicaron a José Guerrero a principios de año. así que decidí tomarme mi tiempo después de hacer un recorrido breve por la sala contemplando con sólo cierto detalle las obras; después leí la hoja informativa sobre la obra y los breves apuntes que se dan del artista. De Taylor me atrajeron dos cosas; primero los apuntes o bocetos expuestos, la obra enmarcada son hojas de cuaderno de apuntes, en los que preparaba las composiciones antes de su ejecución por lo que es de imaginar que no es obra de la improvisación; y la segunda es una frase sobre la ejecución de la obra: ésta estaba inspirada "en la manera en que los niños de África construían juguetes a partir de la basura, y animado por cierta falta de liquidez económica".

La exposición está dividida en dos series, ésta, en el espacio blanca, donde se muestras los bocetos y esculturas que denomina "Pass the Peas", "investigaciones de Taylor acerca del interior y exterior de las formas circulares así como sus posibilidades multidimensionales". Utiliza hula-hoops, anillos de tapones de botellas de plástico, restos de tuberías, macarrones y cables eléctricos con los que sugiere el movimiento circular y elíptico, dibujando la trayectoria que de una serie de átomos en torno a un núcleo o un átomo invisible. Todo ese juego me sugería la representación del conjunto de fuerzas centrífugas y centrípetas que tantos problemas me daban en los estudios de física, la traslación, rotación y atracción de partículas atómicas representadas ahora en hipotéticos "guisantes acrobáticos".

En el espacio de la calle Orfila, la obra giraba en torno a la serie titulada "Shrunken Heads with Vision", en la que Taylor trabaja con representaciones de unas cabezas reducidas de jíbaros de plástico con las que construye móviles y, como la anterior, muestra tanto los bocetos previos como la obra ejecutada. Los jíbaros cosían boca, nariz y ojos de sus enemigos muertos para que la expresión de del valor del difunto se mantuviese siempre dentro de su cabeza reducida. Taylor utiliza unas cabezas de plástico que encontró en un viaje, como base de la obra y realizará con ellas móviles tridimensionales, "a su vez, siguiendo la ironía y la contradicción inicial, rompe con la tradición indígena y abre los ojos de las cabezas para insertarles unas barras de aluminio que las conectan entre ella. La obra cuestiona así la intensidad de la mirada del espectador y sugiere la posibilidad de una mirada capaz de atravesar objetos", según nos indica la información de la galería.

Abundancia y escasez. Ideas, proyectos y la imperiosa necesidad de desarrollarlos más allá de la precariedad de medios que empujan al artista "a servirse de otro tipo de materiales para explorar sus múltiples inquietudes formales como su relación con el mundo o las múltiples posibilidades de su experiencia visual".
A partir de ahora, el resto de sugerencias y sobre todo la visita, interesante sin duda, a las salas de la Galería Cayón y la interpretación de la obra de Al Taylor, queda en la voluntad de quien lea estos apuntes para convertirse en un nuevo espectador.


Pass the Peas and Shrunken Heads, en Galería Cayón, en calle Blanca de Navarra, 7 y calle Orfila, 10 de Madrid, hasta el 11 de julio de 2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario