martes, 10 de junio de 2014

Feria del Libro 2014


Este año he vuelto, como cada año, a la Feria del Libro. He entrado en el Retiro por Príncipe de Vergara y me he entretenido en la iglesia románica que hay nada más cruzar la puerta. Esta vez sólo buscaba un libro, y era sólo una excusa, porque paso muy a menudo frente a la librería de la editorial que lo edita. Pero como siempre, es irresistible pasear entre tanta gente, aunque luego dicen que no se lee, y entre tanto famoso y, claro, cómo no, estar unos momentos con algún escritor consagrado, de los de verdad. La Feria del Libro es, como siempre he pensado y escribí en la entrada sobre la feria del año pasado, una feria de vanidades. Todo el mundo hace cola para que el famoso, sea escritor o no, firme un ejemplar de su libro aunque nunca lo lea; pero me gusta, me atrae y me apasiona este paseo, ojear los libros, sopesarlos y oler el áspero aroma de la tinta de impresión, y ver pasar, cómo no, al autor, al famoso, al deportista, al cantante o al político.

Cada caseta tiene, si va afirmar un autor, el nombre de éste y el horario: "de 12:00 a 14:00", y alguna librería o editorial sarcástica, este año ha puesto "Hoy no firma nadie", como invitándote a no parar o como diciendo todo lo contrario: no hay prisa, puedes mirar tranquilo.

Algunos autores se repiten y coincidimos cada año, esta vez son Juan Cruz, Benjamín PardoAlmudena Grandes y Javier Marías; algunos son tan mayores, como Ramón Tamames que parece que de un momento a otro va a expirar, blanco como la cera del velón de aceite de San Cristobalón que cantara Machado, puede que sea la última; o, como algún deportista, el actor, el presentador de televisión o el cantante de moda, vendrán sólo este año. Hay para todos los gustos, desde el político que ha escrito unas sustanciosas memorias, al economista que se reivindica ante Keynes; el mediático escritor, la actriz que ha pisado mil teatros, el joven autor arrogante o asustado, el triste poeta melancólico que no necesita presentación y envuelto en la sombra de la caseta ni se le percibe, ni se le ve, ni se le nota debajo del cartel que anuncia su firma.

Me sorprende, como cada año, la gran cantidad de casetas que hay para niños. La literatura infantil es un gran tirón. Los padres se afanan en inculcar a sus hijos el hábito de la lectura, cuentos, pictogramas, muñecos, híbridos de libros sonoros, impermeables y primorosamente ilustrados. Y al inicio del recorrido tampoco faltan a su cita los facsímiles de libros iluminados de caballerías, incunables, libros de horas,...

Una delicia el paseo que cada año repito con el mismo entusiasmo después saludar al general Martínez Campos en su caballo, y al son de las improvisadas orquestas que tocan una especie de ¡bienvenido a la Feria! entre vendedores de loterías, estatuas humanas, repartidores de propaganda, revistas literarias, panfletos anarquistas, llamadas a la revolución trasnochada, repartidores de abanicos, de revista literarias. Es la Feria del Libro.

Luis Goytisolo, escritor
Javier Reverte, escritor
Juan José Millás, escritor
Miguel Ríos, músico
Ramón Tamames, profesor y político
Mónica Carrillo, periodista y presentadora de TV
Carmen Alborg, política, exministra y diputada
Joaquín Leguina, político expresidente de la Comunidad de Madrid
Rodrigo Cortés, director de cine
Pedro J. Ramírez, periodista
Richard Vaughan, empresario y profesor de inglés
Miguel Sobrino, dibujate y escultor
Jorge Garbajosa, deportista
Bernabé Tierno, psicólogo
César Vidal, escritor y director de radio

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