martes, 6 de mayo de 2014

De López Rubio a Max. 85 años de tebeos.


Imagino que todo el mundo tiene en la vida un momento relacionado con el tebeo. La mía fue precisamente con el TBO, que dio nombre a toda esta disciplina, y hurgando un poco en la memoria rescato imágenes de aquellos personajes fascistoides del franquismo, Roberto Alcázar y Pedrín, paradigma del orden, la higiene y la ideología que curtió a toda una generación; también recuerdo, de aquellos tiempos, la colección de Tarzán de los Monos, del hermano mayor de un amigo, y Hazañas Bélicas; y en el tránsito, como una balsa de quietud, los Mortadelo, Rompetechos y Anacleto, eran mis favoritos, aunque sin mucha pasión, hasta que llegaron tiempos del cambio y con ellos la irrupción irreverente de El Papus y El Jueves y, a un lado, quizá para especialistas y amantes del cómic El Víbora, Nazario,...

Cada vez que veo un tebeo o a un cómic, no sé cómo definirlo exactamente y que para muchos es una pasión, si algo me viene a la cabeza en cualquier cuestión planteada con ellos es la imagen de mi amigo Mario, que muy amargamente tuvo que deshacerse de su colección de comics o las ilustraciones de Mero LBart, con quien había quedado para ir a ver esta exposición, "De López Rubio a Max, 85 años de tebeos" en la galería Pelayo47.

Jesús Moreno, comisario de la exposición, me explicó de forma breve e intensa, esa duda sobre la ilustración y el dibujo, con un poco de historia de cada tramo de esos 85 años de ilustraciones, desde las historias que narran aventuras de Salgari a los zombis, mutantes, ciudades futuristas y naves espaciales de hoy en día, en las que todos "comparten lenguajes gráficos no muy alejados entre sí con ochenta y cinco años de diferencia, son autores de vanguardia en su momento histórico" -comenta en el catálogo- y en efecto, cada época parece tener su autor y su temática, y ese es el atractivo de la exposición.

Ver las páginas originales, los bocadillos en blanco, listos para albergar un diálogo o una frase, las correcciones de los dibujos, y tener la osadía de imaginar que alguna de aquellas viñetas las había visto en el tebeo cuando las leí de niño, es todo un incentivo. Recordamos, paso a paso, aquellos libros de la Editorial Bruguera ilustrados con viñetas, medio libro y medio tebeo: Ivanhoe o Miguel Strogoff, y de ahí a las ilustraciones de El Papus de la película "Los Santos inocentes", o de la serie del Canal+ para la que se hizo una tira de introducción a las películas de terror.

"Los veinte autores seleccionados en esta muestra tienen en común que siempre han sido renovadores", y siguiendo el guión menciona con entusiasmo a José Luis Salinas, Benejam, J. Salinas, Peñarroya, Raf, Alfons Figueras, el maestro argentino Alberto Brecia, Enric Sió, Carlos Jiménez, Adolfo Usero, Max, Pere Joan y Cifré, "o los autores de El Jueves, Daspastoras, Kim y Manel Fontdevila, hasta las últimas generaciones presentadas en los noventa y que maduran con el cambio de siglo, como Pablo Auladell o Santiago Sequeiros,..." La posibilidad de verlas, y de poseer alguna, es una de las tentaciones de esta muestra, que tampoco no son muy difíciles de satisfacer, y visitarla, además, es todo un lujo.


De López Ribio a Max. 85 años de tebeos, comisariada por Jesús Moreno, en la galería Pelayo47, en la calle Pelayo, 47 de Madrid.


No hay comentarios:

Publicar un comentario