jueves, 24 de abril de 2014

Victoria: In Memory of Elizabeth Reed


Silbando In Memory of Elizabeth Reed, del At Fillmore East, de The Allman Brother Band . No vale otra melodía ni otra versión. Estaba en la entrada del Consorcio de Transportes, en Santa Engracia. Victoria tenía la mirada perdida. Esta mañana me he levantado silbando esa música.


Cuando iba a entrar en el edificio, me fijé en la mujer que estaba fumando junto a la puerta de cristal. Miraba el suelo, aburrida, inexpresiva, los ojos perdidos. Entré, me apoyé en el mostrador. La miré desde dentro. Era Victoria. ¡Santo cielo, Victoria! El guardia de seguridad -el segurata, vaya nombre- tomaba nota de mis datos. Dudé en salir y decirle algo. Estaba envejecida. ¡Han pasado 31 años! Lo más seguro es que no me reconozca. Sí, sí que me reconocerá. Entro en la sala.
- No es aquí -me dice amable la señorita del mostrador- Tiene que ir a la Junta de Distrito.
Tan solo 2 minutos. Al salir ya no está. Las 10:00. Enfrente, en el Canal, hay una exposición de Magnum. Dudo, pero decido verla antes de bajar a Moncloa. Hice una fotografía del cartel mientras silbaba.


Hasta las 11:00 no abrimos" -me dice la chica de recepción. Lo dejo, no voy a esperar una hora. Victoria era azafata, o secretaria. Estudiábamos juntos cuando aquel mes de septiembre de 1982 un avión de Spantax tuvo un accidente y murieron compañeras suyas. Dejó de volar, o dejó de escribir.


Me pidió la cinta y le dejé la del concierto completo del At Fillmore East. Me acuerdo de esto bajando por la calle de la Santísima Trinidad; paso frente la escuela de Biblioteconomía y Documentación. Un día me llamó para devolverme la cinta, pero no era cierto, sólo quería verme y no sé para qué. No fui.


Giro por otra calle y acabo en la calle Murillo. Tengo la sensación de que me he perdido. Sé que por ahí cerca hay un centro judío, o algo así. Siempre lo confundo con una biblioteca feminista, no estoy muy seguro; quizá lo que hay es una biblioteca municipal. La Tres Rosas ¿De qué sería la tienda? ¿qué vendería?
- ¡A ver, esa cabeza!



Por Sagasta, luego por Alberto Aguilera. Creo recordar que fue por la calle Sagasta donde vi por última vez a Victoria; además, nunca supe por qué la canción que silbaba obsesiva, me recordaba esta calle, la noche, luces traseras de coches, todo lentamente, como una película a cámara lenta. Subo por Galileo o Andrés Mellado para atajar y llegar a Princesa sin parar en ningún semáforo. Entro, por fin, en el edificio de la Junta Municipal de Moncloa. No funciona el escáner.
- Deje los objetos en la bandeja y pase usted -Paso y  recojo los objetos sin que me miren nada más. ¡Qué absurdo!- La guardia jurado -la segurata- me mira aburrida y mira, tan aburrida o más, a la recepcionista que está frente a ella.
- No sé a qué se refiere -me dice la funcionaria de turno- quizá debería ir a al Consorcio de Transportes.
- Gracias, pero vengo de allí.


Pienso que lo mejor hubiese sido saludar a Victoria; pero ya es tarde. De todas formas no voy a volver al Consorcio de Transportes y lo más seguro es que ella ya no tenga la cinta, es más, seguro que ha vuelto a su trabajo de secretaria, si es que no era azafata porque, al igual que las caras. hay cosas que se pierden fácilmente en el limbo de los recuerdos.


La fotografía de The Allman Brother Band es de Chuck Pulin, del disco Duane Allman an Antology Vol. II que no incluye la canción In Memory of Elizabeth Reed




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