miércoles, 26 de febrero de 2014

Chirino & Chirino


Hacía mucho tiempo que no visitaba la Galería ArtePaso y ha coincidio que el día anterior acababan de inaugurar la exposición Chirino & Chirino, con obras de Martín Chirino y Marta Chirino, una dualidad que no dejó de sorprenderme, no sólo por la coincidencia de apellidos, sino por la forma de expresión de cada uno de ellos, dos concepciones opuestas del arte: la fuerza de la escultura y la delicadeza del dibujo.

Al inicio de exposición uno se queda absorto ante los dibujos de Marta Chirino, como el alumno atento se quedaría en la clase magistral del dibujante o del grabador que acompañara a Celestino Mutis en su viaje de herborización por América o el ilustrador de un libro de José Cavanilles para su gabinete de ciencias: dibujos minuciosos y delicados, con ese trazo que permite captar la esencia de la planta, la textura, la flexibilidad, la armonía en la más perfecta tradición de la Ilustración, como presentando al público una nueva planta, una pequeña joya de la naturaleza dormida hasta entonces en lo más abrupto de la selva. Imágenes de ensoñación: un rosal, de la primavera, del granado, un ramillete de pensamientos o la humilde jara.

Y al girar la mirada el encuentro con la fuerza y la dureza de la escultura de Martín Chirino, metálico brillo de la fragua y concepto del viento desbocado, que desde el rincón, o sobre una columna improvisada, alargan su devastadora fuerza a través del espacio, tan imperceptible como emotivo y sosegado: el viento solano, la espiral de la rosa, la raíz, el árbol que evoca el horizonte agostado y yermo, el viento africano que  abrasa y vivifica la forma.

"Hacía tiempo que no veía una exposición de dibujos" le digo a María, que me acompaña mientras miro el grabado Ramas de granado a su derecha. Hablamos de los dibujos y los grabados, de lo atractiva que es la exposición; le hablo de mi impresión sobre la delicadeza de los dibujos y la fuerza de las esculturas. Ella me comenta que está teniendo muchos visitantes: "Martín Chirino es un nombre de peso" me dice. No es muy normal encontrarme con obras de un artista ya acomodado en los museos en las salas que visito, y me viene la imagen de su obra entre las de Sempere, Torner, Mompó Saura, obras que me animaba en los 80 a aquellas escapadas a las casas colgantes buscando la abstracción. Recuerdos gratos que no dejan a uno indiferente por la permanente actualidad de su obra, o la conmovedora capacidad que aún posee para remover sentimientos de regocijo que aún suscita, ahora, en pleno corazón de Madrid.

Chirino & Chirino en Galería ArtePaso, en la calle Bárbara de Braganza, 10 de Madrid, hasta el 19 de abril de 2014.

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