miércoles, 17 de julio de 2013

Humanae - work in progress: Angélica Dass

Había visitado unas galerías para saludar después de haber recibido sus correos por las entradas que subí en este blog, Paisajes cercanos y Cuerpo (in)subordinado, y en la galería Al Paso que siempre es de agradecer. Ya de vuelta, a la altura del número 6 de la calle Santo Tomé me cruzo con una cara conocida. Viene acompañado de otras persona y me subo al escalón de la entrada del portal para dejarlos pasar, un portal amplísimo, al fondo hay unas puertas de cristal, sobre éstas el nombre de la galería Max Extrella. Decido entrar y apurar la mañana.

Me dejan solo en la sala, una exposición muy peculiar. Son retratos, todos del mismo tamaño, rostros, hombros desnudos, hombres, mujeres, niños, ancianos, blancos, negros, pelirrojos, morenos, con tatuajes, sonriendo, serios, .... Son dos salas. En la sala de entrada los retratos están clavados con alfileres a la pared, están de forma discontinua; sin embargo, en la sala interior están todos perfectamente ordenados, 8 filas completas de unas 43 fotografías por fila.

Salgo y pregunto en la oficina si puedo hacer fotografías y de paso tomo una hoja de información para intentar desvelar el conjunto: Humanae es un proyecto en desarrollo de la brasileña Angélica Dass, que pretende desplegar un inventario cromático de los diferentes tonos de la piel humana. Quienes posan son voluntarios que han conocido el proyecto y deciden participar en él. No existe una selección previa de los participantes ni se atiende a epígrafes de clasificación referentes a nacionalidad, género, edad, raza, clase social o religión.

Mi sorpresa es que cuando cuando levanto la vista del catálogo me fijo en que una de las fotografías es precisamente la empleada de la última galería que había visitado. "Sí, es ella, un encanto de persona" me dice sonriendo una chica de la galería. "Si sólo hace diez minutos estaba hablando con ella" le contesto. "Sí, como es un proyecto global participa mucha gente de por aquí alrededor". Se marcha y comienzo a hacer fotografías. Cuando me dispongo ya a irme entra una chica morena, delgada, pelo rizado. Viene hacia mí, sonriendo y me saluda. "¿Eres la autora?", "Sí, soy Angélica". Me explica el proyecto. Las fotografías de la sala interior son las fotografías de la muestra en si, y las de la sala exterior, donde he descubierto a la empleada de la otra galería y están sin completar son las que han  tomado allí durante la muestra.

El sistema de trabajo es sencillo. Se fotografía del personaje y toma una muestra de color del mismo punto del rostro de cada persona y lo traslada al fondo, con esto se desactiva cualquier pretensión de control o de establecimiento de jerarquías en función de la raza o la condición social. Luego cada retrato tiene su código de color PANTONE, el individuo está identificado por su código de color, el 98-8 C. Con algo tan sencillo se diluye la falsa preeminencia de unas razas sobre otras. Cada color, por puro que sea, tiene su propio código, no hay distinción.

Le pido que pose para mi y lo hace más seria de lo que realmente es. "Bien, -me dice- ¿quieres participar?" "¡Encantado!" Me presenta a una compañera que está haciendo un  reportaje sobre ella y el proyecto. Me pregunta si no me importa que nos fotografíe mientras ella me hace las fotos. Me quito la camisa "el cazador cazado" le digo. Mientras poso siento la increíble sensación de los fogonazos del flash, como un suave soplido en la cara, y el extraño momento de ser el objetivo por una vez.

Me pregunta cómo me he enterado del proyecto. Le cuento lo del famoso de la entrada "un actor calvo que salía en televisión, en Siete Vidas" "Javier Cámara" "El mismo, ahí, casi tropiezo con él y he entrado". Nos reímos los dos. Mientras tanto espero que me envíe las fotos que me hicieron mientras la sesión y ver las de Angélica en la web en www.humanae.tumblr.com

La exposición sólo hasta hoy 17 de julio de 2013.
http://www.maxestrella.com/exposicion/Humanae.html

3 comentarios:

  1. La sensación de convertirse uno mismo en arte debe de resultar apasionante. Perder una dimensión en favor de la cultura te honra. Quién te ha visto y quién te ve.

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  2. Bueno, el resultado aún no lo he visto, aunque nunca diré que fue un sueño, pero me hubiese gustado compartirlo. Pasé ayer y ya habían desmontado la muestra. Cerrado por vacaciones.

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  3. Eso quiere decir que partir de ahora tu otro yo recorrerá el mundo sin que tú lo sepas? Qué emocionante!! Lástima que ellos sí hayan hecho uso del cartel.

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