lunes, 15 de julio de 2013

Call it Stormy Monday

Call it stormy monday, el blues que toca todo bluesman que se precie -leí una vez-. Sonaba en la pequeña tienda de discos de la calle Escocia. But Tuesday's just as bad. Pregunté qué sonaba: "Un blues clásico. Una versión de los Allman Brothers". Estaba comprando el triple de Woodstock y ya no sabía cuándo tendría dinero para el próximo, mis águilas eran escasas y volaban corto. Era una tienda pequeña y había entrado por primera vez allí para pedir dinero para financiar un concierto en un teatro cercano. Hasta entonces siempre había ido a la calle Tallers, pero aquel chico sabía mucho de música y los discos, en definitiva, valían en todos los sitios igual. The eagle flies on Friday, las águilas vuelan los viernes y el domingo a la iglesia a rezar, Sunday I go to church, Gonna kneel down and pray, el viernes día de pago, las águilas del billete de dólar vuelan; flies on Friday.

Nunca llegué a comprar el doble en directo At Fillmore East de los Allaman, cuando tuve el dinero ya se había agotado. Conseguí una grabación en cassette que acabó en manos de una amiga que nunca volví a ver ni a besar. Nunca fui mitómano, para mí los temazos se acabaron cuando oí entera la Novena, pero aquel blues me gustaba. En Holanda unos años después me hicieron otra grabación en cassette  que aún conservo. Una tarde hablando con mi amigo Miguel Ángel, rockero, heavy adicto y motero, cojo de tanto caerse y partirse las piernas en la carretera, estuvimos mirando cuántas versiones había del tema. Encontramos 115, luego a Miguel Ángel le dio un síncope y despertó dos días más tarde en la casa que no era.

Fui comprando de vez en cuando algún disco que contenía la canción: Etta James, Eric Clapton, Stevie Ray Voughan, Albert King, Gary Moore,... hasta que por fin encontré el original de T-Bone Walker, una grabación de 1947, claro que yo compré un CD no un vinilo. Internet me quitó el encanto de coleccionar discos por una sola canción y lo dejé poco a poco.

¿Qué tenía el tema en cuestión? Prácticamente todo, una letra sencilla que narra la vida cíclica en el gheto: el lunes es tormentoso pero el martes no es mejor, el miércoles aún peor, el jueves es tan triste. Las águilas vuelan el viernes, el sábado a jugar y el domingo en la iglesia arrodillarse y rezar. 

Leí una vez que el blues había muerto, la opresión del negro ya no existe y el quejumbroso canto de liberación ya no tiene sentido. Ahora el presidente Obama organiza conciertos en la Casa Blanca donde las estrellas de antaño, como Buddy Guy, cantan con él Sweet Home Chicago.




2 comentarios:

  1. Sabes? Estas entradas en las que literaturizas la realidad me gustan en especial. Me recuerdas a Ramón de Campoamor pero en versión 2.0: “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Grandes ambos. Cuídate.

    P.S. Continúo poniéndome al día, perdona.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Silvia, aunque creo que es excesiva la comparación, te agradezco tus palabras

    ResponderEliminar